Este guiso español acaba de ser declarado Patrimonio Cultural tras siglos de historia
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Descubre la historia del guiso que define los inviernos madrileños
Hay platos que son mucho más que una receta. Son historia, tradición y cultura. Uno de ellos acaba de recibir un reconocimiento que pocos imaginarían, nada más ni nada menos que el Bien de Interés Cultural, un gesto que busca preservar su legado y garantizar que generaciones futuras sigan disfrutando de su sabor único. ¿Te imaginas de qué plato estamos hablando? ¿Y si te decimos que ha sido en Madrid? ;)
La comunidad de Madrid ha declarado este 4 de febrero del 2026 Bien de Interés Cultural (BIC), en la categoría de Patrimonio Inmaterial, el cocido madrileño. Un plato bien conocido por todas y cuya historia se remonta a siglos atrás, cuando las familias madrileñas aprovechaban los ingredientes de la tierra y de la matanza para crear un guiso que calentara sus fríos inviernos.
Pero más allá de la tradición, este plato guarda algunos de esos secretos que pasan de generación en generación. La clave está tanto en el equilibrio entre los garbanzos, verduras y carnes variadas, como en una cocción lenta y larga. Y es que la paciencia es la base de todo buen plato de cuchara de la abuela.
¿Qué significa que lo hayan declarado Bien de Interés Cultural?
Cuando una receta se declara BIC en la categoría de patrimonio inmaterial, no es solo un título sobre el papel, sino que supone ciertos reconocimientos.
De este modo, a partir de febrero de 2026, el cocido madrileño pasa a formar parte de la identidad cultural e histórica de la comunidad, siendo un hecho social vivo y protegido que conlleva una serie de costumbres, más allá de limitarse a ser una receta popular.
Este tipo de declaratorias normalmente se usan para proteger monumentos, tradiciones y expresiones. Que se use con una receta puede parecer inusual, pero la Comunidad de Madrid ha declarado que su objetivo es «preservar su legado como unas de las principales expresiones de la identidad regional y de difundir sus características tradicionales y su relevancia social».
Dejan claro también que la idea no es congelar la receta en el tiempo, sino más bien promover su «transmisión» (más allá de un listado de ingredientes) en un gesto hacia las generaciones futuras. De hecho, desde la Comunidad de Madrid aseguran que «pocos platos madrileños están tan extendidos en todos los municipios de la región y con muchas variantes locales», recibiendo algunas de ellas sus propios nombres específicos.
¿Por qué ahora?
Con más de 150 años de historia a sus espaldas, el cocido madrileño ha esperado hasta el 2026 para ser declarado Patrimonio Cultural. La declaración responde a una voluntad más amplia de la Comunidad de Madrid de preservar y visibilizar su patrimonio gastronómico, en un contexto en el que productos regionales y tradiciones culinarias están siendo protegidos y promovidos también con sellos europeos.
Ingredientes que cuentan una historia
Para preparar este cocido como manda la tradición, se necesitan los básicos de prácticamente cualquier cocido: legumbres, carne, verduras y un buen caldo.
- Garbanzos: No te olvides de ablandar los garbanzos dejándolos en remojo toda la noche para asegurar que queden tiernos y perfectos.
- Carnes variadas: Pollo, morcillo o zancarrón, chorizo, morcilla y tocino suelen ser los básicos de este cocido.
- Verduras: Zanahoria, repollo, patata y nabo para aportar sabor y aroma al caldo.
- Caldo: El verdadero protagonista, rico y concentrado, fruto de horas (en plural) de cocción lenta. Añade un hueso de jamón para darle más sabor y termina haciendo una sopa de fideos con el caldo.
Cada ingrediente tiene su historia. El chorizo y la morcilla reflejan la matanza tradicional, mientras que los garbanzos y las verduras muestran cómo la cocina madrileña aprovechaba lo que estaba al alcance de cada hogar. Fiel reflejo de nuestra gastronomía y el contexto histórico que nos ha acompañado en los últimos 150 años.
Cómo disfrutar de este cocido como un auténtico madrileño
Aunque cualquiera puede cocinarlo en casa, hay pequeños detalles que marcan la tradición y el cómo se debe disfrutar para saborearlo como es debido:
- Respeta los vuelcos: La sopa se toma primero, los garbanzos y verduras después, y la carne al final.
- Pan y cuchara: ¡Imprescindible para aprovechar cada gota del caldo!
- Tiempo y paciencia: La magia de este tipo de cocina está en la cocción lenta, no cabe lugar a prisas si queremos disfrutar de un cocido bien hecho.
Estos pasos son parte de la tradición que la Comunidad de Madrid quiere preservar con su declaración oficial. Un plato, ya ves, que nos invita a parar en estos tiempos frenéticos y de continuos estímulos.
Consejos si es la primera vez que preparas el cocido madrileño en casa
Si es la primera vez que te enfrentas al reto de preparar un buen cocido (te aseguramos que repetirás) no caigas en estos errores típicos. Recuerda lo siguiente:
- Remojo previo: Evita los garbanzos de bote, para recetas rápidas están bien, pero para dar sabor al caldo necesitamos las legumbres secas. Los garbanzos necesitan entre 8 y 12 horas de remojo.
- Cocción lenta: Dejar que cada ingrediente libere su esencia lentamente es clave para el sabor final del caldo.
- Separar y respetar los tiempos: Cada carne y verdura debe cocinarse en su punto, respetando los diferentes tiempos de cada uno, para poder mantener así su textura y sabor.
Realmente es sencillo, solo se trata de tener paciencia y prestar atención y mimo a detalles como que las verduras necesitan otros tiempos que las carnes. ¿Te animas este fin de semana a hacer un cocido madrileño en casa? ;)