Potaje de vigilia
El tradicional potaje de garbanzos de la abuela con bacalao, espinacas y huevo
El potaje de vigilia es un plato muy tradicional de la gastronomía de España. Está muy ligado a la Semana Santa, ya que durante estos días la tradición cristiana recomienda no comer carne en determinados momentos, por lo que este guiso se convirtió en una alternativa muy popular.
Se consume en muchas zonas del país, especialmente en hogares y restaurantes durante la Semana Santa, sobre todo el Viernes Santo. Sus ingredientes principales son garbanzos, espinacas y bacalao en salazón. También suele llevar cebolla, ajo, pimentón, aceite de oliva y, en muchas recetas, huevo duro. Es un plato caliente, nutritivo y muy representativo de la cocina tradicional española.
Ingredientes
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1 cebolla
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1 puerro
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30 mililitros de aceite de oliva
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sal
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1 pimiento verde
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2 tomates pera
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400 gramos de garbanzos cocidos
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1 cucharadita de pimentón
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1 litro de agua
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3 huevos
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2 dientes de ajo
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300 gramos de bacalao al punto de sal
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125 gramos de espinacas frescas
Raciones
4
Coste
Bajo
Dificultad
Fácil
Preparación
20 m
Cocinado
40 m
Tiempo total
60 m
Alérgenos
Huevos
Pescado
Paso a paso
Empieza el potaje de vigilia preparando el sofrito. Pica finamente 1 cebolla y lava bien 1 puerro antes de cortarlo en trozos pequeños. Calienta 30 ml de aceite de oliva en una cazuela y, cuando esté caliente, añade la cebolla y el puerro con una pizca de sal. Sofríe a fuego lento hasta que estén blandos. Pica también 1 pimiento verde en trozos pequeños y agrégalo al sofrito. Cocina las verduras hasta que estén bien pochadas y añade 2 tomates pera rallados. Continúa cocinando hasta que el sofrito quede bien reducido.
Incorpora 400 g de garbanzos cocidos y 1 cucharadita de pimentón. Remueve bien y vierte 1 litro de agua. Añade un poco de sal, tapa la cazuela y deja cocer a fuego lento durante 15 minutos.
Mientras se cocinan los garbanzos en el sofrito, pela y fríe 2 dientes de ajo en una cucharadita de aceite. Por otro lado, cuece 3 huevos durante 10 minutos.
Retira los ajos de la sartén y colócalos en un mortero. Pela los huevos y utiliza la yema de uno de ellos para majarla junto con los ajos; esto ayudará a espesar el caldo del potaje. Cuando esté bien machacado, añade el majado a la cazuela y cocina todo durante 10 minutos más.
Agrega 300 g de bacalao troceado en piezas de bocado y 125 g de espinacas frescas.
Tapa la cazuela y deja cocer a fuego lento durante unos 5 minutos más, para que el potaje se impregne del sabor del bacalao.
Sirve el potaje de vigilia caliente y disfruta del mejor sabor de la cocina tradicional.
Consejos y trucos
Aunque los garbanzos cocidos ahorran tiempo, puedes preparar el potaje con garbanzos secos para un resultado más tradicional.
Deja los garbanzos en remojo para ablandarlos entre 10 y 12 horas (toda la noche). Después cuécelos en agua durante unos 90-120 minutos, o 30-40 minutos si utilizas olla rápida, antes de añadirlos al potaje.
Para desalar un bacalao en salazón, déjalo en agua fría entre 24 y 48 horas antes de cocinarlo, cambiando el agua cada 8 horas aproximadamente. Así evitarás que el potaje quede demasiado salado.
Cocina las verduras del sofrito a fuego lento y con paciencia hasta que estén bien pochadas y el tomate esté reducido. Este paso es importante porque el sofrito es la base del sabor del potaje.
Añade el bacalao casi al final de la receta y deja que se cocine solo unos 5-7 minutos. Si se cuece demasiado tiempo puede quedar seco y deshacerse dentro del guiso.
El potaje de vigilia suele ganar sabor si se deja reposar unos minutos antes de servir. Incluso al día siguiente está todavía más sabroso, ya que los sabores quedan mejor integrados.