Receta andaluza
Huevos a la flamenca
Huevos a la flamenca caseros con verduras y chorizo un clásico lleno de sabor y color
Los huevos a la flamenca son uno de esos platos que resumen la esencia del recetario andaluz: sencillos, coloridos, sabrosos y profundamente caseros.
No existe una única versión, porque, como ocurre con tantas recetas tradicionales, cada casa los prepara a su manera. Sin embargo, todas comparten una base común que les da identidad: un buen sofrito con salsa de tomate y verduras, donde los guisantes suelen ser protagonistas, aunque no falten otros ingredientes que aportan aroma y textura. Sobre esta cama se colocan los huevos y el conjunto se lleva al horno en la clásica fuente de barro, que concentra los sabores y aporta ese toque tan característico.
Nosotras os enseñamos a prepararlos con una salsa de tomate casera, llena de sabor, y os explicamos cómo hornear el plato para que la clara quede cuajada pero la yema se mantenga líquida y deliciosa. Es un plato reconfortante, ideal para compartir y, por supuesto, imprescindible acompañarlo con buen pan para no dejar ni rastro de su maravillosa salsa.
Índice de contenidos
Ingredientes
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2 dientes de ajo
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1 cebolla
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50 mililitros de aceite de oliva virgen extra
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sal
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1 kilo de tomates pera
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1 cucharadita de azúcar moreno
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1 manojo de albahaca
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1 patata
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aceite para freír
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200 gramos de guisantes congelados
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1 chorizo ahumado
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100 gramos de jamón serrano en tacos
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4 huevos XL
Raciones
4
Coste
Bajo
Dificultad
Fácil
Preparación
15 m
Cocinado
45 m
Tiempo total
60 m
Alérgenos
Huevos
Paso a paso
Prepara la salsa de tomate. Pica finamente 2 dientes de ajo y 1 cebolla. Pon al fuego una olla con 50 ml de aceite de oliva virgen extra. Cuando esté caliente, añade el ajo y, enseguida, la cebolla con una pizca de sal. Cocina a fuego lento hasta que estén bien pochados.
Mientras tanto, ralla 1 kg de tomates pera y agrégalos al sofrito. Incorpora 1 cucharadita de azúcar moreno y sal al gusto. Tapa y cocina durante unos 20 minutos, hasta que la salsa reduzca y se concentre.
Al final añade unas hojas de albahaca fresca y reserva.
Lava y pela una patata especial para freír (por ejemplo, variedad Monalisa). Córtala en dados pequeños. Calienta abundante aceite en una sartén y fríe las patatas primero a fuego suave durante unos 10 minutos para que se cocinen por dentro. Después sube el fuego y fríe 2 o 3 minutos más hasta que estén doradas. Escúrrelas, añade un poco de sal y reserva.
Pon al fuego una olla con agua y sal y cuece 200 g de guisantes hasta que estén tiernos. Escúrrelos y reserva.
Corta 1 chorizo en rodajas y fríelo en una sartén sin aceite, a fuego medio-alto. Retira las rodajas cuando estén doradas y resérvalas, descartando la grasa que haya soltado.
Monta el plato. En cazuelas de barro, cubre la base con la salsa de tomate. Reparte las patatas fritas entre 4 cazuelas, añade los guisantes, el chorizo frito y 100 g de taquitos de jamón serrano.
Haz un hueco en el centro de cada cazuela. Separa clara y yema. Vierte con cuidado la clara en el hueco. Con el horno precalentado a 180°C (calor arriba y abajo), hornea durante 10 minutos hasta que la clara cuaje. Saca las cazuelas, añade las yemas y vuelve a hornear unos 3 minutos más, para que queden cremosas.
Termina con una pizca de sal sobre la yema. Tuesta un poco de pan… ¡y listos los huevos a la flamenca para disfrutar!
Consejos y trucos
Empieza cuidando las verduras. Aunque los guisantes suelen ser habituales, este plato admite muchas variaciones: puedes añadir pimiento verde o rojo al sofrito para dar dulzor y carácter, incorporar calabacín u otras verduras que tengas a mano. Es una receta flexible que se adapta a tu gusto y a lo que haya en la cocina.
Dedica tiempo al sofrito, porque es el corazón del plato. Pocha bien la cebolla y el ajo, añade el pimiento y deja que se cocine con calma. Luego incorpora la salsa de tomate y deja que reduzca ligeramente para que gane intensidad y cuerpo. Un buen sofrito marca claramente la diferencia.
La salsa de tomate casera es la opción ideal por sabor y textura, pero no es obligatorio complicarse. Si vas justo de tiempo, puedes usar una buena salsa comprada y el plato seguirá siendo delicioso. Lo importante es mantener la esencia: verduras bien cocinadas y una base sabrosa.
No olvides las patatas fritas en cubos, porque elevan el plato a otro nivel. Aportan textura, ayudan a integrar la salsa y hacen que cada bocado sea más completo y contundente. Añádelas justo antes del horneado para que conserven su punto perfecto.
El huevo tradicionalmente se cuaja en el horno sobre la mezcla de verduras y salsa, consiguiendo clara hecha y yema cremosa. Si prefieres otra opción, también puedes usar huevo frito, aunque el resultado es diferente, o terminar el plato haciendo los huevos en el microondas, cuajando primero la clara y después la yema, imitando el efecto del horno.
Controla siempre el punto final del huevo, porque ahí está gran parte del encanto del plato. Sirve inmediatamente para disfrutar la yema en su punto ideal y acompaña siempre con buen pan, imprescindible para apurar la salsa y no dejar nada en el plato.
Si prefieres una versión más ligera o sigues una alimentación sin carne, este plato puede convertirse fácilmente en vegetariano. Basta con eliminar el chorizo y el jamón serrano y potenciar un poco más las verduras, añadiendo más guisantes, pimiento o incluso algo de calabacín. El resultado sigue siendo igual de sabroso, colorido y totalmente fiel al espíritu de los auténticos huevos a la flamenca.