El error que arruina tu pizza casera (y cómo solucionarlo como un «pizzaiolo»)
Trucos de cocina
El fallo más común al hacer pizza en casa y el truco que lo arregla todo
Haces incluso la masa casera, eliges buenos ingredientes, enciendes el horno con ilusión y resulta que, cuando sacas tu pizza, el centro está blando, la base cruda y, en conjunto, poco se parece a una auténtica pizza italiana. Cómo frustra, ¿verdad? Tranquila, porque a todas nos ha pasado alguna vez.
El caso es que no es culpa del horno, ni de la receta, ni de tu talento en la cocina, sino que hay un error muy concreto que arruina la mayoría de pizzas caseras y es más común de lo que crees.
Su solución es sencilla, sin trucos caros ni técnicas imposibles. Solo hace falta entender cómo funciona una buena pizza por dentro y cuidar un par de detalles. ¡Vamos al lío! ;)
El gran error que estropea tu pizza casera
Antes de entrar en soluciones, hay que señalar al culpable.
El problema no es la masa… es lo que pones encima
El error número uno es añadir demasiados ingredientes húmedos sobre la masa antes de hornearla. En concreto el exceso de salsa de tomate, la mozzarella muy húmeda (recién sacada de su suero) o los “toppings fríos directamente de la nevera son los principales enemigos de una pizza crujiente.
Y es que, todo eso libera agua durante el horneado. ¿El resultado? Una base blanda, con el centro crudo y que no aguanta ni el primer corte.
Por qué ocurre (y no es culpa tuya)
Este fallo tiene una explicación técnica, pero es realmente fácil de entender. Se reduce a la combinación de la humedad y la baja temperatura.
En casa, los hornos no alcanzan los 400°C que sí alcanza un horno profesional. Si encima cargamos la pizza de ingredientes húmedos, el calor no logra evaporar el agua a tiempo, provocando que la masa no suba bien, no se forme esa corteza crujiente que tanto nos gusta y que el queso se funda antes de que la base esté hecha.
Ya ves que no es que lo hagas mal, es que la pizza casera necesita cierta estrategia, no solo es añadir ingredientes sin pensar.
La solución que usan las pizzerías
Aquí van los mejores trucos de nuestras pizzerías favoritas. El combo ganador, probado y ¡funcionando! ;)
Usa poca salsa (y bien espesa)
En primer lugar, no hace falta cubrir toda la base como si fuera una pizza congelada. Una capa fina, extendida con cuchara, ya es más que suficiente.
Además, si tu tomate es muy líquido, mejor reducirlo unos minutos al fuego antes. Merecerá la pena en cuanto al resultado final de la pizza.
Escurre bien la mozzarella
Si vas a utilizar mozzarella fresca, debes tener presenta que también estás agregando agua en forma de queso. Para no agregar tanta humedad, ¡un truco rápido! Tan sencillo como cortarla en trozos, dejarla escurrir en un colador o sobre papel de cocina unos 20-30 minutos o mezclarla con mozzarela rallada de baja humedad.
Saca los ingredientes de la nevera con antelación
Champiñones, jamón, verduras, quesos… ¡todo mejor a temperatura ambiente antes de montar la pizza! Esto ayuda a que la temperatura de la masa no baje antes de entrar al horno.
Hornea a máxima temperatura (y sobre superficie caliente)
Este punto es clave y muchas veces el error que todas solemos cometer con las pizzas caseras: no calentar la bandeja.
Precalienta el horno al máximo (unos 250ºC) durante al menos 20-30 minutos. Si tienes piedra o acero para pizza, ¡úsalo! Si no (que es lo más común), coloca la bandeja del horno dentro mientras se precalienta y pon la pizza encima justo antes de hornear.
El choque de calor que conseguimos con la masa de momento fría y la bandeja ya caliente ayuda a que la base se selle y quede crujiente.
Importante para que no se queme el hacerlo bien:
- Precalienta el horno mínimo 20-30 minutos con la bandeja, piedra o acero dentro.
- Hornea la pizza entre 6 y 9 minutos. No la dejes más, porque ahí sí se podría quemar.
Si ves que dora demasiado rápido por arriba, puedes bajarla un poco a 240°C o colocarla en una altura inferior del horno.
Otros errores frecuentes a la hora de hacer una pizza casera
Aunque el exceso de humedad es el principal culpable, hay otros fallos que pueden sabotear tu pizza, así que toma buena nota.
Amasar poco o usar masa fría
Una masa mal desarrollada o recién sacada de la nevera no se comporta igual en el horno. Imprescindible el dejar reposar la masa al menos 1 hora a temperatura ambiente antes de estirarla.
Estirar con rodillo
El rodillo expulsa el gas de la fermentación, lo que da como resultado una base plana y sin aire. Aunque quede mucho más estético con el rodillo, lo mejor es estirarla con las manos desde el centro hacia fuera.
Montar la pizza sobre una superficie fría
Si montas la pizza sobre una bandeja fría y luego la metes al horno, pierdes temperatura desde el primer segundo. Siempre mejor la superficie caliente.
Resumen rápido para una pizza casera perfecta
Todo se reduce a estos cinco puntos:
- Menos salsa y más espesa.
- Mozzarella fresca bien escurrida o mezclada.
- Ingredientes a temperatura ambiente.
- Horno al máximo y la bandeja caliente.
- Controla la cantidad de ingredientes y su humedad.
Con estos pequeños ajustes, verás cómo mejora tu pizza casera sin necesidad de ingredientes extra ni técnicas complicadas.