Revuelto de ajetes
Esta receta es perfecta para una cena rápida.
El revuelto de ajetes lo preparamos a menudo cuando tenemos poca hambre, pero queremos algo sabroso. Para preparar el revuelto, sofreímos los ajetes cortados hasta que estén hechos y los cocinamos con los huevos, removiendo constantemente para conseguir la textura sedosa del revuelto. Nos gusta servir el revuelto acompañado de rebanadas de pan o tostaditas.
Es una receta rápida, económica y muy agradecida, perfecta para esas comidas o cenas de última hora en las que no apetece complicarse. Además, admite muchas variaciones: podemos añadir unas gambas, unos taquitos de jamón o un poco de queso curado para darle un toque diferente cada vez que la preparamos.
Ingredientes
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6 ajetes
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1 cucharada de aceite de oliva
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2 huevos M
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sal
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pimienta negra molida
Raciones
1
Coste
Bajo
Dificultad
Fácil
Preparación
5 m
Cocinado
12 m
Tiempo total
17 m
Alérgenos
Huevos
Paso a paso
Retira los extremos de 6 ajetes y córtalos en trozos.
Calienta 1 cucharada de aceite de oliva en una sartén y sofríe los ajetes durante 7-8 minutos, removiendo para que se hagan completamente. Salpimenta al gusto.
Mientras, bate en un cuenco 2 huevos M con un poco de sal.
Vierte los huevos en la sartén y cocina, remueve con una espátula, durante 3-4 minutos, hasta que los huevos estén en su punto, esto es, cuajados, pero no secos.
Sirve inmediatamente para que el huevo no se seque.
Consejos y trucos
El secreto de un buen revuelto está en el fuego medio-bajo y la paciencia: si el fuego está muy fuerte, el huevo se cuaja de golpe y queda seco. Retira la sartén del fuego un poco antes de que el huevo esté completamente cuajado, ya que el calor residual terminará de cocinarlo mientras lo sirves.
Bate los huevos lo justo para integrar la clara y la yema, sin airear demasiado la mezcla. Un batido suave da como resultado un revuelto más cremoso y sedoso, que es justo la textura que buscas.
Corta los ajetes en trozos pequeños y uniformes. Así se cocinarán de manera homogénea en los 7-8 minutos de sofrito y liberarán mejor su sabor. Si te gustan con un toque más dulce, puedes bajar un poco el fuego al final del sofrito para que se doren ligeramente sin quemarse.
El huevo sigue cocinándose fuera del fuego por el calor residual, así que sírvelo nada más apartarlo de la sartén para evitar que quede demasiado seco. Acompáñalo de pan tostado calentito, que ayuda a que el conjunto mantenga la temperatura mientras comes.