Salsa de frambuesa para carne
Una receta fácil de salsa de frambuesa casera perfecta para carnes y platos especiales
La salsa de frambuesa para carne es una acompañamiento particular y muy elegante, con un equilibrio perfecto entre dulce y ácido que aporta contraste y frescura a platos de carnes como el pato, pollo o incluso el cerdo.
Este tipo de salsas afrutadas son muy utilizadas en cocina para romper la intensidad de las carnes, especialmente de las más grasas. De ahí la popularidad del confit de pato con salsa de frambuesas. La clave está en el sabor ligeramente ácido de este fruto rojo.
Con pocos ingredientes y en apenas unos minutos, te enseñamos cómo puedes conseguir una salsa brillante y perfecta para acompañar tus platos y sorprender con las mejores combinaciones dignas de los restaurantes más elegantes.
Ingredientes
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3 chalotas
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200 gramos de frambuesas
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20 gramos de mantequilla
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20 mililitros de vinagre de Módena
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1 cucharada de azúcar
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1 pizca de sal
Raciones
4
Coste
Bajo
Dificultad
Fácil
Preparación
10 m
Cocinado
15 m
Tiempo total
25 m
Alérgenos
Leche
Paso a paso
Pela las chalotas y pícalas finamente. Este corte pequeño ayudará a que se cocinen de manera uniforme y se integren mejor en la salsa.
Pon la mantequilla en un cazo a fuego medio y deja que se funda. Añade las chalotas picadas y cocínalas lentamente, removiendo, hasta que estén blandas y ligeramente transparentes. No deben dorarse en exceso.
Añade las frambuesas al cazo junto con el azúcar y el vinagre de Módena. Remueve bien para que se mezclen los ingredientes y deja que las frambuesas se deshagan poco a poco.
Cocina el conjunto durante unos minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que la mezcla espese ligeramente y su textura resulte más concentrada.
Pasa la mezcla al vaso de la batidora y tritúrala hasta obtener una salsa fina y homogénea. Si lo prefieres, puedes pasarla después por un colador para eliminar semillas y conseguir una textura más elegante en tu salsa.
Añade una pizca de sal, prueba la salsa de frambuesas y ajusta si es necesario el equilibrio entre dulce y ácido según tu gusto. ¡Y listo! Ya puedes servirla junto con tus platos de carne favoritos.
Consejos y trucos
Si las frambuesas están muy ácidas, puedes añadir un poco más de azúcar. Si, en cambio, están muy dulces, un toque extra de vinagre ayudará a equilibrar ese balance entre dulce y ácido.
No cocines demasiado las frambuesas, basta con unos minutos para que se deshagan. Al cocinar demasiado la fruta pierde frescura y el sabor se vuelve más plano.
Las semillas de la frambuesa pueden resultar molestas en la boca, así que para una textura más suave no tienes más que pasar la salsa por un colador fino una vez triturada con la batidora.
La mantequilla no solo aporta sabor, también ayuda a emulsionar la salsa, hacerla más sedosa y darle ese brillo tan característico.
Si has cocinado carne en sartén, puedes añadir los jugos al cazo a la salsa antes de triturarla. Este truco intensifica el sabor y hace que la salsa se integre mucho mejor con el plato.
Esta salsa luce mucho más cuando está ligeramente caliente, ya que los aromas se perciben mejor y la textura es más agradable que cuando está fría.