Sano y refrescante
Zumo de tomate
Una bebida natural, refrescante y llena de vitaminas para cualquier momento del día
El zumo de tomate es una bebida clásica, refrescante y llena de sabor, perfecta para empezar el día con energía o para disfrutar como un aperitivo saludable. Con su equilibrio natural entre acidez y dulzor, se convierte en una opción nutritiva y muy versátil.
Preparar este zumo en casa es sencillo, rápido y, lo mejor, versátil, pudiendo personalizarla totalmente a nuestro gusto o momento del día con hierbas aromáticas, especias o zumo de limón. En todas sus versiones, con el tomate maduro como base, se trata de una fuente natural de vitaminas como vitamina C y A, minerales y antioxidantes que ayudan a mantener nuestro organismo saludable.
¡Así que ya sabes! Si te apetece una bebida fresca, ligera y llena de vitaminas, este zumo de tomate casero será un imprescindible en tu recetario.
Índice de contenidos
Ingredientes
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4 tomates maduros
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1 rama de apio
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1 chorrito de agua (opcional)
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sal
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pimienta negra
Raciones
4
Coste
Bajo
Dificultad
Fácil
Preparación
5 m
Cocinado
5 m
Tiempo total
10 m
Alérgenos
Apio
Paso a paso
Preparamos los tomates para pelarlos haciéndoles un corte en cruz y escaldándolos en agua hirviendo por 30 segundos. Escaldar los tomates nos permite pelarlos más fácilmente, eliminar la piel y conseguir así una textura más suave y agradable para el zumo.
Quitamos las hebras más duras al apio y lo cortamos en trozos para que sea más sencillo el triturarlo.
Colocamos los tomates y el apio en un vaso de batidora o procesador de alimentos y añadimos un chorrito de agua para que el zumo quede más líquido. Trituramos hasta obtener una mezcla homogénea y sin grumos. Ajustamos su textura agregando un poco más de agua si lo viéramos necesario.
Colamos la mezcla con un colador fino o un chino para quitar todas las posibles semillas y los restos fibrosos. Salpimentamos al gusto y mezclamos bien.
Servimos el zumo de tomate en vasos decorados con una rama de apio. En verano, le podemos añadir un par de cubitos de hielo para disfrutar de esta bebida en su versión más refrescante.
Consejos y trucos
Es mejor consumir el zumo recién hecho, pero también puedes guardarlo en la nevera unas horas en un recipiente hermético, bien tapado, para mantener su frescura y color natural. Aun así, lo ideal es consumir el zumo natural en las siguientes 24 horas de prepararlo.
Para que esté directamente fresco, guarda los tomates en la nevera antes de hacer el zumo.
Utiliza tomates maduros para que tenga más sabor el zumo; así como entre todos los tipos de tomates que existen, te recomendamos utilizar tomate pera al igual que en el gazpacho para disfrutar de su mejor versión.
Puedes ajustar la cantidad de sal o pimienta según tu gusto, así como añadir otros ingredientes para personalizarlo completamente. Unas gotas de zumo de limón realzarán su sabor, mientras que unas hojas de albahaca o un poco de orégano lo harán mucho más aromático. Incluso puedes añadirle unas gotas de tabasco para darle un toque picante que le irá de maravilla al tomate.
Ajusta la consistencia de tu zumo con el agua. No agregues demasiada antes de triturar los ingredientes para no pasarte y ve incorporándola poco a poco hasta dar con la consistencia deseada. Cuanto más espeso, más concentrado será su sabor también.
Preguntas y respuestas
¿Con qué acompañar el zumo de tomate?
Para aprovechar el zumo de tomate como un desayuno o aperitivo completo y nutritivo, acompáñalo con unas crudités de verdura, tostadas o incluso con un huevo cocido o huevo escalfado. A la hora de la comida, puede ir acompañado de un plato más contundente de carne, pollo o pescado sin problema.