Receta fácil
Pastel de pescado
Cómo hacer un pastel de pescado casero fácil y cremoso perfecto como entrante para cualquier ocasión
El pastel de pescado es un entrante de fiesta perfecto: vistoso, fresco y con un marcado sabor a mar que conquista desde el primer bocado.
Sorprende lo económico y sencillo que resulta de preparar, pues combina ingredientes accesibles con una elaboración casi infalible. Además, tiene la gran ventaja de poder hacerse con antelación, dejando solo la decoración para el último momento, lo que lo convierte en un aliado ideal cuando se cocina para muchos.
Como mejor se disfruta es bien frío, cuando su textura se asienta y los sabores se equilibran a la perfección.
Índice de contenidos
Ingredientes
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1 puerro
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1 cebolla
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2 dientes de ajo
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3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
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sal
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500 gramos de bacalao limpio
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250 gramos gambas (peladas)
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100 mililitros de vino blanco
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4 huevos
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300 mililitros de nata para montar
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100 gramos de tomate frito
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2 pepinillos encurtidos
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6-8 alcaparras
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8 langostinos cocidos
Raciones
8
Coste
Bajo
Dificultad
Fácil
Preparación
20 m
Cocinado
35 m
Tiempo total
55 m
Alérgenos
Pescado
Crustáceos
Sulfitos
Huevos
Leche
Apio
Gluten
Soja
Paso a paso
Realiza varios cortes longitudinales al puerro para lavarlo bien bajo el chorro de agua fría. Después, córtalo en trozos regulares y haz lo mismo con una cebolla. Pela 2 dientes de ajo y pícalos finamente.
Calienta 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra en una sartén amplia y añade las verduras con una pizca de sal. Pocha a fuego lento hasta que estén tiernas.
Mientras las verduras se pochan, corta en trozos regulares 500 g de bacalao fresco sin piel ni espinas. Limpia 250 g de gambas peladas retirando el intestino y corta cada una en 3 o 4 trozos.
Cuando la verdura esté bien pochada, añade el bacalao y las gambas. Saltea ligeramente, incorpora 100 ml de vino blanco y sube el fuego para que se evapore el alcohol. Reserva.
En un bol, casca 4 huevos y añade 300 ml de nata para montar, 100 g de salsa de tomate frito, sal y pimienta negra recién molida. Incorpora también la preparación de verduras, pescado y gambas.
Tritura toda la mezcla con una batidora de mano hasta obtener una crema fina. Prepara un molde para horno: engrásalo y cubre la base con papel de horno para evitar que se pegue.
Con el horno precalentado a 180°C, cocina el pastel de pescado al baño maría durante 45 minutos. Retíralo, deja que se enfríe completamente y después llévalo a la nevera al menos 4 horas (mejor de un día para otro).
Desmolda el pastel pasando un cuchillo por los bordes y volcándolo sobre una bandeja. Cúbrelo con 200 g de salsa rosa y decóralo con 2 pepinillos en rodajas, 6-8 alcaparras, 8 langostinos pelados y un poco de cebollino picado.
Sirve el pastel de pescado frío como entrante y acompáñalo con unas tostadas o un poco de ensalada fresca.
Consejos y trucos
Puedes congelar el pastel entero o en porciones, siempre antes de decorarlo. Lo ideal es sacarlo del congelador un día antes y dejarlo descongelar en la nevera.
Cualquier pescado blanco va perfecto: merluza, bacalao, pescadilla… También puedes usar pescado azul como atún en conserva, además de palitos de cangrejo o salmón.
Hornearlo al baño maría evita que se reseque y ayuda a mantener una textura jugosa y uniforme.
Si buscas una versión rápida, omite el pochado de verduras y cocina el pescado al vapor para conservar todo su sabor.
Puedes añadir marisco como gambas, langostinos o cangrejo para darle un toque más festivo.
Para la decoración van muy bien los encurtidos, langostinos cocidos, aceitunas, huevo duro, hierbas frescas y, por supuesto, una buena salsa rosa, que combina de maravilla con el pescado.
El molde influye mucho en el resultado final: uno rectangular queda muy bien, pero uno en forma de corona le da un toque realmente vistoso.