20 hierbas aromáticas comunes en España y cómo usarlas
Guía práctica
Guía práctica de hierbas aromáticas y sus mejores combinaciones
Las hierbas aromáticas son el alma de cualquier cocina, base indiscutible de muchas culturas gastronómicas y el mejor as en la manga de las que no tienen mucha experiencia en la cocina (aunque todavía no lo sepan).
Las hierbas aromáticas añaden aroma, sabor y personalidad a los platos, desde un guiso tradicional hasta una ensalada fresca, se adaptan a cualquier plato. Conocer cómo usarlas y combinarlas correctamente es clave para aprovecharlas al máximo y disfrutar de los mejores resultados.
Y es que, debemos tener claro que, no todas las hierbas funcionan igual ni combinan con los mismos ingredientes. Algunas realzan sabores suaves, otras equilibran grasas y otras aportan un sabor tan marcado que conviene dosificar. Saber cuál usar y cuándo es la clave.
En esta guía recogemos las 20 hierbas más comunes en España, el sabor de cada una de ellas, usos y las mejores combinaciones. ¡Vamos al lio! ;)
Hierbas aromáticas más utilizadas en cocina
Las hierbas frescas destacan por su aroma intenso y su sabor limpio. Lo ideal es añadirlas al final de la preparación para que no pierdan sus aceites esenciales.
- Perejil: Es una de las hierbas más usadas en la cocina mediterránea. Su sabor es suave y ligeramente fresco. Funciona bien en pescados, mariscos, carnes blancas, salsas y guisos. La salsa verde es uno de los mejores ejemplos.
- Albahaca: Aromática, dulce y con un toque picante. Ideal para platos con tomate, ensaladas, pastas, pizzas y quesos frescos. Combina muy bien con orégano, perejil y tomillo. Evita cocinarla demasiado tiempo para que no pierda su aroma.
- Tomillo: Terroso y ligeramente picante, resistente muy bien al calor. Perfecto para carnes, guisos, estofados y verduras asadas. Su aroma se intensifica con la cocción lenta, por lo que es ideal para platos de horno o cazuela. Combina muy bien con romero, laurel y ajo.
- Romero: Muy aromático y con un toque muy característico. Funciona con carnes rojas y blancas, patatas, panadería y platos al horno. Mejor usarlo en pequeñas cantidades, ya que su sabor es fácil que domine el plato. Va muy bien con tomillo, ajo y limón.
- Orégano: Intenso y ligeramente picante. Clásico en pizzas, salsas de tomate, verduras asadas y recetas mediterráneas. Es mejor usarlo seco en guisos y fresco en ensaladas o salsas. Combina con albahaca, tomillo y romero.
- Laurel: Aporta un aroma profundo y característico a guisos, caldos y estofados. Suele retirarse antes de servir, pero la cocción lenta intensifica el sabor del plato. Va muy bien con tomillo, romero y pimienta negra.
- Cebollino: Delicado, con un toque muy suave a cebolla. Perfecto para ensaladas, huevos, patatas y platos fríos. La clave está en añadirlo al final de la cocción para mantener su frescura. Combina con perejil, eneldo y menta.
- Menta: Refrescante y dulce, con notas ligeramente picantes. Ideal en ensaladas, postres, bebidas y platos con cordero o legumbres. Combina muy bien con cilantro, perejil y hierbabuena.
- Estragón: Con un sabor anisado y ligeramente picante, queda perfecto con pollo, pescados suaves, salsas cremosas y vinagretas. Funciona mejor fresco, agregado al final de la cocción. Combina con cebollino, perejil y limón.
- Mejorana: Suave y aromática, es similar al orégano, pero menos intensa. Ideal para sopas, verduras, carnes blancas y guisos mediterráneos. Combina con tomillo, romero y albahaca.
- Salvia: Intensa y ligeramente amarga, combina genial en guisos otoñales, carnes, setas y platos con mantequilla. Se usa en pequeñas cantidades y va muy bien con romero, tomillo y ajo.
- Cilantro: Aroma fresco y potente. Funciona con pescados, arroces, ensaladas y platos de inspiración asiática o latinoamericana. Combina con menta, perejil y limón.
- Eneldo: Delicado y con sutiles notas anisadas. Ideal con salmón (fresco y salmón ahumado), pescados blancos, patatas y salsas ligeras de yogur. Funciona mejor fresco y añadido al final de la cocción.
- Poleo: Refrescante y ligeramente mentolado, esta hierba es tradicional en infusiones, pero también puede aromatizar postres y platos ligeros. Combina con hierbabuena y menta.
- Hierbabuena: Suave, fresca y ligeramente dulce. Resulta perfecta para ensaladas, platos fríos y postres. También se usa en bebidas como té o mojitos. Combina con menta, limón y cilantro.
- Hinojo (hojas): Con su característico sabor anisado y ligeramente dulce, aporta frescura a pescados, ensaladas y, en general, a las recetas mediterráneas. Combina con perejil, eneldo y limón.
- Rúcula: Picante y fresca, a pesar de confundirse con un tipo de lechuga, la rúcula es una planta aromática. Funciona en ensaladas, pizzas y platos fríos, aportando intensidad sin caer en ser protagonista. Combina con perejil, albahaca y limón.
- Hoja de apio: Intensa y reconocible, el apio es ideal para aromatizar caldos, sopas y guisos. Aporta aroma y profundidad sin sobrecargar el plato, aunque su toque no pasa inadvertido. Combina con laurel, tomillo y zanahoria.
- Hoja de zanahoria: Suave, ligeramente amarga y sorprendentemente aromática. Va perfecta en cremas, sopas y, generalmente, en platos vegetales. Combina bien con apio, perejil y laurel.