Qué es la achicoria y cómo aprovecharla en tu dieta (más allá del café)

Guía práctica

Descubre qué es la achicoria, sus usos, beneficios y cómo disfrutarla con recetas fáciles

Qué es la achicoria
Qué es la achicoria

La achicoria es mucho más que una simple planta y, lejos de ser un producto de moda, debes saber que su raíz y hojas se utilizan desde hace siglos en la cocina y la medicina tradicional. Popular como sustituto del café, esta planta amarga y aromática ofrece también numerosos beneficios para la salud que no dudamos en aprovechar en otro tipo de recetas.

Su sabor tan característico la hace ideal para incluir en ensaladas, infusiones u otras recetas de las que buscan un toque saludable y original. Además, puede cultivarse en macetas o en huertos urbanos, siendo resistente y poco exigente en cuanto a cuidados.

Descubre junto con nosotras qué es la achicoria, sus principales propiedades y cómo incorporarla en tu dieta de manera práctica y sabrosa, aprovechando todos sus beneficios. ¡Vamos allá! ;)

¿Qué es la achicoria?

La achicoria (Cichorium intybus) es una planta herbácea perenne que pertenece a la familia Asteraceae, curiosamente, la misma de la lechuga y el diente de león.

Flor de achicoria
Flor de achicoria

Es fácilmente reconocible por sus flores azules o violetas y su raíz carnosa. Aunque crece de forma silvestre en muchas regiones de Europa, hoy en día se cultiva especialmente para el consumo humano y como sustituto del café.

Partes comestibles de la achicoria

Planta achicoria
Planta achicoria
  • Hojas: Se pueden consumir crudas en ensaladas o cocidas como verdura. Tienen un sabor ligeramente amargo que combina muy bien con vinagretas y otros vegetales.
  • Raíz: Tradicionalmente se tuesta y se muele para preparar infusiones similares al café. Es la parte más utilizada como bebida alternativa o suplemento nutricional.
  • Flores: Menos comunes en la cocina y de uso decorativo, se pueden usar para decorar platos o en infusiones florales.

Beneficios de la achicoria

La achicoria es muy valorada por su sabor, pero también por sus numerosos beneficios. Es rico en fibra, especialmente inulina, un tipo de prebiótico que favorece la salud digestiva. Además, también aporta minerales como potasio, magnesio y calcio, así como antioxidantes que ayudan a proteger las células del daño oxidativo.

  • Mejora la digestión: La fibra inulina favorece la microbiota intestinal y ayuda a regular el tránsito.
  • Control del azúcar en sangre: Algunos estudios sugieren que la inulina puede contribuir a mantener niveles de glucosa estables.
  • Salud del hígado y la vesícula: Tradicionalmente se asocia la achicoria a la estimulación de la producción de bilis.

Asimismo, también es una de las alternativas al café más conocidas. Contiene compuestos que aportan sabor y aroma sin cafeína, ideal para quienes buscan reducir su consumo de estimulantes.

Cómo incluir la achicoria en tu dieta

Más allá de ser una alternativa del café, la achicoria se puede incorporar en nuestra dieta de varias maneras, tanto cruda como cocida, aprovechando sus hojas, raíz o incluso sus flores, tal y como comentábamos antes.

Ensaladas y platos frescos

Las hojas tiernas aportan un toque amargo que combina genial con frutas, nueces, queso y vinagretas ligeras. Su sabor es tan característico que te recomendamos ir introduciéndolas poco a poco, de manera gradual, para acostumbrarte a su sabor amargo.

Truquito: Mezclar hojas de achicoria con frutas dulces como manzana o naranja suaviza su amargor.

Infusiones y bebidas

La raíz tostada y molida se prepara como un café sin cafeína. Basta con añadir agua caliente y, opcionalmente, endulzarlo ligeramente (mejor si es con un endulzante natural como la miel o Stevia). También se puede combinar con café normal para reducir la cantidad de cafeína sin renunciar al sabor de éste.

Café de achicoria
Café de achicoria

Si vas a tostar la raíz tu misma en casa, hazlo lentamente para potenciar su aroma y sabor, haciendo que la bebida se parezca más al café tradicional.

Recetas cocidas

Las hojas más maduras pueden hervirse o saltearse con aceite de oliva y ajo, formando un acompañamiento o guarnición saludable perfecto para carnes, pescados o legumbres. Incluso se pueden añadir a sopas y cremas para enriquecerlas y aprovechar así su fibra y sus minerales.

Tipos de achicoria más comunes

Existen varias variedades de achicoria, las cuales se adaptan mejor a algunos usos culinarios y medicinales que a otros:

  • Achicoria común (Cichorium intybus): La más usada para hacer infusiones y utilizar como sustituto del café.
  • Achicoria de hoja (Cichorium endivia): Se consume como verdura en ensaladas y guarniciones.
  • Radicchio o achicoria roja: Esta es muy apreciada en Italia. Aporta color y sabor amargo a ensaladas y asados.

Cada variedad aporta distintos matices de sabor y textura, lo que amplía sus posibilidades en la cocina diaria.

Consejos para elegir y conservar achicoria

Aquí debemos distinguir las diferentes partes de la planta para adaptar su conservación y conseguir así que duren más tiempo.

  • Hojas frescas: Busca las hojas más firmes, sin manchas ni marchitez. Guárdalas en nevera envueltas en papel absorbente dentro de una bolsa perforada.
  • Raíz: Compra raíces firmes y secas. Se conservarán bien en un lugar fresco y oscuro. Para preparar infusiones, tuéstalas ligeramente antes de molerlas.

Como consejo extra, evita exceso de cocción. Para no perder textura y sabor, cuece o saltea rápidamente las hojas tiernas.

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