Dulce de membrillo casero
Uno de los postres tradicionales de la cocina española.
El dulce de membrillo casero es una de esas recetas de toda la vida que merece la pena preparar en casa, sobre todo en otoño, cuando el membrillo está en su mejor momento. Con solo dos ingredientes, fruta y azúcar, y un poco de paciencia, consigues una pasta espesa, oscura y con un sabor mucho más intenso que la de cualquier tarrina comprada.
Es un dulce muy versátil que puedes tomar solo, en lonchas, o combinarlo con quesos curados o frescos para un contraste de sabores clásico en la cocina española. También es perfecto para untar en tostadas o como relleno en la elaboración de otros postres. Y si quieres acompañar tu dulce de membrillo como manda la tradición, aquí tienes cómo hacer pan casero desde cero.
Ingredientes
-
1 kilo de membrillos maduros
-
800 gramos de azúcar
Raciones
8
Coste
Bajo
Dificultad
Fácil
Preparación
25 m
Cocinado
1 h 55 m
Tiempo total
2 h 20 m
Paso a paso
Lava bien los membrillos y ponlos en una cazuela grande. Cúbrelos con agua y déjalos cocer a fuego medio unos 45 minutos, hasta que estén tiernos. Pasado este tiempo, retíralos de la cazuela y déjalos templar.
Pela los membrillos cocidos, retírales el corazón y trocéalos. Pesa la cantidad de membrillo que tienes y calcula que deberás utilizar el 80% de ese peso en azúcar: esta proporción es clave para que el dulce de membrillo casero tenga la textura y la conservación adecuadas.
Pon el membrillo troceado en una cazuela y añade el azúcar. Remueve para que se mezcle bien y deja cocinar a fuego medio. Cuando el azúcar se haya disuelto (en unos 10 minutos), tritura todo con la batidora hasta obtener un puré fino.
Deja cocer el puré de membrillo durante 1 hora aproximadamente, removiendo de vez en cuando con una cuchara para que no se pegue al fondo. Cuando esté hecho, debe tener una textura espesa y un color oscuro característico.
Reparte el membrillo en moldes o tuppers bajos y anchos, para que enfríe de manera uniforme. Tápalos y déjalos en el frigorífico unas 24 horas hasta que cuaje por completo.
Sirve el dulce de membrillo casero cortado en lonchas o dados, listo para disfrutar.
Consejos y trucos
Elige membrillos maduros pero firmes, sin golpes ni zonas blandas.
Respeta bien la proporción del 80% de azúcar sobre el peso del membrillo cocido. Es la cantidad justa para que el dulce cuaje correctamente y se conserve bien; si te quedas corto, puede quedar demasiado blando y con menos tiempo de conservación.
Remueve con frecuencia durante la última hora de cocción, sobre todo hacia el final: el puré espesa mucho y tiende a pegarse y saltar, así que ve con cuidado y a fuego medio-bajo.
Una vez frío y cuajado, el dulce de membrillo casero se conserva varias semanas en el frigorífico bien tapado, o incluso más tiempo si lo envasas al vacío o en botes esterilizados, como una conserva casera tradicional.