Frutas de verano: cuáles están en temporada y cómo disfrutarlas mejor
Las frutas de verano más refrescantes, dulces y llenas de sabor
Las frutas de verano tienen algo especial. Cuando el calor aprieta y apetecen comidas más frescas, la naturaleza nos ofrece sus frutos más jugosos y refrescantes, así como son la sandía, el melón o las cerezas. Además, como toda fruta de temporada, aprovechar sus meses naturales de cultivo nos permite disfrutar de su versión más sabrosa al mejor precio.
Pero más allá del típico plato de fruta fría, el verano también es la mejor época para aprovecharlas en ensaladas, postres rápidos, smoothies, helados caseros o, incluso, en recetas saladas. Porque sí, algunas frutas veraniegas combinan sorprendentemente bien con quesos, hierbas frescas o platos a la parrilla (quédate y verás ;) ).
Toma buena nota porque más allá de listarte las frutas de verano, también te iremos dejando con algunos consejos para comprar las mas dulces, cómo conservarlas en casa y cómo aprovecharlas en la cocina con ideas de lo más variadas. ¡Vamos allá! ;)
¿Qué frutas son típicas del verano?
Aunque depende un poco del clima y la zona, hay frutas que aparecen cada año como auténticas protagonistas del verano. La mayoría destacan por su alto contenido en agua y su sabor dulce, lo que en combinación nos ayudan (y mucho) a refrescarnos cuando suben las temperaturas.
Sandía
La sandía probablemente sea la fruta más asociada al verano. Tan refrescante y rica en agua, es perfecta para tomar fría. Además, funciona especialmente bien en recetas más allá del postre, como ensaladas con queso feta, menta o incluso gazpachos de sandía riquísimos con el toque afrutado.
Dentro de la variedad de la fruta, existen diferentes tipos de sandía que te animamos a probar. La más común en España es la rayada, pero también existen la negra bien redonda o ¡hasta una de pulpa amarilla! Y puestos a excentricidades, ¿te animarías a probar la sandía con tajín? Se trata de una de las recetas más atrevidas y virales con esta fruta que todos los años inunda las redes. ;)
Melón
El melón tiene un perfil algo más aromático y dulce que la sandía. Dentro de todos los tipos de melón, las variedades tipo cantalupo o piel de sapo son las más habituales en verano y funcionan de maravilla tanto solas como acompañadas de jamón, yogur o lima. De hecho, el melón con jamón es un indiscutible en estas fechas.
Te dejamos a continuación con los mejores trucos para elegir un melón dulce en la tienda (solo tienes que fijarte en una mancha de la corteza y un par de detalles más), pero si prefieres madurar el melón en casa, también existen algunos trucos que seguro te resultarán útiles.
Cerezas
Las cerezas tienen una temporada bastante corta, precisamente por eso se esperan con tantas ganas cada año. Son cómodas para picar, dulces y muy versátiles en cocina, pudiendo hacer una mermelada de cerezas para conservarlas más tiempo y aprovechar esta en recetas como unas berlinas rellenas o como relleno del pastel vasco más tradicional.
Además de en postres, funcionan increíblemente bien en salsas, ensaladas o incluso asadas ligeramente. La ensalada Waldorf es uno de los mejores ejemplos de cómo combinarla en este tipo de recetas.
Melocotones y nectarinas
El melocotón tiene una textura más aterciopelada, mientras que la nectarina es lisa y algo más firme, pero ambas son grandes protagonistas del verano.
Funcionan muy bien en tartas, a la plancha, en ensaladas, con yogur y en smoothies. Como muestra de ello, déjanos recomendarte la tarta de queso y melocotón, el mousse de melocotón y, como imprescindible, ¡el melocotón a la plancha con queso fresco y miel! Te sorprenderá lo bueno que queda este último.
Y si lo que buscas es un salado, la ensalada de burrata con melocotón es una apuesta segura.
El paraguayo y otras frutas de hueso
Dentro de las frutas de verano, las llamadas frutas de hueso tienen muchísimo protagonismo. Y aquí el paraguayo merece mención aparte, pero existen otros tipos dentro de esta categoría que nos encantan igual.
Paraguayo
Más plano y normalmente más dulce que el melocotón tradicional, el paraguayo se ha convertido en una de las frutas favoritas del verano.
Tiene menos acidez y una textura especialmente jugosa cuando está bien maduro, por lo que es una alternativa ideal (pero no tan común) para utilizar en las mismas recetas en las que utilizaríamos el melocotón.
Ciruelas
Las ciruelas aparecen en muchísimas variedades durante los meses cálidos. Algunas son más dulces, otras algo más ácidas, pero casi todas funcionan muy bien tanto frescas como cocinadas.
Es un clásico como mermelada de ciruelas o como tarta de ciruelas, pero si hay una receta que nos encanta con esta fruta es la salsa de vino y ciruelas. Funciona de maravilla con la carne, en la receta de pechuga de pavo rellena te explicamos cómo hacerla paso a paso.
Albaricoques
El albaricoque también forma parte de las frutas de hueso típicas del final de primavera y principio de verano.
Tiene un sabor más delicado y ligeramente ácido que el melocotón, por eso funciona especialmente bien en mermeladas, tartas o recetas con frutos secos. Pero más allá de la mermelada de albaricoque, nuestro favorito de cada año en estas fechas, los polos de yogur y albaricoque, a los que añadimos, además, frutos secos y dátiles. ¡Quedan increíbles!
Frutas tropicales que triunfan en verano
Aunque no todas sean de temporada local en España, hay frutas tropicales que se consumen muchísimo en verano por lo refrescantes que resultan.
Mango
Cuando está en su punto, el mango tiene una textura casi cremosa y un sabor muy dulce. Encaja especialmente bien en smoothies, ensaladas o acompañado de lima y chile. Tienes que probarlo en la tarta de queso y mango o en el mousse de mango.
Piña
La piña aporta frescura y un punto ácido muy agradable que combina muy bien en recetas saladas, especialmente con platos a la parrilla. La piña a la plancha, por ejemplo, te resultará toda una sorpresa si no la has probado antes. Y si eres más de dulces, la tarta de queso mascarpone y piña se convertirá, seguro, en una de tus favoritas.
Papaya
La papaya tiene una textura muy suave y un sabor dulce bastante delicado, menos intenso que el mango, pero igualmente refrescante en verano. Suele utilizarse mucho en desayunos, smoothies o ensaladas de frutas, aunque también funciona muy bien con lima y un toque de menta fresca.
Maracuyá
El maracuyá, también conocido como fruta de la pasión, destaca por su sabor ácido y aromático. Normalmente se utiliza más como complemento que como fruta principal, pero unas cucharadas de su pulpa pueden transformar yogures, cócteles, tartas o incluso vinagretas para ensaladas veraniegas.
Coco
El coco fresco se consume muchísimo en épocas de calor por ser tan refrescante y por su alto contenido en agua, especialmente en el coco tierno. Además de en bebidas, queda genial en postres fríos, bowls de fruta o combinado con piña y mango en recetas tropicales muy veraniegas. El flan de coco sin horno nos parece ideal para disfrutar en verano, tan cremoso y refrescante como es su resultado.
Lichi
El lichi tiene una textura muy jugosa y un sabor floral bastante particular, a medio camino entre la uva y la pera. Aunque no es tan común como otras frutas tropicales, cada vez aparece más en helados, macedonias y bebidas refrescantes durante los meses de verano.
Guayaba
La guayaba tiene un aroma muy intenso y una pulpa dulce con un punto ácido bastante agradable. Es cada vez más habitual ver esta fruta en zumos, batidos y mermeladas, aunque su origen es latinoamericano y caribeño.
¿Cómo conservar las frutas de verano correctamente?
No todas las frutas deben guardarse directamente en la nevera, así que toma nota que esto te será de ayuda en más de una ocasión:
- A temperatura ambiente: Melocotones, nectarinas, paraguayos o albaricoques suelen madurar mejor fuera del frigorífico. Especialmente si todavía están algo duros.
- En frío: La sandía, el melón o las cerezas sí agradecen temperaturas más frescas, especialmente en verano. Eso sí, sácalas unos minutos antes de comerlas para mejorar su sabor.