Crema de pepino
Una cena fresca y ligera para combatir el calor.
La crema de pepino es una opción fresca, ligera y muy refrescante, perfecta para los días en los que apetece una receta sencilla y saludable. Su textura suave y su sabor fresco la convierten en un plato fácil de preparar y muy versátil.
Se puede disfrutar tanto como entrante en una comida especial como en forma de cena ligera durante los meses de más calor, y admite mil variaciones: con un toque de menta, un chorrito de yogur, unas gotas de limón o unos taquitos de manzana verde para darle un contraste crujiente. Además, al no requerir cocción, es ideal para preparar con antelación y tener siempre a mano en la nevera, lista para servir en cuestión de minutos.
Ingredientes
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2 pepinos
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1 manzana
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200 gramos de yogures de soja
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2 cucharadas de aceite
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sal
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pimienta
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1 cucharadita de eneldo
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hojas de menta para decorar
Raciones
1
Coste
Bajo
Dificultad
Fácil
Preparación
10 m
Cocinado
10 m
Tiempo total
20 m
Alérgenos
Soja
Paso a paso
Lava y pela la manzana y el pepino. Corta la manzana en trozos más pequeños y el pepino en mitades.
Retira las pepitas del pepino y córtalo en trozos para triturarlo mejor.
En un vaso de batidora, agrega los ingredientes menos la sal y pimienta y tritura todo bien hasta tener una consistencia cremosa y homogénea. Salpimienta al gusto.
Lleva a la nevera un par de horas para servirla bien fría. Sirve con unas hojas de menta o hierbabuena.
Consejos y trucos
Busca pepinos de piel tersa y brillante, sin partes blandas. Retirar bien las pepitas también ayuda a evitar el amargor y el exceso de agua.
Si la crema te queda demasiado espesa, puedes aligerarla con un chorrito de agua muy fría o unos cubitos de hielo mientras trituras. Si prefieres una textura más sedosa y sin trocitos, pasa la crema por un colador fino después de triturarla.
No te saltes el reposo en la nevera: además de servirla bien fría (que es clave en este tipo de recetas), ese tiempo ayuda a que los sabores del eneldo y la menta se asienten e integren mejor con el resto de ingredientes.
El frío puede suavizar los sabores, así que es buena idea probar la crema justo antes de servirla y rectificar de sal, pimienta o incluso un toque de limón si la notas necesitada de un punto ácido extra.