10 comidas a la parrilla fáciles y llenas de sabor para disfrutar al aire libre
Carnes, pescados y verduras para triunfar en cualquier parrillada
En cuanto llega la primavera con sus días soleados y sus temperaturas más templadas, pocos planes suenan tan bien como preparar ¡una buena parrillada al aire libre! Solo mencionarla seguro que a como a nosotras te viene el recuerdo del olor de la comida sobre las brasas.
Aunque la carne suele ser la gran protagonista, las posibilidades van mucho más allá. Pescados, verduras, quesos e incluso frutas pueden transformarse por completo al pasar por la parrilla, adoptando ese sabor ahumado tan característico y una textura irresistible.
Si lo que buscas es inspiración para tu próxima barbacoa, estas recetas harán que tu parrillada resulte mucho más variada de lo que imaginas. ¡Vamos allá! ;)
¿Qué alimentos funcionan mejor a la parrilla?
La parrilla tiene la capacidad de potenciar los sabores naturales de los ingredientes sin necesidad de elaboraciones complicadas.
Las carnes grasas, algunos pescados firmes y muchas verduras soportan especialmente bien las altas temperaturas. Además, con unos pocos ingredientes y un buen control del fuego es posible conseguir resultados espectaculares sin demasiada experiencia. La clave está en elegir productos de calidad y respetar sus tiempos de cocción.
Costillas a la parrilla
Las costillas son una de las recetas estrella de cualquier parrillada. Con la ventaja de poder prepararse con antelación y terminarse sobre las brasas justo antes de servir para darle el toque de sabor, pero en mucho menos tiempo.
La clave de unas buenas costillas a la parrilla está en cocinarlas lentamente. Además, acompañadas de una marinada o salsa barbacoa, se puede conseguir una carne tierna por dentro y ligeramente caramelizada por fuera totalmente irresistible.
Hamburguesa en barbacoa
Elaborada con carne de ternera picada, ajo, cilantro y un toque de pan rallado para aportar consistencia, estas hamburguesas para la barbacoa son sencillas, pero con mucho sabor.
Hacer cualquier tipo de hamburguesa sobre las brasas (las vegetales incluidas) les da un punto irresistible ahumado que resulta difícil de conseguir en una sartén. Servida en un buen pan de hamburguesa y acompañada de los ingredientes que más te gusten, se convierte en una de las opciones más agradecidas, prácticas y cómodas para disfrutar de una comida al aire libre y compartir alrededor de la parrilla.
Chuletas de cordero a la parrilla
Pocas recetas son tan sencillas y efectivas como unas buenas chuletas de cordero. Una apuesta segura para quienes les gusta una parrillada tradicional.
Su contenido graso ayuda a mantener la jugosidad durante la cocción en las brasas, lo que permite, además, conseguir un exterior dorado y lleno de sabor en apenas unos minutos. Un poco de romero, ajo y aceite de oliva es suficiente para potenciar todo su sabor.
Pollo marinado a la parrilla
El pollo es una de las carnes más versátiles para cocinar sobre las brasas. Ya sea con diferentes cortes, marinados o guarniciones, se adapta genial a cualquiera de las opciones.
Una marinada simple elaborada con limón, ajo, especias y aceite de oliva aporta jugosidad suficiente al pollo a la parrilla para evitar que la carne quede seca. Muslos, contramuslos o brochetas son algunas de las presentaciones que mejor funcionan. Además, suele ser una de las opciones más económicas para grupos numerosos.
Brochetas de carne y verduras
Las brochetas permiten combinar distintos ingredientes en una misma preparación como carnes, verduras, pescado o incluso marisco.
Ternera, pollo o cerdo se mezclan con pimientos, cebolla, calabacín o champiñones para conseguir una receta colorida, fácil de servir y muy atractiva visualmente. También son una buena forma de controlar las raciones y adaptar los ingredientes a cada gusto. Estas brocetas de pollo son, por ejemplo, una apuesta segura que gustará a todo el mundo.
Dorada a la parrilla
El pescado también tiene un lugar destacado en cualquier parrillada, y la dorada es una de las mejores opciones para cocinar sobre las brasas. El ejemplo perfecto que demuestra que una buena parrillada puede ir mucho más allá de las carnes tradicionales.
La carne firme y delicada de la dorara toma un sabor espectacular cuando se cocina a la parrilla, especialmente si se acompaña con un aliño sencillo de aceite de oliva, limón y hierbas aromáticas. Al prepararse entera, conserva muy bien la jugosidad y resulta perfecta para compartir.
Sepia a la parrilla
Siguiendo con las alternativas a la clásica carne, la sepia es en realidad una de las recetas más populares en muchas terrazas y chiringuitos durante el verano.
Se Hace muy rápido con un exterior ligeramente dorado t un interior tierno. Un majado sencillo de ajo, perejil y aceite de oliva basta para potenciar todo su sabor. Eso sí, si ya lo sirves con unas gotas de limón ¡resulta difícil de superar!
Verduras a la parrilla
No deberían limitarse a ser un acompañamiento y es que, cocinadas las verduras a la parrilla pueden convertirse en las protagonistas absolutas de la comida.
Berenjena, calabacín, espárragos verdes, cebolla o pimientos toman sabores más intensos al cocinarse sobre las brasas. Además, aportan color, variedad y ligereza a cualquier parrillada. Con una salsa sencilla de ajo y perejil, ya te aseguramos que no necesitan más.
Mazorcas de maíz a la parrilla
El maíz a la parrilla es una de las recetas más populares en muchos países y cada vez tiene más presencia en nuestras barbacoas. Lo cierto es que son fáciles de preparar y quedan buenísimas con el sabor ahumado de la parrilla.
El calor carameliza ligeramente los azúcares naturales del grano y aporta un sabor muy característico que no se consigue con otro método de cocina. Se pueden servir simplemente con mantequilla o añadir especias para darles un toque más originales.
Queso provolone a la parrilla
Y para los amantes del queso, ¡esta maravilla! Aprovechamos que algunos quesos soportan perfectamente el calor intenso de la parrilla para preparar un fundido especiado.
El provolone es perfecto al quedar su superficie dorada mientras que mantiene un interior fundente y lleno de sabor. Acompañado de tomate, orégano o unas tostadas crujientes se puede convertir en uno de los aperitivos más irresistibles para compartir. Y lo mejor es que ¡se prepara en cuestión de minutos!
Piña a la parrilla
La fruta también puede formar parte de una buena parrillada, ya sea como acompañamiento o postre, merece la pena probarlo.
En el caso de la piña, esta se carameliza en las brasas consiguiendo que su dulzor natural se intensifique. Queda bien en contraste con la carne, pero con un toque de canela o una bola de helado queda espectacular como postre.