Caldo gallego

Un guiso gallego lleno de tradición, nutritivo y delicioso servido bien caliente

Caldo gallego
Caldo gallego | Sofía de la Torre

El caldo gallego es el alma de la cocina de Galicia, un plato humilde y reconfortante diseñado para combatir el frío y la humedad del noroeste peninsular. Se consume tradicionalmente como primer plato, tanto en el almuerzo como en la cena, y es especialmente popular durante los meses de otoño e invierno, aunque en muchas aldeas nunca falta en la mesa durante todo el año. 

Su preparación es un ritual de cocción lenta. La base fundamental son las berzas, los grelos o las nabizas, que se cuecen junto a patatas gallegas y alubias blancas. El secreto de su sabor reside en el unto (grasa de cerdo rancia que aporta un aroma ahumado característico) y el compango, un acompañamiento de carne de cerdo que incluye espinazo, oreja o lacón.

Es un plato que gana con el reposo; muchos aseguran que sabe mejor al día siguiente, cuando los sabores se han asentado y el caldo ha espesado.

Ingredientes

Ingredientes de caldo gallego
Ingredientes de caldo gallego | Sofía de la Torre
  • ·

    300 gramos de alubias blancas

  • ·

    300 gramos de lacón de cerdo

  • ·

    1 chorizo ahumado

  • ·

    300 gramos de espinazo de cerdo

  • ·

    50 gramos de unto de cerdo

  • ·

    2 patatas

  • ·

    5-6 hoja de col (rizada)

  • ·

    2 litros de agua

Raciones

6

Coste

Bajo

Dificultad

Fácil

Preparación

15 m

Cocinado

2 h

Tiempo total

2 h 15 m

Informacion nutricional

Valor nutricional (*por ración)

Cantidad %
Energía 414,53 kcal 20,73%
Proteína 30,25 g 40,33%
Hidratos de carbono 36,8 g 13,38%
Azúcares 0,93 g 1,86%
Grasa total 17,85 g 22,84%
Grasa saturada 6,66 g 36,45%
Grasa polisaturada 1,58 g 14,36%
Grasa monosaturada 4,48 g 10,18%
Colesterol 49,05 mg 16,35%
Fibra 12,05 g 40,17%
Sal 2 g 40%
Sodio 0,99 g 0,04%
Calcio 108,44 mg 9,04%
Yodo 11,89 mcg 7,93%
Hierro (hombres) 4,8 mg 48%
Hierro (mujeres) 4,8 mg 26,67%

Valores nutricionales calculados por Dietista-Nutricionista

Paso a paso

1

La noche anterior, pon a remojo 300 g de alubias blancas en abundante agua fría. Al día siguiente, escúrrelas y colócalas en una olla. Añade 300 g de lacón, 1 chorizo ahumado y 300 g de espinazo de cerdo. Cubre todo con 2 litros de agua.

Preparar las legumbres y la carne del caldo gallego para cocer
Preparar las legumbres y la carne del caldo gallego para cocer | Sofía de la Torre
2

Lleva la olla a ebullición y cocina a fuego medio durante 30 minutos, retirando la espuma que se forme en la superficie para eliminar impurezas. Pasado este tiempo, incorpora 50 g de unto, tapa la olla y reduce el fuego. Deja cocer durante 1 hora más.

Agregar el unto al caldo gallego
Agregar el unto al caldo gallego | Sofía de la Torre
3

Retira el unto de la olla. Pela 2 patatas y córtalas en trozos irregulares, chascándolas para que liberen almidón y espesen el caldo durante la cocción.

Agregar las patatas al caldo gallego
Agregar las patatas al caldo gallego | Sofía de la Torre
4

Lava 5 o 6 hojas de col rizada, elimina el nervio central y córtalas en trozos. Incorpóralas a la olla.

Incorporar la col rizada al caldo gallego
Incorporar la col rizada al caldo gallego | Sofía de la Torre
5

Tapa de nuevo y cocina durante 15-20 minutos más, hasta que las patatas estén tiernas.

Cocinar el caldo gallego hasta que la patata esté tierna
Cocinar el caldo gallego hasta que la patata esté tierna | Sofía de la Torre
6

Para servir, retira las carnes, córtalas en trozos y vuelve a incorporarlas al caldo.

Retirar la carne y devolverla al caldo gallego desmenuzada
Retirar la carne y devolverla al caldo gallego desmenuzada | Sofía de la Torre
7

Sirve el caldo gallego bien caliente, asegurándote de repartir alubias, patata, col y compango en cada ración.

Receta de caldo gallego
Receta de caldo gallego | Sofía de la Torre

Consejos y trucos

El unto es grasa de cerdo blanca, salada y curada. Es el ingrediente que aporta ese sabor rancio y aroma ahumado tan auténtico. Con un trozo pequeño es suficiente para que se deshaga y aporte una textura untuosa al caldo.

El unto y los grelos son ingredientes que se encuentran con facilidad en Galicia, pero si fuera de Galicia no los conseguís, podéis sustituir el unto por tocino y los grelos por diferentes verduras del país como las nabizas, berzas, repollo, etc

Si no tienes acceso a las berzas tradicionales, la col rizada es un sustituto fantástico. Tiene una resistencia similar a la cocción y aporta un sabor herbáceo que encaja perfectamente con el resto de los ingredientes.

El compango es el conjunto de carnes que acompañan al guiso, como el lacón, el espinazo o la oreja. Aunque lo tradicional es que el caldo sea blanco, hay variaciones regionales donde se añade un poco de chorizo para darle más fuerza.

La carne salada es una parte importante de la receta, nosotras hemos usado panceta, costilla y el lacón, pero podéis emplear otras partes del cerdo como costilla, tocino, un poco de morro, espinazo...

Si quieres que el caldo tome consistencia un truco es retirar algunas patatas, machacarlas y volverlas a añadir al caldo.

La clave del éxito es cocinar a fuego lento. Una ebullición suave y prolongada permite que las alubias se ablanden perfectamente y que la patata suelte su fécula, ligando el caldo de forma natural.

Lo normal es que la cocción de las alubias vaya bien con los tiempos que empleamos en la receta. Si se da el caso de que al añadir las patatas y los grelos las alubias ya están cocinadas, retira las alubias con una espumadera a un bol (se pueden quedar algunas en la olla, se trata de sacar la mayoría), agrega las patatas y los grelos y cocínalos. Cuando estén hechos, vuelca el bol de las alubias en la olla y todo junto.

No es algo que suela pasar, pero depende también del tipo de alubia se puede dar el caso.

El caldo siempre está mejor de un día para otro. Al dejarlo reposar, los sabores de la verdura, el unto y la carne se integran completamente y la textura del líquido se vuelve más densa y reconfortante.

Al trocear las patatas, es mejor escacharlas o chasquearlas con el cuchillo en lugar de cortarlas de forma limpia. Este gesto ayuda a liberar el almidón, fundamental para que el caldo no quede aguado.

El orden de los ingredientes es vital: primero se cuecen las carnes con las alubias y, solo cuando estas están casi listas, se añaden las patatas y la verdura para que no se deshagan por exceso de cocción.

Sofía de la Torre

Sofía de la Torre es maestra y cocinera con experiencia profesional en cocinas del norte de Inglaterra, donde trabajó cuatro años. Su trayectoria entre Ciudad Real, Cataluña y el Reino Unido se refleja en una cocina de influencias diversas, siempre elaborada con mimo y dedicación. Actualmente compagina las clases de inglés con la creación de contenido gastronómico para marcas y webs.

Editado por: Maitane Pinedo
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