Postres caseros de la abuela: 18 recetas tradicionales que nunca fallan
Las recetas tradicionales
Dulces caseros tradicionales fáciles con sabor a infancia y hogar
Los postres caseros de la abuela tienen algo que ningún dulce moderno puede copiar y es que, ese sabor auténtico que mezcla ingredientes sencillos, paciencia y tradición no tiene igual.
Más allá de los recuerdos que nos despiertan, lo mejor de estas recetas es que no necesitan técnicas complicadas ni utensilios especiales, porque nacieron en cocinas reales, frutos muchos de las épocas de escasez, pensadas para disfrutar en familia y aprovechar todos los recursos al máximo.
Bizcochos esponjosos, natillas cremosas, rosquillas recién hechas… Hoy recuperamos estos clásicos que no podemos dejar caer en el olvido. Hoy cocinamos de manera más natural, sin prisas y con resultados que te aseguramos, te devolverán a la infancia. ¡Vamos allá! ;)
Bizcochos y tartas tradicionales
Los bizcochos y tartas son probablemente los postres caseros más representativos de su repostería. Su textura esponjosa y la personalidad de las tartas las hacen una apuesta segura para cualquier ocasión.
Bizcocho casero
El bizcocho casero de la abuela es el ejemplo perfecto de lo que buscamos en estas recetas. Se elabora con ingredientes básicos como huevos, azúcar, harina y aceite o mantequilla y, siguiendo los trucos de la abuela, el resultado es una miga tierna y de un sabor suave irresistible.
Tarta de manzana
La tarta de manzana nos encanta con su combinación de fruta, su dulce base cremosa (sin hojaldre en esta versión) y la mermelada que no puede faltar por encima creando un postre perfecto para la merienda. Es una receta sencilla, ya ves, que demuestra que no hacen falta ingredientes complicados para lograr un resultado espectacular.
Tarta de la abuela
Conocida por directamente como la tarta de la abuela, aquí va uno de nuestras favoritas de cuando éramos pequeñas. Con sólo galletas, chocolate y crema, esta delicia nos ha visto soplar las velas, disfrutar de comidas familiares y fiestas con amigos.
Sin horno y con una elaboración de lo más sencilla, es perfecta incluso para principiantes.
Pastel de arroz
Típico del norte de España, pero conocido en muchos otros lugares con sus propias versiones, el pastel de arroz nunca pasa de moda con su textura cremosa y ese sabor suave que lo convierten en un postre muy especial por sí mismo.
Magdalenas
Su textura esponjosa y su sabor suave convierten a las magdalenas en un básico que nunca falla. Perfectas para desayunar, merendar, comer entre horas u ofrecer a las visitas.
Y si nunca consigues que suban en el horno y te suelen quedar aplastadas, ¡no te agobies! Aquí van unos trucos para hacer magdalenas con copete ¡bien altas y esponjosas!
Postres de cuchara que saben a hogar
Suaves, cremosos y perfectos para disfrutar sin prisas, no hay postres más clásicos que estos cuatro.
Flan de huevo
El flan de huevo, con su característico sabor a caramelo es un imprescindible en cualquier recetario tradicional.
Mi abuela lo hacía cada verano, cuando íbamos unas semanas al pueblo, en los clásicos platos metálicos, sin moldes y para compartir. Y es que así era la cocina en su época, con los recursos justos y muchos en la mesa.
Arroz con leche
Cremoso, aromatizado con canela y limón, el arroz con leche es un postre sencillo que demuestra cómo ingredientes tan básicos, bien combinados, pueden crear uno de los mejores postres. Toma buena nota de la receta para conseguir la textura perfecta.
Natillas caseras
Las natillas caseras, tanto en su versión tradicional como en la de natillas de chocolate, son otro ejemplo de sencillez y sabor. Son fáciles de preparar y tienen esa textura sedosa que las hace irresistibles. ¡No te olvides de coronarlas con su galleta! ;)
Pan de Calatrava
El pan de Calatrava es un pudin elaborado con ingredientes de aprovechamiento como pan o bizcocho, siendo uno de esos postres que nacieron de la necesidad y se convirtieron en auténticas joyas de la repostería tradicional.
Dulces fritos
Las recetas fritas son una parte fundamental de la repostería casera y nuestra gastronomía. Son contundentes, pero también sabrosas y con un toque muy personal.
Rosquillas
Las rosquillas caseras de la abuela son uno de los mejores ejemplos. Crujientes por fuera y tiernas por dentro, son perfectas para acompañar el café o como merienda.
En muchos lugares son populares las rosquillas de anís, un aroma muy característico de la repostería tradicional que las hace aún más especiales.
Torrijas
Las torrijas, especialmente populares en épocas festivas como Carnaval o Semaan Santa, son otro clásico imprescindible en cualquier casa. Hechas con pan, leche, huevo y azúcar, destacan por su textura jugosa y su sabor intenso.
Si no has preparado nunca unas torrijas en casa o si lo has hecho pero no te han quedado tan cremosas como las de la abuela, te dejamos por aquí trucos para hacer unas torrijas cremosas y cuál es el mejor pan para torrijas.
Postres con fruta
La fruta es protagonista en muchos postres tradicionales, perfecta para aprovecharlas cuando había abundancia y dar salida a las que empezaban a madurar de más.
Peras al vino tinto
Las peras al vino tinto son un ejemplo perfecto de elegancia y sencillez sin salir de la cocina de siempre. Con el sabor intenso y tan característico del vino tinto, las peras al vino eran (y son) un postre ideal para ocasiones especiales.
Manzanas asadas al horno
Con pocos ingredientes y una preparación mucho más sencilla de lo que parece, las manzanas asadas son ideales también para el día a día. Durante el otoño y el invierno, recién hechas, son un sí rotundo en nuestra casa.
Mermeladas caseras
Las mermeladas caseras eran de los mejores métodos de conservación cuando no existían las neveras y dependían, entre tanto, de las despensas de piedra, las bodegas y otras técnicas (que dejamos para otra ocasión).
Preparar las mermeladas en casa nos permite disfrutar del sabor auténtico de la fruta y controlar qué las componen, sin aditivos o, incluso, sin azúcar. Totalmente hechas a nuestro gusto.