Huevos Benedict
El clásico brunch americano con huevo escalfado y salsa holandesa perfecta
Los huevos Benedict son uno de los grandes clásicos del brunch. Esta receta combina muffins ingleses tostados, bacon crujiente, huevo escalfado y una cremosa salsa holandesa en una mezcla texturas y sabores que funcionan a la perfección.
Aunque suelen parecer un plato de cafetería sofisticada o de brunch de hotel, los huevos Benedict pueden hacerse perfectamente en casa con pocos ingredientes y un poco de organización. Además, ¡esta receta admite muchísimas versiones!
Una vez dominas la base, los huevos Benedict se convierten en uno de esos desayunos especiales para repetir en fechas señaladas o para darnos un capricho de fin de semana. ;)
Ingredientes
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4 lonchas de bacon
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4 huevos
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1 chorrito de vinagre
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1 aguacate
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1 pizca de sal
-
1 cucharadita de zumo de limón
Raciones
4
Coste
Bajo
Dificultad
Media
Preparación
20 m
Cocinado
10 m
Tiempo total
30 m
Informacion nutricional
Valor nutricional (*por ración)
| Cantidad | % | |
|---|---|---|
| Energía | 579 kcal | 28,95% |
| Proteína | 13 g | 17,33% |
| Hidratos de carbono | 27 g | 9,82% |
| Azúcares | 3 g | 6% |
| Grasa total | 46 g | 58,87% |
| Grasa saturada | 21 g | 114,94% |
| Grasa polisaturada | 4 g | 36,36% |
| Grasa monosaturada | 18 g | 40,91% |
| Colesterol | 373 mg | 124,33% |
| Fibra | 3 g | 10% |
| Sal | 2,43 g | 48,6% |
| Sodio | 970 g | 34,64% |
| Calcio | 73 mg | 6,08% |
| Yodo | 30 mcg | 20% |
| Hierro (hombres) | 3 mg | 30% |
| Hierro (mujeres) | 3 mg | 16,67% |
Alérgenos
Gluten
Leche
Huevos
Paso a paso
Escalfar los huevos
Pon una cazuela amplia al fuego con abundante agua, una pizca de sal y un chorrito de vinagre. El agua debe estar caliente, pero sin llegar a hervir fuerte
Casca un huevo en un cuenco pequeño y deslízalo suavemente sobre el agua para asegurar que no se rompa. Cocina durante unos 2 minutos aproximadamente, hasta que la clara esté cuajada y la yema continúe líquida. Retira el huevo con una espumadera y deja que escurra bien. Repite el proceso con el resto de los huevos.
Cocina el bacon
Fríe el bacon en una sartén sin aceite a fuego medio por ambos lados hasta que quede bien dorado y crujiente. Cuando estén listas, retíralas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa y córtalas por la mitad para facilitar el montaje del aperitivo.
Prepara el aguacate y el pan
Pela el aguacate, retira el hueso con cuidado y córtalo en láminas finas.
Abre los muffins ingleses por la mitad y tuéstalos ligeramente en una sartén o tostadora para que queden dorados y crujientes por fuera, pero tiernos por dentro.
Monta los huevos Benedict
Coloca las mitades de muffin en los platos con la miga hacia arriba. Reparte encima unas láminas de aguacate y el bacon crujiente.
Añade cuidadosamente un huevo escalfado sobre cada base y termina cubriendo todo con salsa holandesa caliente.
Sirve el plato más famoso del brunch
¡Y listo! Sirve inmediatamente los huevos Benedict para disfrutar de la yema cremosa y el contraste de texturas y temperaturas del conjunto recién hecho.
Historia de los huevos Benedict
La historia de los Huevos Benedict tiene varias teorías y, aunque no existe una versión 100% confirmada, sí hay algunos relatos bastante aceptados e incluso con respaldo documentado. La más popular sitúa el origen en Waldorf Astoria New York, un histórico hotel de Manhattan, a finales del siglo XIX.
Según esta historia, un corredor de bolsa llamado Lemuel Benedict pidió un desayuno especial para aliviar la resaca que consistía en tostadas, huevos escalfados, bacon y salsa holandesa. El jefe de sala del hotel quedó tan impresionado con la combinación que decidió incorporarla a la carta, sustituyendo las tostadas por muffins ingleses y ajustando algunos ingredientes.
Otra versión sobre el origen de este plato atribuye su creación a una familia apellidada Benedict que frecuentaba el restaurante Delmonico's, uno de los locales más históricos de Nueva York. Según esta teoría, pidieron al chef algo nuevo y diferente, y así nació la receta.
Aunque no hay documentos definitivos que prueben qué historia es la auténtica, ambas coinciden en algo y es que los huevos Benedict nacieron en Nueva York, convirtiéndose en un icono del brunch estadounidense.
Consejos y trucos
Si no tienes muffins ingleses, no te preocupes, puedes utilizar rebanadas de pan.
Hacer huevos escalfados en su punto y con la yema entera puede ser algo complicado sin experiencia previa. Si ves que se te resisten, no te preocupes, prueba hacer los huevos escalfados en el microondas. Sumergidos en agua en una taza, será tan sencillo como controlar el tiempo.
Asimismo, si prefieres hacerlos en la cazuela, te dejamos por aquí algunos trucos para hacer huevos escalfados al fuego, sin papel film ni que se rompan.
Un truco de lo más útil a la hora de escalfar huevos es usar huevos muy frescos. Cuanto más fresco sea el huevo, mejor mantendrá la clara su forma al cocinarse al resultar más compacta y dispersarse menos en el agua.
Lo más recomendable es disfrutar los huevos benedict recién hechos, no obstante, para asegurar que el aguacate mantenga su color verde y no se oxide en la espera, puedes agregarle unas gotas de zumo de limón.
En caso de preparar la salsa benedict casera, hazlo en el último momento, estará mucho más rica recién hecha y templada. Es más, si se enfría demasiado puede espesarse demasiado y perder su textura cremosa.
En nuestra versión del huevo benedict lo preparamos con aguacate y bacon, pero puedes personalizarlos con salmón ahumado, espinacas salteadas, jamón cocido o incluso con opciones vegetarianas. Las opciones son tantas como los gustos.