Zarangollo murciano, un delicioso revuelto de calabacín y cebolla ¡muy fácil y rápido de hacer!

Una receta murciana conocida como zarangollo muy sencilla y rápida de hacer con calabacín, cebolla, huevo y patata



2px
30m


2px
30m


El zarangollo murciano es un revuelto muy sencillo de calabacín, cebolla y huevo. En esta receta preparamos una de sus versiones más actuales en la que añadimos también pequeños dados de patatas. 

Se trata de una receta muy fácil y rápida de hacer que podemos aprovechar como comida o cena ligera, aunque su popularidad se ha abierto paso, más allá de tierras murcianas, como una deliciosa tapa en bares y restaurantes.

De la misma manera, las versiones que se han creado a partir de haberse popularizado en otras zonas de España nos ofrecen recetas tan interesantes como las que incluyen ingredientes como pimientos, berenjena ¡e incluso salmón ahumado! Sin embargo, la tradición manda a la sencillez, siendo la receta original de calabacín, cebolla y huevo la preferida y única para muchos. 

Para los que tenéis a los más pequeños y escépticos a las verduras en casa, os animamos a que probéis con esta receta, ya que resulta una manera muy práctica para animarlos a comer más verdura sin que se den cuenta. 

Disfrutad de esta fácil, rica y rápida receta tradicional de Murcia y dejaos sorprender tanto por su sencillez, como por su delicioso resultado. ¿No la habéis probado todavía? 

Autor: Cocinatis

Video

Ingredientes

  • 1 calabacín
  • 1 cebolla
  • 2 huevos
  • 1 diente de ajo
  • 1 patata (opcional)
  • aceite de oliva virgen extra
  • sal

Alérgenos

Huevos

Huevos

Elaboración

Comienza preparando todos los ingredientes. Para ello, pica la cebolla y el diente de ajo finamente. Pela y corta las patatas en dados pequeños. Corta el calabacín también en dados pequeños (sin pelar). Por último, bate los huevos.

Pocha la cebolla junto con el ajo picado en una sartén con aceite. Añade las patatas y dóralas también, de modo que queden blandas por dentro. Incorpora el calabacín y pocha. Pon a punto de sal antes de agregar los huevos batidos. Mezcla todos los ingredientes y fríe hasta que el huevo esté hecho.

Sirve el zaragollo murciano y disfruta de esta versión de la clásica receta para comer o cenar ligero. ¡Riquísimo!

Paso a paso

Ingredientes

1

Pica la cebolla y el diente de ajo finamente. Corta las patatas y el calabacín en dados pequeños. Bate los huevos.

Paso 1

2

Pocha la cebolla junto con el ajo picado. Añade las patatas y dóralas, que queden blandas por dentro. Incorpora el calabacín y pocha.

Paso 2

3

Añade sal y agrega los huevos batidos. Fríe.

Paso 3

4

Sirve el zaragollo murciano. ¡Está riquísimo!

Paso 4

Consejos y trucos

¿Cómo es la receta original de Zarangollo? 

El zarangollo es muy simple en su origen y es que se trata de un plato con muy pocos ingredientes y de elaboración realmente sencilla. 

Es así, que la receta original solo incluye el calabacín y la cebolla entre sus ingredientes. En una de sus versiones más actuales y cada vez más populares, podemos encontrar ricos daditos de patata entre sus ingredientes, tal y como la hemos preparado nosotros. 

Si preferís la versión tradicional de la receta, no tendréis más que prescindir de este ingrediente en su elaboración y listo. 

Si por el contrario os gusta probar nuevas recetas y disfrutar de un plato diferente cada vez, podéis probar en añadirle todo tipo de ingredientes. Desde las distintas verduras de temporada, hasta otros ingredientes más atrevidos como son el salmón ahumado o los clásicos taquitos de jamón. 

Incluso podéis probar en personalizarla utilizando distintas especias. Nosotros os recomendamos que lo probéis con orégano o tomillo. 

¿Por qué es mejor no pelar el calabacín?

Seguro que habéis escuchado en más de una ocasión que el calabacín y otras verduras y hortalizas, como en el caso de la berenjena, es preferible que vayan con piel, pero ¿por qué? 

Parte de los nutrientes más intersantes de los calabacines se encuentran en la piel, siendo una fuente muy rica en fibra. 

En antiguas prácticas siempre se recomendaba pelar los calabcines, porque se creía que las pieles más oscuran amargaban, pero no es así. 

En recetas como la crema de calabacín en las que es común pelarlos para que no quede demasiado oscura, os recomendamos que no lo hagáis completamente. Dejad unas tiras de piel para aprovechar sus propiedades.

Utensilios