Magdalenas de manzana
Prepara esta sencilla receta de magdalenas, perfecta para un tentempié dulce.
Las magdalenas con manzana son ideales para la merienda o el desayuno. Quedan suaves con el toque húmedo de la fruta, que incorporaremos en el interior en daditos pequeños para una textura perfecta.
El éxito para conseguir estas magdalenas esponjosas es tener en cuenta un par de consejos. No sobrebatiremos la masa cuando incorporemos la harina, lo justo hasta que se haya integrado. Para que las magdalenas suban y no se hundan al hornearlas, la masa debe estar bien fría, por lo que, si tenemos tempo, lo ideal es dejar la masa preparada una noche en la nevera y hornearlas al día siguiente, así además de quedar perfectas, las tendremos listas para el desayuno.
En la receta de hoy, en la que incorporamos manzana a la masa, conseguir el copete costará más, por lo que es importante seguir todos los pasos.
Precalentaremos el horno a una temperatura más alta que la del horneado, esto ayudará a que el contraste con la masa fría sea mayor y así las magdalenas subirán sin problemas.
¡Os explicamos a continuación cómo las preparamos!
Ingredientes
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1 manzana
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2 huevos L
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100 gramos de harina de trigo
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100 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
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100 gramos de azúcar
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10 gramos de levadura química
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1 cucharada de leche
Raciones
7
Coste
Bajo
Dificultad
Fácil
Preparación
15 m
Cocinado
1 h 15 m
Tiempo total
1 h 30 m
Informacion nutricional
Valor nutricional (*por ración)
| Cantidad | % | |
|---|---|---|
| Energía | 724,08 kcal | 36,2% |
| Proteína | 17,31 g | 23,08% |
| Hidratos de carbono | 55,91 g | 20,33% |
| Azúcares | 7,73 g | 15,46% |
| Grasa total | 50,06 g | 64,06% |
| Grasa saturada | 24,73 g | 135,36% |
| Grasa polisaturada | 2,34 g | 21,27% |
| Grasa monosaturada | 15,36 g | 34,91% |
| Colesterol | 361,7 mg | 120,57% |
| Fibra | 6,5 g | 21,67% |
| Sal | 1 g | 20% |
| Sodio | 0,09 g | 0% |
| Calcio | 62,22 mg | 5,19% |
| Yodo | 18 mcg | 12% |
| Hierro (hombres) | 2,58 mg | 25,8% |
| Hierro (mujeres) | 2,58 mg | 14,33% |
Alérgenos
Huevos
Gluten
Leche
Paso a paso
Separamos 2 yemas de huevo de las 2 claras y estas las batimos a punto de nieve, a mano con las varillas, con las varillas eléctricas o con el accesorio de varillas de la amasadora.
Batimos las 2 yemas con 100 g de azúcar durante 2 minutos hasta que quede una mezcla blanquecina. Agregamos 1 cucharada de leche y 100 g de mantequilla.
Tamizamos 100 g de harina de trigo con 10 g de impulsor y reservamos. Añadimos la harina con una espátula y a continuación las claras batidas a punto de nieve. Reservamos la mezcla en un recipiente cerrado mínimo 1 hora en la nevera.
Pelamos 1 manzana, retiramos el corazón y la cortamos en daditos.
La incorporamos, con movimientos envolventes a la masa preparada.
Repartimos la masa en las cápsulas de papel de magdalenas, que estarán en un recipiente rígido de aluminio, hasta llenar casi su capacidad.
Precalentamos el horno a 200 grados. Bajamos la temperatura del horno a 160 grados, con calor arriba y abajo, y horneamos 18-20 minutos.
Retiramos la bandeja del horno, sacamos las magdalenas del molde de aluminio y dejamos enfriar encima de una rejilla.
Sirve estas deliciosas magdalenas de manzana y disfruta de un dulce irresistible.
Consejos y trucos
Las magdalenas de manzana estarán hechas si al introducir un palillo de madera en el centro de la magdalena, este sale limpio.
Preguntas y respuestas
¿Con qué acompañar las magdalenas de manzana?
Si os gustan estas magdalenas de manzana, atentas que os explicamos cómo mejorarlas todavía más si cabe. Están riquísimas así tal cual las sacamos del horno, pero ¿qué nos decís de estas combinaciones que os dejamos a continuación?
El chocolate es un seguro en el mundo de la repostería y siempre queda genial con cualquier dulce. Podéis decorar las magdalenas con trufa (nata montada de chocolate) para un sabor más sutil o con fudge de chocolate, para un sabor más intenso. Otra opción que nos encanta, es agregar pepitas de chocolate a la masa.
¡Con frutos secos quedan también genial! Ya sea con nueces en la masa al estilo del bizcocho de manzana y nueces o con una crema de almendras o crema de cacahuete casera por encima. ¿Alguien se puede resistir a esta maravilla?
En un contraste de sabores más fresco, el frosting de queso nos parece ¡una maravilla! Al igual que en el pastel de zanahoria, el sabor dulce que ofrece al postre es inigualable.
Y por último, no podíamos olvidarnos del clásico glaseado. Otra de las opciones que nunca falla y que os enseñamos a hacer en la receta de bizcocho con fruta confitada.