Patatas asadas en freidora de aire
Una guarnición sencilla con exterior crujiente y textura tierna por dentro ideal
Las patatas asadas en freidora de aire son una de esas recetas que siempre merece la pena tener a mano. Prepararlas de esta forma resulta muy práctico porque apenas requieren atención durante el cocinado, no es necesario encender la freidora de aire y, además, se consigue una piel dorada y ligeramente crujiente mientras el interior queda tierno y esponjoso.
Se pueden disfrutar tal cual o abrirlas para añadir un poco de mantequilla o aceite de oliva, junto con las especias y condimentos que más te gusten, adaptándolas fácilmente a cada ocasión. Además, son un acompañamiento perfecto para carnes, pescados o verduras, ya que combinan con todo y aportan una guarnición sencilla, económica y muy sabrosa para cualquier menú.
Ingredientes
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2 patatas
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15 gramos de mantequilla
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sal
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pimienta negra molida
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1/4 cucharadita de ajo en polvo
-
perejil
Raciones
2
Coste
Bajo
Dificultad
Fácil
Preparación
5 m
Cocinado
35 m
Tiempo total
40 m
Informacion nutricional
Valor nutricional (*por ración)
| Cantidad | % | |
|---|---|---|
| Energía | 197,54 kcal | 9,88% |
| Proteína | 5,2 g | 6,93% |
| Hidratos de carbono | 32,8 g | 11,93% |
| Azúcares | 2,33 g | 4,66% |
| Grasa total | 6,13 g | 7,84% |
| Grasa saturada | 3,7 g | 20,25% |
| Grasa polisaturada | 0,2 g | 1,82% |
| Grasa monosaturada | 1,5 g | 3,41% |
| Colesterol | 15 mg | 5% |
| Fibra | 3,7 g | 12,33% |
| Sal | 1,2 g | 24% |
| Sodio | 0,02 g | 0% |
| Calcio | 25,4 mg | 2,12% |
| Yodo | 8,4 mcg | 5,6% |
| Hierro (hombres) | 1,66 mg | 16,6% |
| Hierro (mujeres) | 1,66 mg | 9,22% |
Alérgenos
Leche
Paso a paso
Comienza lavando muy bien 2 patatas y sécalas. Pínchalas varias veces con un tenedor y colócalas en la cubeta de la freidora de aire. Programa 30 minutos a 180ºC y cocínalas, dándoles la vuelta a mitad del tiempo para que se asen de forma uniforme.
Si las patatas son muy grandes, prolonga la cocción unos 5 minutos más, o hasta que la piel esté crujiente y el interior completamente tierno.
Mientras tanto, mezcla 15 g de mantequilla a punto de pomada con una pizca de sal, pimienta negra recién molida y ¼ de cucharadita de ajo en polvo. Cuando las patatas estén listas, ábrelas por la mitad sin llegar a separarlas del todo y reparte la mantequilla especiada en su interior.
Vuelve a introducir las patatas en la freidora de aire y cocínalas 1 minuto más a 180ºC para que la mantequilla se funda y el interior se dore ligeramente.
Sirve las patatas asadas recién hechas, espolvoreadas con un poco de perejil fresco picado. Puedes disfrutarlas tal cual o acompañarlas con tu salsa favorita.
Consejos y trucos
Escoge una buena variedad de patata. Las variedades harinosas o de uso general son las más recomendables para asar, ya que desarrollan un interior más esponjoso y una piel que se vuelve crujiente. Si puedes elegir, las patatas Monalisa, Agria o Kennebec ofrecen muy buenos resultados para este tipo de preparación.
Aprovecha las funciones de tu freidora de aire. Si dispone de un programa específico para hornear o asar, será la mejor opción para cocinar las patatas de manera uniforme. Si no, el modo de aire caliente a una temperatura de entre 180 y 190ºC funciona perfectamente para conseguir una piel dorada y un interior tierno.
Convierte las patatas en un plato principal con un buen relleno. Puedes rellenarlas con queso, bacon crujiente, pollo desmenuzado, atún, salmón ahumado, verduras salteadas, chili con carne o legumbres. Acompañadas de una ensalada fresca se transforman en una comida completa y muy equilibrada.
No retires la piel antes de cocinarlas. Además de aportar fibra y sabor, es la responsable de ese contraste tan agradable entre el exterior crujiente y el interior cremoso. Eso sí, lávalas y frótalas muy bien bajo el grifo para eliminar cualquier resto de tierra antes de asarlas.
Pincha las patatas varias veces con un tenedor antes de introducirlas en la freidora de aire. Estos pequeños orificios permiten que el vapor generado en el interior salga durante la cocción, evitando que la piel pueda abrirse de forma irregular o incluso reventar, y favoreciendo una cocción más uniforme.