Berenjenas asadas al horno
Cómo hacer berenjenas al horno paso a paso para que queden tiernas y jugosas
Las berenjenas asadas son una receta sencilla, saludable y llena de sabor que destaca por su versatilidad. Al asarlas, su pulpa se vuelve tierna y jugosa, con un ligero toque ahumado que realza cualquier combinación de ingredientes.
En esta receta os enseñamos cómo preparar berenjenas asadas paso a paso, para conseguir ese punto perfecto entre suavidad y sabor intenso. Son ideales como guarnición, entrante o incluso como plato principal, y puedes personalizarlas fácilmente con tus especias o aliños favoritos.
Ingredientes
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2 berenjenas
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sal
-
pimienta
-
aceite de oliva
-
perejil
Raciones
3
Coste
Bajo
Dificultad
Fácil
Preparación
15 m
Cocinado
30 m
Tiempo total
45 m
Paso a paso
Lava bien las berenjenas y corta los extremos. Córtalas en rodajas más o menos 1 cm de grosor. Intenta que todas tengan un tamaño similar para que se cocinen de manera uniforme.
Coloca las rodajas en una fuente y añádeles sal para que suelten su amargor durante 10 minutos. Este paso ayuda a que las berenjenas suelten parte de su amargor y mejora su textura final.
Pasado ese tiempo, escurre bien y seca las rodajas con papel de cocina. Es importante retirar el exceso de humedad para que se doren correctamente en el horno.
Coloca las rodajas en una bandeja de horno cubierta con papel vegetal, separadas entre sí para que no se amontonen. Píntalas con aceite de oliva por ambos lados y añade un poco de pimienta (opcional).
Hornéalas durante 30 minutos a 180ºC (con el horno precalentado), dándoles la vuelta a los 15 minutos para que se doren por ambos lados.
Sirve la berenjena asada al horno en un plato con un chorrito de aceite de oliva, sal en escamas y un poco de perejil.
Consejos y trucos
Puedes cortar la berenjena en rodajas como nosotras o cortarla a lo largo por la mitad.
Si lo haces a la mitad es importante hacerle varios cortes en la parte interna para que se asen de manera uniforme y absorban mejor el aceite. Hornéalas a 190-200ºC durante unos 30-35 minutos, con la parte de la carne hacia arriba.
Si prefieres hacer las berenjenas asadas al horno enteras, hornéalas a 200ºC durante unos 40-50 minutos, pinchándolas antes con un tenedor. Así conseguirás una pulpa muy blanda, ideal para cremas o patés tipo mutabal o baba ganoush.
Puedes comprobar con un palillo largo si las berenjenas ya están bien asadas. Si el palo entra y sale sin resistencia, significa que las berenjenas están listas. De lo contrario, tendrías que dejarlo por unos minutos más en el horno.
Puedes hacer las berenjenas con tan solo un poco de sal y aceite o condimentarla con las especias que más te gusten. Los frutos secos como pueden ser las nueces, los piñones, almendras, etc. combinan estupendamente también con las berenjenas al horno.
¡Cuidado con cortar las rodajas de berenjena demasiado finas! Si cortas las rodajas demasiado finas, pueden secarse en exceso; si por el contrario son muy gruesas, quedarán poco hechas por dentro. El grosor de 1 cm es ideal para lograr ese equilibrio entre interior meloso y exterior dorado.
Después de dejarlas reposar unos minutos con sal, es fundamental secarlas bien. Si quedan húmedas, se cocerán en lugar de asarse y perderán ese toque dorado tan apetecible.
La berenjena absorbe mucho aceite, así que lo mejor es pintarlas ligeramente en lugar de empaparlas. Puedes usar una brocha o incluso un spray para controlar mejor la cantidad y evitar así que queden demasiado grasas.
Preguntas y respuestas
¿Se pueden asar sin horno?
Una alternativa es usar el microondas y hacer las berenjenas al microondas, estarán listas en unos 15 minutos.
¿Con qué acompañar la berenjena asada al horno?
Las berenjenas asadas al horno son súper versátiles y combinan prácticamente con todo. Una de las mejores opciones es acompañarlas con salsas que le aporten contraste, como un yogur especiado, una salsa de tahini o incluso un toque de miel y limón.
También funcionan genial como guarnición de platos principales junto a carnes a la plancha, pescado al horno o incluso con huevos para una opción más completa. Y si te apetece algo más creativo, puedes usarlas como base para montar tostadas o platos tipo buddha bowl. Añade queso feta, frutos secos o legumbres y tendrás un plato completo, equilibrado y ¡muy resultón!