Qué es el seitán y por qué todo el mundo lo usa como carne vegetal
¡Todo sobre el seitán! Qué es, cómo se cocina y para qué se usa
El seitán lleva años siendo un básico en recetas vegetarianas y veganas, pero con el auge de las alternativas vegetales es cada vez más amplio conocido. No obstante, todavía hay mucha gente que, sin seguir dichos tipos de alimentación, lo mira con curiosidad sin tener del todo claro qué es y, menos, cómo cocinarlo.
Su aspecto carnoso y su textura firme hacen que a veces se confunda con un ultraprocesado extraño, cuando en realidad tiene una base bastante sencilla y natural.
Junto a su composición, también descubrimos su capacidad para absorber sabores y adaptarse a casi cualquier receta, desde guisos hasta salteados o hamburguesas vegetales. ¿Te quedas a descubrir todas sus opciones? ;)
¿Qué es el seitán?
Se le suele llamar carne vegetal, aunque no es carne ni pretende serlo.
El seitán es un alimento vegetal elaborado principalmente a partir del gluten de trigo. Se obtiene lavando una masa de harina de trigo para eliminar el almidón y conservar la proteína, que es lo que da esa textura firme y elástica.
El resultado es un alimento rico en proteínas vegetales, con una textura muy similar a la carne en algunas preparaciones.
Diferencia entre seitán, tofu y tempeh
Aunque a menudo se agrupan en la misma categoría, realmente son alimentos muy distintos.
El tofu se elabora a partir de soja cuajada, el tempeh mediante fermentación de la soja y el seitán a partir del gluten de trigo. Esto, obviamente, hace que tengan texturas y sabores de lo más diferentes:
- El tofu (soja cuajada) es más suave y neutro.
- El tempeh (soja fermentada) tiene un sabor más intenso y fermentado.
- El seitán (a partir del gluten de trigo) es más firme y carnoso.
Cómo hacer seitán
Aunque hoy se encuentra fácilmente en supermercados, también puede prepararse en casa de forma bastante sencilla.
Ingredientes básicos del seitán casero
- Harina de trigo de fuerza o gluten de trigo
- Agua
- Salsa de soja o tamari (para dar sabor)
- Especias como ajo, laurel o jengibre
- Caldo vegetal para la cocción
El proceso es tan básico como trabajar harina de trigo con agua para formar una masa y luego lavarla hasta separar el gluten del resto de componentes.
- Forma una masa con harina y agua.
- Lava repetidamente hasta que el agua salga más clara, eliminando el almidón.
- Cocina la masa elástica de gluten resultante en caldo aromático para darle sabor.
El resultado es el de un bloque firme que luego se puede cortar, filetear o desmenuzar para preparar de diferentes modos y en recetas muy variadas.
Cómo conservar el seitán
El seitán casero o comprado se conserva bien en frío, por lo que debe mantenerse en la nevera, preferiblemente cubierto con su propio líquido o en un recipiente hermético. También se puede congelar, aunque su textura puede cambiar ligeramente al descongelarlo.
Cómo cocinar el seitán
Una de las grandes ventajas del seitán es su versatilidad en cocina, ya que absorbe muy bien los sabores, lo que nos permite adaptarlo a platos muy distintos.
- A la plancha o salteado: Es una de las formas más rápidas de prepararlo. Se corta en filetes o tiras y se cocina con un poco de aceite, salsa de soja o especias. Funciona muy bien en platos tipo wok o salteados con verduras.
- En guisos y estofados: El seitán aguanta muy bien cocciones largas al mantener su textura sin deshacerse fácilmente. Es así que se puede añadir a guisos como si fuera carne. El seitán estofado es un acierto asegurado.
- En bocadillos y hamburguesas: Otra opción muy popular es utilizarlo como base para hamburguesas vegetales. También funciona en bocadillos con salsas, verduras y encurtidos.
Propiedades nutricionales del seitán
El seitán es conocido principalmente por su alto contenido en proteínas vegetales. Sin embargo, es importante entender que no es un alimento completo desde el punto de vista nutricional.
Destaca principalmente por ser:
- Alto en proteínas
- Bajo en grasa
- Bajo en hidratos de carbono
- Sin colesterol
Ten en cuenta antes de consumir seitán
El seitán está hecho casi exclusivamente de gluten, por lo que no es apto para personas con enfermedad celíaca o sensibilidad al gluten.
Además, al ser bajo en algunos aminoácidos esenciales, suele recomendarse combinarlo con otras fuentes de proteína vegetal como legumbres.