Especias para legumbres: cuáles usar para darles más sabor
Descubre qué especias combinan con cada legumbre y cómo utilizarlas
Las legumbres son un básico de la cocina y de cualquier dieta equilibrada. Garbanzos, lentejas, alubias, judías blancas o guisantes permiten preparar platos económicos, nutritivos y de lo más versátiles. Y es que, aunque suelen asociarse a los guisos y platos de cuchara de toda la vida, hay muchas formas de darles un giro sin complicarse demasiado en la cocina.
El secreto está, en buena medida, en las especias. Una pizca de comino puede transformar unas lentejas, el pimentón aporta profundidad a unas alubias y el curry convierte unos garbanzos en un plato con un aire completamente distinto. No hace falta tener un especiero infinito ni añadirlo todo a la vez: basta con elegir bien.
¿Qué especias combinan mejor con cada legumbre? ¿Cuándo conviene añadirlas para aprovechar mejor su aroma y sabor? Desde las mezclas más tradicionales hasta las opciones inspiradas en otras cocinas, estas son algunas de las mejores combinaciones para conseguir platos de legumbres llenos de sabor. ¡Toma buena nota! ;)
Las mejores especias para cocinar legumbres
Aunque cada legumbre tiene sus particularidades, hay varios condimentos que funcionan especialmente bien con todas ellas. La elección depende del tipo de receta, pero también de si se busca un sabor tradicional, un toque ahumado o una combinación más exótica.
Comino, el gran aliado de las legumbres
El comino tiene un aroma cálido y ligeramente terroso que encaja de maravilla con lentejas, garbanzos y alubias. Es habitual en platos de inspiración mediterránea, norteafricana y de Oriente Medio, y combina especialmente bien con ajo, cebolla y tomate.
No hace falta utilizar mucha cantidad dado que su sabor es muy marcado e intenso. Media cucharadita puede ser suficiente para empezar en un guiso pequeño. Si utilizas la especia en semillas, tuéstalas unos segundos en una sartén antes de incorporarlas para intensificar su sabor. Eso sí, vigílalas para que no se quemen.
Pimentón dulce o ahumado
El pimentón es una apuesta segura para las legumbres de cuchara. El dulce aporta color y un sabor muy agradable, mientras que el ahumado añade un toque más especial que recuerda a las brasas y resulta estupendo en potajes de alubias o garbanzos.
Para aprovecharlo, lo mejor es incorporarlo al sofrito cuando la cebolla y el ajo estén casi listos, apartando la sartén del fuego si hace falta. Ten presente que bastan unos segundos para liberar su aroma y que, si se quema, puede dejar un sabor amargo.
Laurel y pimienta negra
El laurel aporta un fondo aromático discreto, pero muy característico, que funciona especialmente bien en cocciones largas. Una hoja en una olla de lentejas o alubias puede dar el toque al caldo sin tapar el resto de los ingredientes. En este caso, se retira antes de servir.
La pimienta negra, por su parte, aporta un punto picante y ayuda a dar más carácter a éste y prácticamente cualquier conjunto. Puede añadirse durante la cocción o, para que su aroma destaque más, recién molida al final.
Cúrcuma, curry y jengibre
Para salir de los guisos tradicionales, la cúrcuma, el curry y el jengibre son opciones de lo más interesantes. La cúrcuma da un tono dorado y un sabor terroso; el jengibre aporta frescura y un toque ligeramente picante, y el curry, por su parte, reúne distintas especias en una sola mezcla.
No es necesario añadirlos todos en grandes cantidades. Una cucharadita de curry, por ejemplo, puede ser suficiente para una receta de garbanzos o lentejas para varias personas. Para potenciar su perfil más aromático, se puede sumar un poco de jengibre y terminar con cilantro fresco.
El garam masala también funciona, pero al tratarse de otra mezcla de especias distinta y conviene utilizarlo con moderación para que los aromas no se solapen.
Qué especias utilizar según la legumbre
No todas las legumbres necesitan el mismo acompañamiento. Estas combinaciones son un buen punto de partida, aunque las cantidades se pueden ajustar al gusto y a los demás ingredientes de la receta.
Especias para lentejas
Para unas lentejas tradicionales, la combinación de laurel, pimentón y pimienta negra funciona muy bien; una pizca de comino puede completar el conjunto. Si llevan verduras, la cúrcuma también encaja.
En unas lentejas al estilo indio, en cambio, se puede optar por comino, cúrcuma, jengibre y curry. Lo importante es elegir un perfil de sabor y evitar añadir todas las especias del armario a la misma olla.
Especias para garbanzos
Los garbanzos, de sabor más suave, admiten combinaciones muy variadas. El comino, el pimentón y el cilantro molido son buenos aliados para guisos, ensaladas templadas y garbanzos salteados. Para preparar un curry, el comino y la cúrcuma pueden acompañarse de jengibre o de una mezcla de curry ya preparada.
Si se van a hacer garbanzos crujientes al horno, basta con mezclarlos con un poco de aceite, pimentón, comino y pimienta antes de hornearlos. Es una forma sencilla de darles sabor sin preparar un guiso.
Especias para alubias y judías blancas
Las alubias blancas tienen un sabor delicado, por lo que conviene acompañarlas con condimentos que no lo eclipsen. Laurel, pimienta negra y pimentón son opciones estupendas para los potajes, mientras que el romero y el tomillo encajan bien en recetas mediterráneas con verduras.
Para unas alubias con tomate, el pimentón ahumado aporta profundidad. Si se preparan en ensalada, el orégano, el perejil y una vinagreta con limón o vinagre ofrecen un resultado más fresco.
¿Cuándo añadir las especias a las legumbres?
El momento de incorporarlas también influye en el resultado. Las especias enteras, como el laurel o las semillas de comino, pueden añadirse al principio para que liberen su aroma durante la cocción. En cambio, las especias molidas suelen funcionar muy bien en el sofrito, siempre que no se quemen.
En ensaladas de legumbres, lo más práctico es preparar un aliño con aceite de oliva, comino, pimienta, hierbas aromáticas y un toque de limón. Mézclalo con las legumbres cuando aún estén ligeramente templadas para que absorban mejor los sabores.
Un último truco es probar el plato antes de servirlo. A veces no necesita más especias, sino un poco de sal, unas gotas de limón o un chorrito de buen aceite de oliva para que todos los sabores destaquen. E importante: recuerda que muchas veces, menos es más. Añadir demasiadas especias puede dominar por completo el sabor del plato.