Paté de sardinas
Una crema para untar sencilla y llena de sabor ideal para aperitivos y entrantes
El paté de sardinas es un aperitivo ideal para triunfar sin complicaciones.
Esta crema fría destaca por su frescura y suavidad, lograda gracias a la combinación de las sardinas en aceite con la crema de queso. El toque maestro lo aporta un sutil matiz de limón, que realza el sabor marino y añade una ligereza muy apetecible.
Lo mejor de esta receta es su practicidad: se prepara en solo cinco minutos y mejora si se elabora con antelación. Así, podrás olvidarte de la cocina de última hora y centrarte en lo importante, que es disfrutar de la buena compañía.
Ingredientes
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1 lata de sardinas en aceite
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200 gramos de queso crema
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30 gramos de cebolla tierna
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1 limón
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cebollino
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sal
Raciones
4
Coste
Bajo
Dificultad
Fácil
Preparación
10 m
Cocinado
5 m
Tiempo total
15 m
Alérgenos
Pescado
Paso a paso
Escurre una lata de sardinas (unas 4 o 5 piezas) y reserva el aceite para aliñar ensaladas. Abre las sardinas por la mitad para retirar la espina central con cuidado.
Pon las sardinas limpias y 200 g de queso crema en un robot de cocina. Tritura bien hasta obtener una textura homogénea, suave y cremosa.
Pica finamente 30 g de cebolla tierna y 5 o 6 ramas de cebollino. Añádelos a la crema junto con la ralladura de medio limón, una cucharadita de su zumo y una pizca de sal. Mezcla todo con una espátula y rectifica el punto de sal si es necesario.
Guarda el paté en la nevera para que tome cuerpo, ya que se disfruta mejor frío. Sírvelo decorado con el resto de la ralladura de limón, más cebollino picado y acompáñalo con rebanadas de pan tostado fino y crujiente.
Consejos y trucos
Elige siempre una lata de sardinas de buena calidad en aceite de oliva virgen extra para asegurar un sabor profundo, o bien aprovecha los restos de unas sardinas asadas que te hayan sobrado de una comida anterior para darle un toque ahumado delicioso.
El queso crema es el ingrediente fundamental para ligar la mezcla, ya que aporta una untuosidad inigualable y una cremosidad homogénea que facilita que se pueda untar perfectamente en cualquier tipo de pan.
Si buscas una alternativa más ligera y con menos calorías, puedes sustituir el queso crema tradicional por un yogur natural tipo griego, un poco de crème fraîche o incluso queso cottage bien batido.
Añade unas gotas de salsa tabasco a la mezcla si quieres aportarle un punto picante muy sutil que despierte las papilas gustativas y rompa con la monotonía del sabor marino tradicional.
Elabora el paté con unas horas de antelación y déjalo reposar para que se enfríe bien, ya que el frío de la nevera hace que los sabores se asienten y adquiera una consistencia mucho más firme.
Utiliza el zumo o la ralladura de algún cítrico como el limón para contrarrestar la grasa natural del pescado azul, aportando una sensación de frescura inmediata en la boca que aligera cada bocado.
Cambia la cebolla tierna habitual por un poco de chalota picada muy finamente si prefieres conseguir un gusto mucho más suave, elegante y sofisticado que no enmascare el protagonismo de la sardina.
Incorpora unos encurtidos picados como pepinillos o alcaparras para realzar el sabor del conjunto mediante su punto de acidez y, al mismo tiempo, ofrecer un contraste crujiente muy agradable al masticar.