Risotto de pollo
Cómo preparar un risotto de pollo cremoso con textura perfecta
El risottode pollo es una de las variaciones de la recetaclásica italiana en la que el arroz se cocina muy lentamente. En la receta de hoy, ¡lo preparamos con pollo!
La principal característica de este plato italiano es la textura cremosa que adquiere el arroz durante la cocción, sin necesidad de añadir nata ni otros espesantes. El secreto está en utilizar el arroz adecuado y añadir el caldo poco a poco mientras se remueve constantemente.
El resultado es el de un arroz meloso, lleno de sabor y con ese toque final de queso parmesano y la mantequilla que lo convierte en un plato irresistible. Te explicamos cómo hacerlo paso a paso para conseguir un resultado perfecto, digno de restaurante, aunque sea la primera vez que te animas a hacer este tipo de receta.
Ingredientes
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2 contramuslos de pollo (sin piel ni hueso)
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2 cucharadas de aceite de oliva
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sal
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pimienta negra molida
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1 cebolla
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1 diente de ajo
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60 mililitros de vino blanco de Jerez
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180 gramos de arroz para risotto
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400 mililitros de caldo de pollo caliente
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40 gramos de queso parmesano rallado
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1 cucharada de mantequilla
Raciones
2
Coste
Bajo
Dificultad
Media
Preparación
15 m
Cocinado
30 m
Tiempo total
45 m
Informacion nutricional
Valor nutricional (*por ración)
| Cantidad | % | |
|---|---|---|
| Energía | 735,72 kcal | 36,79% |
| Proteína | 40,81 g | 54,41% |
| Hidratos de carbono | 84,17 g | 30,61% |
| Azúcares | 2,37 g | 4,74% |
| Grasa total | 24,66 g | 31,56% |
| Grasa saturada | 10,92 g | 59,77% |
| Grasa polisaturada | 1,69 g | 15,36% |
| Grasa monosaturada | 8,72 g | 19,82% |
| Colesterol | 127 mg | 42,33% |
| Fibra | 3,83 g | 12,77% |
| Sal | 1,8 g | 36% |
| Sodio | 0,28 g | 0,01% |
| Calcio | 286,88 mg | 23,91% |
| Yodo | 23,22 mcg | 15,48% |
| Hierro (hombres) | 1,91 mg | 19,1% |
| Hierro (mujeres) | 1,91 mg | 10,61% |
Alérgenos
Leche
Paso a paso
Dora el pollo
Cortamos 2 contramuslos de pollo en dados de tamaño bocado. Calentamos 2 cucharadas de aceite en una sartén y doramos el pollo durante6 minutos a fuego medio, removiendo. Salpimentamos al gusto y reservamos en un plato.
Prepara el sofrito
En la misma sartén, aprovechando los sabores que ha dejado el pollo, sofreímos 1 cebolla picada con 1 diente de ajo prensado. A fuego bajo durante 6-7 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que la cebolla esté pochada.
Incorpora el vino y el arroz
Vertemos 60 ml de jerez y dejamos reducir2 minutos a fuego alto. Agregamos 180 g de arroz arborio y removemos durante un minuto para que los granos queden bien impregnados de los jugos del sofrito.
Cocina el risotto lentamente
Vertemos 1 cucharón de los 400 ml de caldo de pollo caliente y cocinamos mientras removemos, el arroz debe absorber el líquido. Vamos añadiendo caldo y repitiendo el proceso hasta terminar, nos tomará 18-20 minutos.
Aproximadamente 5 minutos antes de terminar, añadimos el pollo reservado (junto con sus jugos acumulados en el plato).
Manteca el risotto
Retiramos la sartén del fuego y añadimos 40 g de queso Parmesano rallado y 1 cucharada de mantequilla cortada a daditos. Mezclamos enérgicamente durante unos segundos hasta obtener una textura cremosa y brillante.
Sirve y disfruta del plato italiano
Servimos el risotto de pollo inmediatamente después de prepararlo. Es importante no dejarlo reposar demasiado tiempo para disfrutar de su cremosidad y de la textura perfecta del arroz.
Consejos y trucos
Para esta receta de arroz, hemos elegido unos contramuslos de pollo, que le aportan más jugosidad al risotto que las pechugas.
El tipo de arroz ideal para risotto es arborio o carnaroli, de grano redondo y con una gran cantidad de almidón para absorber el caldo y obtener esa textura sedosa típica de los risottos.
Con otros tipos de arroz el resultado será más seco y menos meloso, por lo que merece la pena utilizar las variedades específicas.
La clave de un buen risotto meloso está en la paciencia. Se debe añadir el caldo gradualmente, removiendo constantemente, para que el arroz libere su almidón y conseguir así esa textura cremosa tan característica. No obstante, remover de forma excesivamente agresiva puede romper los granos. Lo ideal es hacerlo con suavidad después de cada incorporación de caldo.
La receta que detallamos es la básica, solo con pollo, cebolla y ajo, pero podemos hacerla más completa agregando las verduras que tengamos por la despensa, como pimiento o champiñones al estilo del clásico risotto de setas. Añadiríamos estos a la cocción después de sofreír la cebolla y el ajo.
Uno de los errores más comunes al preparar risotto es añadir el caldo frío. Esto corta la cocción del arroz y dificulta que se cocine de forma uniforme. Mantén el caldo caliente en un cazo aparte y añádelo poco a poco para conservar una temperatura constante.
El mejor punto del risotto es justo después de mantecarlo, es decir, recién hecho. Si esperas demasiado, el arroz seguirá absorbiendo líquido y perderá parte de su cremosidad. Por eso, conviene tener la mesa preparada antes de terminar la receta.