Cómo congelar caldos sin perder sabor (trucos y consejos)

Trucos de cocina

Trucos prácticos para congelar y guardar caldos sin que se estropeen

Congelar caldo
Congelar caldo

Hacer caldo en casa es, sinceramente, de lo mejor que podemos hacer en la cocina. Huele bien, sabe mejor y ¡sirve para todo! Sopas, arroces, guisos, salsas… Lo ideal es hacer una buena olla, bien grande, para dejar caldo hecho y poder utilizarlo cuando necesitemos.

El problema llega cuando no nos da tiempo a aprovechar todo antes de que comience a estropearse. ¿La solución? Congelarlo, pero ¿no te ha pasado que al congelar caldo pierde sabor o que la textura cambia? En contra de lo que parece, congelar caldo no es solo meterlo en el congelador y listo. Si no se hace bien, puede quedar aguado, con una grasa rara por encima o con un sabor insípido que no tiene nada que ver con el original.

La buena noticia es que es muy sencillo y rápido, sólo hay que saber que hay que seguir unos pasos clave. Y no, no son trucos virales raros, sino que son pasos que solemos saltarnos y realmente marcan la diferencia, los usan los cocineros profesionales y hoy los descubrimos aquí. ;)

Cómo preparar el caldo antes de congelarlo

Aquí está uno de los pasos más ignorados… ¡y más importantes a su vez!

Y es que, el principal problema al congelar un caldo no es el frío, sino cómo entra el caldo en el congelador. Un caldo caliente, mal colado o con demasiada grasa esta expuesto a sufrir más cambios en su textura y aroma a la hora de descongelarlo.

Por esto mismo es importante recordar el siguiente tridente: enfriar el caldo, colarlo bien y desgrasarlo.

Cuela el caldo antes de congelar

Aunque parezca obvio, cabe recordar que se deben retirar huesos, verduras y restos sólidos del caldo antes de introducirlo en el congelador. Un caldo limpio se congela mejor y se conserva más tiempo sin adoptar sabores extraños favorecidos por el reposo de estos sólidos en el líquido.

Colar el caldo casero
Colar el caldo casero

Deja que el caldo se enfríe por completo

Nunca congeles el caldo caliente si no quieres que el caldo quede insípido dada a la condensación y exceso de agua. Además, tampoco conviene introducir ese contraste de temperatura en el congelador, tanto para el mantenimiento del electrodoméstico como para los alimentos que ya están en su interior.

Deja que el caldo casero temple a temperatura ambiente y, para asegurar que esté completamente frío a la hora de congelarlo, guárdalo previamente en la nevera.

Desgrásalo (pero no del todo)

Una vez el caldo esté debidamente frío, retira el exceso de grasa solidificada de la superficie. ¡Pero ojo! No le quites toda la grasa, dejar una pequeña cantidad de ésta protegerá el sabor durante la congelación.

Quitar la grasa al caldo
Quitar la grasa al caldo

El mejor formato para congelar caldos

No todos los recipientes funcionan igual, ni todos los usos que queramos darle posteriormente requieren la misma cantidad de caldo. Por eso mismo, lo menos es congelar el caldo en porciones pequeñas. De hecho, también es clave para conservar mejor su sabor.

Puedes usar:

  • Bolsas de congelación planas
  • Tuppers pequeños (de vidrio a poder ser)
  • Cubiteras grandes para fondos concentrados

Cuanto más fino y plano esté el caldo, mejor se congela y mejor se descongelará. Recuerda no llenar los recipientes hasta el borde, ya que al solidificarse el caldo aumentará su volumen.

Los alimentos descongelados no se pueden volver a congelar, por lo que es recomendable dividirlo en raciones para no desperdiciar nada.

¿Conviene reducir el caldo antes de congelarlo?

Sí, ¡y mucho! Reducir el caldo (hervirlo para que pierda agua) concentra el sabor de este. Además, si el caldo está diluido o no se ha reducido lo suficiente, el agua se congela formando cristales, los cuales rompen parte de la estructura del sabor.

Al descongelarlo, puedes usar este caldo concentrado tal cual como un fondo potente e intenso en tus recetas o añadirle agua si lo quieres más suave para hacer una sopa, por ejemplo.

Este truco es especialmente útil si tienes poco espacio en el congelador y quieres asegurarte caldos que realmente sepan a algo. Nosotras solemos congelar el caldo concentrado en cubiteras, lo que resulta de lo más práctico y cómodo. Ocupa poco espacio y es ideal para usar solo la cantidad necesaria, como pastillas de sabor concentradas. En cremas y arroces dan un toque espectacular.

Congelar caldo sin perder sabor
Congelar caldo sin perder sabor

Cómo descongelar el caldo sin estropearlo

Tan importante como congelar, es descongelar un caldo bien.

La forma más segura es pasándolo del congelador a la nevera y dejar que se descongele ahí poco a poco. Mantiene mejor el aroma y la textura, además de que resulta más seguro en cuanto a la proliferación de bacterias.

Si tienes prisa, puedes descongelar el caldo rápido calentándolo directamente a fuego suave que es totalmente seguro y mantiene su sabor.

En cualquiera de los casos, una vez descongelado, remueve bien para integrar de nuevo las grasas y gelatina propias del caldo (abundantes en caldos de hueso o carne).

Ante todo, evita el microondas a máxima potencia, ya que recalienta los alimentos, caldo incluido, de forma desigual y rompe el sabor.

¿Cuánto dura un caldo congelado?

Si está bien preparado y adecuadamente congelado tal y como te hemos explicado, estos serían los tiempos orientativos:

Para recordar cuánto tiempo lleva en el congelador, siempre recomendamos etiquetar con fecha y tipo de caldo el recipiente. Aunque confíes en tu memoria, es fácil confundirse, así que haznos caso que ¡ayuda más de lo que parece!

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