Postres fáciles para sorprender a tu madre (aunque nunca hayas hecho uno)
10 postres fáciles y rápidos para sorprender sin experiencia previa
No hace falta ser una experta en cocina ni tener demasiada experiencia para preparar un postre que sorprenda. Es más, a veces, las recetas más sencillas son las que más triunfan, sobre todo, ¡cuando están hechas con cariño! Y cariño y buenas intenciones tenemos para regalar. ;)
Si la repostería no es lo tuyo, no pasa nada. Para este Día de la Madre te traemos opciones fáciles, rápidas y con pocos ingredientes que permiten conseguir resultados espectaculares sin necesidad de técnicas avanzadas ni utensilios especiales. De esos dulces que te aseguramos que, siguiendo el paso a paso, queda poco margen de error y te quedarán estupendos seguro.
Así que, ya sabes, para este primer domingo de mayo, descubre todo tipo de postres fáciles para sorprender a tu madre, pensados para que salgan bien a la primera y con ese toque casero que siempre marca la diferencia. ¡Vamos a ello!
Tarta de queso sin horno
La tarta de queso sin horno es una de las mejores opciones en cualquier celebración. Lo mejor de esta versión es que no necesita horno ni un amasado complicado. Basta con mezclar los ingredientes, dejar que enfriar en su molde ¡y listo! Sólo tendrás que calcular el hacerla con cierta antelación (mejor el día anterior).
El resultado es una tarta suave, cremosa y muy vistosa. Perfecta para principiantes que buscan un postre resultón sin riesgos.
En cuanto al molde, para esta con forma de corazón y tamaño individual utilizamos un cortapastas (o cortagalletas), pero siempre puedes hacerla en un molde desmontable convencional o, incluso, hacer tarta de queso en vasitos (esta versión es más rápida y puedes hacerla con media hora de antelación a servirla).
Vasitos de tiramisú
Elegantes y facilísimos, el tiramisú en vasitos es ideal para sorprender con un postre bonito, con un increíble sabor a café, una textura suave y, lo mejor, sin complicarse demasiado.
Se monta por capas con bizcocho bañados en café y una crema de huevo de lo más sencilla. No requiere horno, lo que, demás, al presentarlo en vasitos individuales, resultade más práctico y vistoso.
Fresas con chocolate
Entre los mayores clásicos que nunca fallan, las fresas con chocolate son la prueba de que lo sencillo puede ser espectacular. Solo necesitas fundir chocolate y bañar las fresas en él. Para darle un toque más especial, te enseñamos a decorarlos con frutos secos o líneas de otros chocolates.
En pocos minutos tendrás un postre bonito, elegante y delicioso, ideal si no quieres cocinar, pero sí sorprender. ;)
Mug cake de chocolate
El mug cake de chocolate es perfecto para quienes no tienen paciencia ni experiencia. Se prepara en una taza y se cocina en el microondas en cuestión de minutos. El resultado es el de un bizcocho esponjoso, rápido y bastante resultón.
Una opción perfecta para un postre exprés que seguro le gusta. Para darle un extra, combínalo con su fruto seco favorito, un poco de nata o galleta que lo haga parecer más elaborado. En los detalles está también la magia.
Tarta de limón sin horno
La tarta de limón sin horno es otra receta ideal, fresca y muy fácil para principiantes. Al estilo de la tarta de queso, se podría decir que incluso resulta más sencilla al no incluir gelatina, lo que nos ahorra, incluso, el tener que encender el fuego.
Su sabor fresco y su textura cremosa y ligera la convierten en un postre perfecto para cualquier ocasión. Solo hay que mezclar, enfriar y, lo más importante, ¡disfrutar!
Crepes con chocolate
Un postre resultón y sencillo donde los haya. Lejos de ser complicados de hacer como parecen los crepes con chocolate, preparar su masa y hacerlos en la sartén vuelta y vuelta es muy fácil con los trucos que te dejamos en su receta.
Se trata de una masa básica que, con un poco de práctica, nos da unos crepes finos y deliciosos que se pueden rellenar al gusto (con nata, chocolate, fresas, frutos secos…).
Si quieres apostar por algo más seguro, prueba con las tortitas de chocolate. Al resultar más gruesas, hacerlas en la sartén sin que pierdan su forma resultará más sencillo.
Galletas caseras fáciles, perfectas para principiantes
Las galletas caseras son una opción ideal para empezar en repostería. Se preparan con ingredientes básicos y permiten experimentar sin miedo personalizándolas cómo más gustes o guste tu madre (con chocolate, frutos secos, fruta…). El resultado es siempre agradecido.
Perfectas para un detalle dulce hecho en casa. Guárdalas en un tarro de cristal decorada con un lazo o en una caja metálica bonita y verás qué regalo tan sencillo y agradecido tendrás.
Natillas caseras
En ocasiones, no hay nada mejor que sorprender con el sabor de toda la vida. Las natillas caseras son perfectas para ello siendo un postre tradicional que no falla.
Con ingredientes sencillos y un paso a paso senillo, conseguir un resultado cremoso y reconfortante es más fácil de lo que parece. No te olvides de la galleta ni de la canela, y lee bien los consejos que te dejamos en la receta para que te salga perfecta.
Bizcocho de yogur
El bizcocho de yogur es probablemente el más fácil de todos. Se prepara con medidas simples (usando el propio yogur como referencia), lo que lo convierte en una receta perfecta para principiantes.
El resultado es un bizcocho esponjoso y muy versátil, pudiendo servirse solo, decorado con chocolate u otros dulces o, si te atreves, como base de una tarta más elaborada. Entre todas las opciones, nos encanta que resulte como un lienzo en blanco que podamos decorar a nuestro gusto o escribir incluso un mensaje en él con ayuda de una manga pastelera de boca fina.
Palmeritas de hojaldre
Las palmeritas de hojaldre son un postre rápido y muy resultón que pocos conocen lo sencillo que resulta hacerlas en casa. Con solo hojaldre y azúcar (o chocolate), se consigue un dulce crujiente y perfecto para acompañar el café.
Tan sencillo como enrollar el hojaldre sobre si mismo para darles forma y cortarlas en láminas. Te aconsejamos no escatimar en azúcar para que queden bien crujientes y caramelizadas y que no te saltes el paso de bañarlas en chocolate. ¡Quedan buenísimas!