10 recetas de táper que están más ricas al día siguiente
Guisos, legumbres y platos caseros que ganan sabor con el reposo
Hay recetas que recién hechas están increíbles, pero existen muchas otras que parecen transformarse después de pasar una noche en la nevera. Los sabores se asientan, las salsas se vuelven más intensas y los ingredientes terminan de integrarse para ofrecer un resultado todavía mejor.
Por eso, cuando se trata de preparar comida para llevar al trabajo o planificar varios días de menú, conviene apostar por platos que soporten bien el paso del tiempo. No sólo para aquellas que se conservan perfectamente, sino que vale la pena buscar las que llegan a mejorar tras unas horas de reposo.
Te dejamos a continuación hasta con más de 10 opciones de recetas para táper que están incluso más ricas al día siguiente.
Platos que mejoran con el reposo
Los guisos, estofados y platos con salsa suelen beneficiarse especialmente del paso de las horas. Durante el reposo, los ingredientes absorben sabores, consiguiendo un resultado más sabroso que recién hechos. Por eso las recetas tradicionales de cuchara siempre han sido grandes aliadas del táper semanal.
Lentejas estofadas
En el caso de unas buenas lentejas estofadas, la mezcla de verduras, carne y chorizo va liberando sabores durante el reposo, haciendo que el caldo resulte aún más sabroso al día siguiente. Además, son económicas, nutritivas y muy fáciles de recalentar.
Si prefieres una versión más ligera, las lentejas con verduras son otra excelente opción para preparar con antelación. La zanahoria, el pimiento, el puerro y el resto de verduras terminan de integrarse con el caldo durante el reposo. El resultado es un plato completo, saludable y perfecto para varios días.
Las legumbres y los cereales forman una pareja excelente tanto desde el punto de vista nutricional como gastronómico. Las lentejas con arroz adquieren una textura más homogénea después de unas horas de reposo y resultan especialmente reconfortantes cuando se recalientan al día siguiente.
Albóndigas en salsa
Las albóndigas son una de las recetas más agradecidas para llevar en táper y es que siempre están mejores al día siguiente. La salsa penetra poco a poco en la carne, aportando una textura más jugosa y un sabor más intenso con el reposo. Son ideales para acompañar con arroz, pasta o unas verduras salteadas.
Asimismo, no todos los platos de albóndigas tienen porqué incluir carne. Las albóndigas de salmón o bacalao, por ejemplo, son una opción increíble para comer pescado fuera de casa.
Las hay también 100% vegetales, como las albóndigas de lentejas que, con lentejas rojas, verduras y harina de garbanzo mantienen perfectamente su textura durante varios días. Además, la salsa de champiñones que preparamos para esta combinación se vuelve aún más sabrosa tras reposar en la nevera.
Pollo guisado con verduras
Los guisos de pollo son otra apuesta segura cuando se cocina para varios días. El pollo se mantiene jugoso y las verduras enriquecen el caldo con el paso de las horas. Además, admite multitud de acompañamientos, desde arroz blanco hasta patatas cocidas. Es uno de esos platos que parece hecho expresamente para recalentar.
Garbanzos con espinacas y huevo
Los platos de legumbres son auténticos especialistas en mejorar con el reposo como bien veíamos con los anteriores ejemplos con lentejas. En esta receta de garbanzos con espinacas y huevo conseguimos un plato completo, económico y muy práctico para organizar los menús de la semana cuando comemos fuera de casa.
Pisto manchego
Aunque suele pasar desapercibido frente a otros guisos, el pisto mejora mucho de un día para otro. Para nosotras ¡todo un imprescindible en nuestro recetario para comer fuera de casa! Con el reposo, las verduras terminan de mezclarse entre sí y crean un conjunto mucho más sabroso. Además, puede servirse solo o acompañado de huevo, arroz o pescado. Es una de las recetas más versátiles perfecta para preparar en grandes cantidades.
Arroz de coliflor
El arroz de coliflor es una opción ligera y muy práctica para quienes buscan un táper diferente. Puede combinarse con verduras salteadas, pollo, atún o huevo cocido y se conserva perfectamente durante varios días. Además, los sabores se integran mejor tras unas horas de reposo, por lo que, además de original, también resulta de lo más apetecible.
Lasaña de atún
La lasaña de atún es una de esas recetas que parecen hechas para el táper. El relleno de atún, tomate, verduras y huevo cocido se asienta durante el reposo, haciendo que los sabores se intensifiquen. Además, al día siguiente se corta con más facilidad y mantiene perfectamente su textura, por lo que resulta ideal para preparar varias raciones de una sola vez.
Empanada de carne, atún o champiñones
Pocas recetas aguantan tan bien el paso de las horas como una buena empanada. Sea el relleno que sea siempre gana jugosidad tras reposar en la nevera, mientras que la masa sigue conservando una textura muy agradable. Otra ventaja es que puede disfrutarse caliente, templada o fría, convirtiéndose en una de las opciones más prácticas para llevar al trabajo o dejar preparada con antelación.
Nuestras favoritas la empanada de carne, la empanada de champiñones y bacon y, por supuesto, la gran tradicional empanada galleta de atún.
Arroz con pollo
Aunque muchos arroces se disfrutan mejor recién hechos, el arroz con pollo es una excepción. El reposo permite que el arroz absorba parte de los jugos del pollo y del sofrito, consiguiendo un sabor más intenso. Es una receta completa, económica y perfecta para quienes buscan un táper contundente y fácil de recalentar.
Pimientos rellenos de carne
Los pimientos rellenos están buenísimos recién hechos, pero de un día para otro suelen mejorar al absorber el relleno el sabor del propio pimiento y de la salsa. Además, son fáciles de llevar, se recalientan perfectamente y aportan variedad frente a los típicos guisos o platos de cuchara. ¡Nos encanta!