8 ensaladas templadas fáciles y llenas de sabor
Ideas fáciles con verduras, queso, setas y mucho más para disfrutar todo el año
Las ensaladas no tienen por qué servirse siempre frías. Cuando comienzan a bajar las temperaturas y ya apetecen platos más reconfortantes, las ensaladas templadas son una alternativa estupenda para combinar ingredientes frescos con verduras asadas, quesos dorados, carnes o mariscos recién cocinados. El resultado es una mezcla de temperaturas y texturas que, bien equilibradas, funcionan siempre de maravilla.
Siendo de lo más versátiles, nos permiten preparar desde entrantes ligeros hasta platos completos para una comida o una cena. Puedes recurrir a ingredientes de temporada, aprovechar lo que tengas en la nevera o preparar un aliño especial para dar un giro a las combinaciones de siempre.
Si buscas inspiración para salir de la clásica ensalada verde, aquí tienes ocho recetas de ensaladas templadas fáciles y sabrosas. Con opciones y combinaciones muy distintas entre sí para que encuentres tu favorita. ¡Vamos allá!
Ensalada templada con queso de cabra, cebolla caramelizada y nueces
El queso de cabra dorado a la plancha es uno de los ingredientes estrella de las ensaladas templadas. En esta receta de ensalada templada con queso y cebolla caramelizada se combinan ambos ingredientes clave con lechugas variadas, nueces, tomates cherry y bacon crujiente.
El toque final lo pone una vinagreta de miel y mostaza, la cual aporta ese contraste dulce y ligeramente ácido que potencia todo el resto de los ingredientes. Es una opción ideal para preparar un entrante especial sin pasar demasiado tiempo en la cocina.
Ensalada templada de gulas y gambas con vinagreta de granada
Si te apetece una ensalada con sabor a mar, la combinación que preparamos en esta ensalada templada de gulas y gambas te encantará. Se saltean ambos con ajo y guindilla para darle un toque picantito, mientras que el aguacate y los tomates cherry aportan esa frescura propia de este tipo de recetas.
Destaca en esta receta la vinagreta de granada y naranja que añade un punto afrutado que equilibra sorprendentemente bien el conjunto. Sírvela recién montada para disfrutar del contraste entre el marisco caliente y las hojas verdes y disfruta de una ensalada diferente y llena de sabor.
Ensalada templada de verduras
Una buena forma de comer más verduras es combinarlas con un aliño sabroso. Esta propuesta de Cocina Abierta de ensalada templada de verduras reúne zanahorias, puerros, espárragos verdes, judías verdes y berenjena, acompañados de un refrito de ajo y jamón.
La variedad de hortalizas aporta diferentes texturas, mientras que el aliño caliente realza su sabor. Es perfecta como primer plato o como guarnición de una carne o un pescado a la plancha.
Ensalada de quinoa y calabaza
La combinación de cereal con la hortaliza asada convierten esta ensalada de quinoa y calabaza en una alternativa interesante para quienes buscan un plato vegetal más completo.
La cebolla morada, las semillas variadas, la menta y el cilantro aportan sabor y textura, mientras que el limón y el aceite de oliva dan frescura al conjunto. Para disfrutarla templada, mezcla la quinoa recién cocida con las verduras recién asadas y añade las hierbas al final. Te aseguramos que te sorprenderá.
Ensalada templada de langostinos
Las gambas y langostinos suelen ser uno de los recursos más populares para dar un toque especial a una ensalada templada sin complicar demasiado la preparación. En esta receta de Karlos Arguiñano de ensalada templada de langostinos se acompañan de escarola, patata confitada, pera y pistachos en una combinación atrevida, pero muy acertada.
La combinación de ingredientes dulces, salados y crujientes hace que cada bocado sea diferente. La patata y los langostinos aportan el punto templado, mientras que las hojas verdes mantienen la frescura que caracteriza las ensaladas.
Ensalada de pollo
El pollo a la plancha es una de las formas más sencillas de convertir una ensalada en una comida completa. En esta versión de ensalada de pollo, combinamos la pechuga marinada con lechugas variadas, queso emmental, tomates cherry y frambuesas.
El marinado del pollo de vinagre de Módena, miel y hierbas provenzales aporta un toque aromático que combina muy bien con la carne y la fruta que después la acompañará. Para servirla templada, incorpora la carne recién cocinada y cortada en rodajas justo antes de llevarla a la mesa.
Ensalada templada de lentejas y langostinos
Las legumbres también tienen cabida en las ensaladas templadas. En esta ensalada templada de lentejas se combina la legumbre con langostinos, espárragos verdes, zanahorias y otras verduras, creando una mezcla variada y muy saciante.
Es una buena alternativa para quienes buscan algo más contundente que una ensalada de hojas verdes. Puedes organizar la preparación con antelación y cocinar los ingredientes justo antes de montar el plato. Igualmente, es una idea estupenda para llevar en táper y comer fuera de casa.
Ensalada de espinacas con manzana y nueces
Las espinacas frescas combinan especialmente bien con frutas y frutos secos. Esta receta de ensalada de espinacas con manzana y nueces es un ejemplo perfecto de ello. Con una vinagreta de aceite de oliva, vinagre y sirope de arce se potencia todavía más ese contraste de sabores que funciona tan bien en este tipo de platos.
Para darle un aire templado, en ésta y otras recetas, puedes tostar las nueces justo antes de servir y añadirlas todavía calientes. Aunque la receta original se plantea como una ensalada fresca, ya ves que con ligeros cambios puedes convertirla y adaptarla fácilmente a los días frío. Es una opción sencilla para quienes prefieren sabores suaves con un toque dulce y crujiente.