Garbanzos con pollo
Receta fácil de garbanzos con pollo caseros listos en menos de una hora
La receta de garbanzos con pollo que os traemos hoy es de nuestras preferidas por su sencillez y sabor. Se trata de un plato reconfortante, completo y con el mejor sabor de la cocina casera de siempre, perfecto para disfrutar durante cualquier época del año de una receta nutritiva y fácil de preparar.
Combinamos en ella la energía y fibra de la legumbre con la proteína ligera y versátil del pollo, todo ello enriquecido con el fondo de verduras. Como resultado conseguimos un guiso equilibrado, sabroso y muy agradecido, ideal tanto para el día a día como para cocinar con antelación, que podemos tener listo en menos de 40 minutos.
Ingredientes
-
2 cucharadas de aceite de oliva
-
200 gramos de contramuslo de pollo
-
sal
-
pimienta negra molida
-
1 cebolla
-
1 diente de ajo
-
1 pimiento rojo
-
1 cucharadita de pimentón dulce
-
3 tomates rojos
-
1 bote de garbanzos cocidos
-
200 mililitros de caldo de pollo caliente
Raciones
2
Coste
Bajo
Dificultad
Fácil
Preparación
15 m
Cocinado
30 m
Tiempo total
45 m
Paso a paso
Calentamos en una sartén 1 cucharada de aceite de oliva y doramos 200 g de contramuslos de pollo cortados en dados y salpimentados durante 7 minutos a fuego medio. Reservamos en un plato.
En la misma sartén añadimos el resto del aceite y sofreímos 1 cebolla picada durante 5 minutos a fuego bajo. Agregamos 1 diente de ajo prensado,1 pimiento rojo sin semillas y cortado pequeño y condimentamos con 1 cucharadita de pimentón dulce. Mezclamos y cocinamos durante 5 minutos para que los sabores se integren.
Incorporamos 3 tomates rojos rallados o triturados y cocinamos 10 minutos, hasta que estos pierdan el exceso de agua y se concentre su sabor.
Agregamos 1 bote de garbanzos cocidosescurridos y 200 ml de caldo de pollo caliente. Cocinamos a fuego medio-alto durante 10 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que se forme una salsa ligera.
En los últimos 5 minutos, incorporamos el pollo reservado, mezclamos y dejamos cocinar estos minutos todo junto.
Servimos los garbanzos con pollo inmediatamente para disfrutar de todo su sabor.
Consejos y trucos
Nos gusta usar contramuslos, ya que estos quedan más sabrosos y tiernos tras la cocción, pero si solo dispones de pechugas, puedes usarlas controlando bien los tiempos y comprobando que no queden muy secas.
Sellar el pollo antes de guisarlo aporta un extra de sabor gracias a la caramelización. Es un paso sencillo que marca una gran diferencia en el resultado final, así que no te lo saltes.
El tomate debe reducir bien antes de añadir los garbanzos. Si queda demasiado líquido, el guiso perderá intensidad y cuerpo.
Para hacer un plato rápido, nos decantamos por garbanzos de bote, así en menos de 30 minutos tenemos un plato completo en la mesa.
Si optas por hacer la receta con los garbanzos secos, recuerda ponerlos a remojo la noche anterior (entre 8 y 12 horas). Y si se te ha olvidado, echa un vistazo al truco de Karlos Arguiñano para ablandar garbanzos sin horas de remojo.
Si prefieres un plato de legumbres más caldoso, añade un poco más de caldo. Si lo quieres más espeso, deja reducir unos minutos extra sin tapar.
Como muchos platos de cuchara, estos garbanzos ganan sabor si reposan unos minutos antes de servir o incluso de un día para otro, por lo que son una opción perfecta para preparar con antelación y llevar al trabajo en túper.