Zumo de sandía
Cómo preparar un zumo de sandía natural, fresco y lleno de sabor
El zumo de sandía es una bebida refrescante, ligera y perfecta para los días más calurosos. Es una alternativa mucho más saludable a los refrescos industriales.
Gracias a su alto contenido en agua y su sabor naturalmente dulce, la sandía se convierte en el ingrediente ideal para preparar un zumo saludable y lleno de frescura. Fácil y rápido de elaborar, este refresco natural puede disfrutarse solo o acompañado de unas gotas de limón y hojas de menta para potenciar aún más su sabor.
Con esta receta conseguirás una textura suave, un sabor equilibrado y un resultado perfecto para disfrutar en cualquier momento del día.
Ingredientes
-
500 gramos de sandía
-
1 limón en zumo
-
hojas de menta
Raciones
2
Coste
Bajo
Dificultad
Fácil
Preparación
10 m
Tiempo total
10 m
Informacion nutricional
Valor nutricional (*por ración)
| Cantidad | % | |
|---|---|---|
| Energía | 280 kcal | 14% |
| Proteína | 2,8 g | 3,73% |
| Hidratos de carbono | 29 g | 10,55% |
| Azúcares | 24,2 g | 48,4% |
| Grasa total | 1,2 g | 1,54% |
| Grasa saturada | 0 g | 0% |
| Grasa polisaturada | 0 g | 0% |
| Grasa monosaturada | 0 g | 0% |
| Colesterol | 0 mg | 0% |
| Fibra | 3,5 g | 11,67% |
| Sal | 0 g | 0% |
| Sodio | 0,04 g | 0% |
| Calcio | 53 mg | 4,42% |
| Yodo | 1 mcg | 0,67% |
| Hierro (hombres) | 1,9 mg | 19% |
| Hierro (mujeres) | 1,9 mg | 10,56% |
Paso a paso
Prepara la sandía
Comenzamos cortando la sandía por la mitad y retirando la pulpa con ayuda de una cuchara. Eliminamos cuidadosamente todas las semillas posibles. Una vez limpia, cortamos la pulpa en trozos medianos para facilitar el triturado.
Tritura los ingredientes
Pasamos la sandía troceada al vaso de una batidora o licuadora. Añadimos el zumo de una lima o un limón recién exprimido. Trituramos durante uno o dos minutos, hasta conseguir una mezcla completamente homogénea y sin trozos visibles. Para un sabor más intenso, este sería el momento de incorporar también unas hojas de menta o hierbabuena.
Cuela el zumo (opcional)
Para una textura más fina y ligera, podemos pasar el zumo por un colador de malla fina. De esta forma eliminaremos cualquier resto de pulpa, pepita o pequeñas fibras que hayan quedado tras haberlo triturado.
Este paso es totalmente opcional, ya que muchas personas prefieren conservar toda la pulpa para aprovechar mejor la fruta y obtener una bebida más consistente.
Enfría y sirve el zumo de fruta
Repartimos el zumo de sandía en vasos y añadimos varios cubitos de hielo para mantenerlo bien frío. Decoramos con unas hojas de menta o hierbabuena y, para que quede más vistoso, colocamos también una rodaja de lima en el borde del vaso.
Servimos inmediatamente para disfrutar de todo su frescor y de su intenso sabor afrutado.
Consejos y trucos
Procura elegir una sandía bien madura, pesada para su tamaño y con una mancha amarillenta en la base. Cuanto más dulce sea la fruta, menos necesidad tendrás de añadir otros ingredientes o endulzantes extra al zumo.
Si quieres aligerar el primer paso en el que preparamos la fruta, siempre puedes escoger una variedad de sandía sin pepitas.
Guardar la sandía en la nevera unas horas antes de preparar la receta hará que la bebida resulte mucho más refrescante. Además, así no hará falta añadir tanto hielo, evitando que el sabor se diluya al aguarse la mezcla.
Aunque la receta básica está riquísima tal cual, siempre cabe la posibilidad de darle un toque diferente añadiendo unas hojas de albahaca fresca, un poco de jengibre rallado o incluso unas fresas maduras.
Si te gustaría probar con una textura más parecida a un granizado de sandía, congela algunos trozos de la fruta durante unas horas antes de triturarlos. De esta manera tan sencilla, conseguirás una bebida más espesa y fría.
Aunque puede conservarse bien unas horas en el frigorífico, lo mejor es disfrutar del zumo de sandía justo después de prepararlo, momento en el que mantiene intacta su frescura, su color intenso y todas las cualidades de la fruta recién triturada.