Recipientes para congelar caldo, ¿cuáles usar y cuáles evitar?

Trucos de cocina

Cómo elegir envases seguros y prácticos para conservar caldos sin estropearlos

Recipientes para congelar caldo
Recipientes para congelar caldo

Congelar caldo es una de las cosas más prácticas de la cocina. Ideal para dar sabor a sopas, arroces, salsas o incluso guisos, es un imprescindible que siempre procuramos tener en la nevera o en el congelador. Lo mejor para ello es preparar el caldo en una buena cantidad cada vez y así tener un fondo casero listo en minutos en lugar de tener que empezar desde cero.

En la nevera, un caldo casero puede durar entre 3 y 4 días, pero al congelarlo alargamos este tiempo a meses, siendo mucho más práctico en cuanto a margen de organización.

El único problema aparece cuando, al descongelar, el caldo pierde sabor, aroma o incluso textura, eso te explicamos cómo solucionarlo y prevenirlo en cómo congelar caldo. En esta ocasión vamos a ver qué recipientes son los mejores para congelarlo, que materiales es mejor evitar y cómo prepararlos para que aguanten el frío. ¡Vamos allá!

¿Qué debe tener un buen recipiente para congelar caldo?

Antes de entrar en marcas o formatos, hay tres cosas clave que debe cumplir cualquier envase:

  1. Hermeticidad real para evitar la oxidación de los alimentos ni que absorban olores.
  2. Que el material sea apto para congelación. Es imprescindible para que no se agriete ni libere sustancias.
  3. Espacio para expansión. Ten en cuenta su tamaño porque los líquidos aumentan de volumen al congelarse.
Caldo de huesos casero
Caldo de huesos casero

Recipientes que conviene evitar

Así visto, hay otros factores que hacen que no todos los envases sirvan para este propósito, aunque lo parezcan:

  • Tuppers viejos, rayados o deformados: Más allá de no cerrar bien, sueltan sustancias.
  • Envases de comida para llevar: No están diseñados para congelación.
  • Botellas de cristal estándar: principalmente por alto riesgo de rotura.

Si el recipiente no indica que es apto para congelador, ¡mejor no arriesgar!

¿Es el plástico seguro para congelar?

Entidades como EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria), OCU y AESAN recomiendan usar envases homologados y evitar reutilizar plásticos no diseñados para ello. Es importante que sean libres de BPA (BPA free), estén indicados como aptos para uso alimentario y congelador, así como que estén fabricados con materiales como polipropileno (PP, código 5) y tritán.

Estos plásticos son estables a bajas temperaturas y no liberan sustancias nocivas durante la congelación.

NUNCA utilices envases reutilizados de comida para llevar o botellas de un solo uso, plásticos sin marcar o de composición desconocida o plásticos viejos, rayados o deformados. Estos pueden degradarse y, aunque el frío no provoca migración química significativa, sí se debilitan con el tiempo y pueden liberar microplásticos.

Aunque sea seguro congelar caldo en plástico, no es lo más saludable recalentar el caldo en ese mismo recipiente, especialmente en microondas, porque el calor sí puede favorecer la migración de sustancias.

Recipientes de plástico aptos para congelador

Los envases de plástico son los más populares al resultar ligeros, económicos y fáciles de apilar.

Repasa las indicaciones y precauciones que comentábamos en el punto anterior para no correr riesgos. Suma que tenga tapa hermética para que no se escape el contenido de su interior ni pierda o se altere su sabor.

Un consejo útil es congelar el caldo primero sin tapa (hasta que solidifique) y luego cerrar el recipiente. Así se evita la presión interna y posibles deformaciones.

Aunque sea seguro congelar caldo en plástico apto, no es lo más saludable recalentar el caldo en ese mismo recipiente, especialmente en microondas.

Bolsas de congelación con cierre hermético

Las bolsas tipo zip son una opción muy práctica cuando el espacio en el congelador es limitado, ya que permiten congelar el caldo en plano. Son especialmente prácticas también para cuando queremos congelarlo en porciones pequeñas o individuales.

Eso sí, hay que asegurarse de que sean específicas para congelación y retirar todo el aire posible antes de cerrarlas. Colócalas sobre una bandeja mientras las llenas para evitar derrames.

Congela el caldo por porciones de entre unos 250-500 ml, perfectas para una sopa, un arroz o una salsa.

Tarros de vidrio

El vidrio puede usarse y, de hecho, es el mejor material para almacenar alimento, no obstante, a la hora de congelar líquido en vidrio, debemos tener cierto cuidado.

Lo primero de todo: no todos los tarros son aptos para congelador, y muchos se rompen por la expansión del líquido.

Congelar caldo en tarros
Congelar caldo en tarros

Deben ser tarros de vidrio templado y llenarse solo hasta el 80% de su capacidad. Para asegurar, conviene congelar el caldo sin tapa y, una vez sólido, ya sí, cerrarlo.

Son una buena opción para evitar cualquier contacto con plástico.

Cubiteras

Para pequeñas cantidades (fondos, fumets, reducciones, caldos concentrados…) las cubiteras son ideales. Permiten congelar el caldo en porciones pequeñas y exactas que bien puedes almacenar ahí mismo o pasarlas una vez sólidas a una bolsa o recipiente mayor.

Este sistema resulta especialmente cómodo para cocinar a diario sin tener que descongelar grandes cantidades.

Congelar caldo en cubiteras
Congelar caldo en cubiteras

Cómo llenar correctamente los recipientes

Lo ideal es dejar siempre entre 2 y 3 cm libres en la parte superior. Esto evita que el recipiente reviente o se deforme cuando el líquido se expande al solidificarse.

Recuerda también etiquetar cada envase con el tipo de caldo y la fecha. Aunque parezca exagerado o pueda dar pereza, te aseguramos que después de un mes todos los caldos congelados se parecen bastante y suele ser de lo más útil.

Colar el caldo para guardar en tarros
Colar el caldo para guardar en tarros

Cuánto tiempo se puede congelar el caldo

Un caldo bien congelado y almacenado en buenas condiciones, puede durar hasta 3 meses sin pérdida significativa de calidad y hasta 6 meses si el envase es totalmente hermético y no se abre.

Pasado ese tiempo no suele ser peligroso, pero sí que pierde aroma y potencia de sabor.

Cómo descongelar un caldo sin estropearlo

El mejor método es descongelar en la nevera de forma gradual. Sacarlo la noche anterior y dejar que se descongele despacio. Si hay prisa, puedes calentarlo directamente a fuego bajo.

Evita descongelar el caldo (o cualquier alimento) a temperatura ambiente, ya que puede resultar más peligroso de lo que parece al favorecer el crecimiento bacteriano.

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