Helados con yogur griego: 8 ideas fáciles, cremosas y perfectas para el verano
Recetas de helados con yogur griego refrescantes y muy fáciles de hacer
Los helados con yogur griego se han convertido en una de las alternativas favoritas para hacer este dulce en casa. Los helados y polos con este ingrediente como base resultan tan refrescantes y fáciles de preparar, como cremosos. Y es que, gracias a su textura densa y suave, el yogur griego permite conseguir resultados muy parecidos a los de una heladería sin necesidad de utilizar nata.
Además de aportar cremosidad, combina especialmente bien con frutas de temporada, chocolate, frutos secos o miel. Lo que nos permite crear helados caseros con pocos ingredientes y mucho sabor, con combinaciones tan variadas como para adaptarlos fácilmente según los gustos de cada persona.
Desde polos rápidos hasta versiones más elaboradas con fruta natural, el yogur griego se ha convertido en uno de los grandes aliados del verano. Te demostramos cómo hacer helados caseros es mucho más sencillo de lo que parece y además con un resultado más ligero y saludable que los helados con nata. ¡Vamos a ello! ;)
Helado de fresa y yogur, el clásico que nunca falla
La combinación de fresas y yogur es una de las más populares desde los primeros días de calor de la primavera, perfecta para aprovechar esta fruta de temporada o congelada.
En esta receta helado de fresas utilizamos la fruta fresca para conseguir un helado suave, afrutado y muy refrescante, no obstante, con la fruta congelada quedará genial también. Si se sustituye parte del yogur tradicional que utilizamos en nuestra versión por el yogur griego, el resultado gana todavía más cremosidad y cuerpo.
Polos de melocotón con yogur griego
El melocotón aporta dulzor natural y una textura muy agradable cuando se congela, así que resulta perfecto tanto para hacer estos polos de melocotón, como para prepararlo en tarrinas.
Basta con triturar melocotón maduro junto con yogur griego y un poco de miel para obtener un helado casero muy sencillo. El resultado recuerda a los helados artesanos de fruta, pero con una preparación mucho más fácil.
Polos de yogur y frutos rojos
Ya ves que los polos son una de las formas más sencillas de preparar helados con yogur griego. Los polos de frutos rojos son otro muy buen ejemplo de ello.
La mezcla de yogur, fresas, frambuesas o arándanos crea un contraste entre acidez y dulzor que funciona especialmente bien durante los meses más cálidos. Además, son ideales para preparar con antelación y tener siempre algo fresco en el congelador.
Helado de plátano y yogur griego
El plátano congelado es uno de los ingredientes estrella a la hora de hacer de helados caseros. De hecho, queda increíblemente bueno y cremoso el helado de plátano con sólo la fruta, pero con el yogur, su extra de cremosidad es espectacular.
El resultado recuerda a los helados tradicionales, pero con una lista de ingredientes mucho más sencilla, natural y saludable. Además, admite extras como canela, cacao puro o mantequilla de cacahuete que le van de maravilla.
Yogur helado con miel y nueces
El frozen yogurt sigue siendo una de las tendencias más populares cuando se habla de helados con yogur. Algo diferente al clásico helado de yogur, es una alternativa especialmente interesante para quienes prefieren sabores menos dulces.
Prepararlo en casa es tan sencillo como mezclar yogur griego con un poco de miel y congelarlo removiendo varias veces durante el proceso. Una vez listo, las nueces le darán textura y contraste, convirtiéndolo en un postre muy completo y delicioso. Es una combinación de sabores que, ya sea helado o no, ¡nunca falla!
Helado de yogur y moras
Este helado de yogur y moras combina la cremosidad del yogur con el punto ligeramente ácido de las moras, dando como resultado un postre muy refrescante y equilibrado.
Procura utilizar yogur griego para que la textura final quede todavía más cremosa y si el yogur es con sabor a frutos del bosque, ¡mejor que mejor!
Polos de melón y yogur natural
Cuando llegan las altas temperaturas, pocas combinaciones funcionan tan bien como el melón y el yogur.
En estos polos de melón aprovechamos el dulzor natural de la fruta del verano para crear un postre fresco y ligero que apenas necesita ingredientes adicionales. Son perfectos para preparar con antelación y tenerlos siempre listos en el congelador.
Polos de yogur y albaricoque
¡El albaricoque está en plena temporada durante los meses más cálidos! Aprovechamos su sabor dulce con un ligero toque ácido para combinarlo con el yogur, con el que va de maravilla, para hacerlo en formato de polo o helado.
En estos polos de albaricoque añadimos además semillas de chía y muesli, lo que añade textura y los convierte en una propuesta diferente a los clásicos polos de fruta. Una idea que puedes aprovechar también en el resto de helados y polos anteriores.