Alcachofas con almejas
Una combinación clásica de mar y huerta ideal para disfrutar de un plato elegante
Las alcachofas con almejas son de esos platos sencillos que sorprenden por lo bien que combinan sus sabores. La suavidad de la alcachofa y el toque fresco del mar de las almejas crean un entrante ligero, sabroso y muy fácil de disfrutar.
Es una receta tradicional, con aire mediterráneo, perfecta para empezar una comida sin resultar pesada. Además, su preparación simple hace que los ingredientes sean los verdaderos protagonistas, consiguiendo un plato lleno de sabor, delicado y muy apetecible. Ideal para quienes buscan una opción rica, saludable y con ese toque casero que nunca falla.
Ingredientes
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300 gramos de almejas
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sal
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4 alcachofas
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perejil
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100 mililitros de vino blanco
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2 cucharadas de aceite de oliva
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2 dientes de ajo
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1 cucharada de harina
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pimienta negra
Raciones
2
Coste
Bajo
Dificultad
Fácil
Preparación
20 m
Cocinado
30 m
Tiempo total
50 m
Alérgenos
Moluscos
Sulfitos
Gluten
Paso a paso
Prepara las alcachofas
Para empezar quita las hojas exteriores de 4 alcachofas hasta llegar al corazón de las alcachofas. Después corta por la mitad la parte superior, corta también el tallo y pela el tallo. Divide cada alcachofa en 4, retira los pelos del interior y lleva todas las partes a un bol con abundante agua fría, perejil y un poco de limón para evitar que las alcachofas se oxiden.
Cuece las alcachofas
Cuece las alcachofas en agua con sal entre 20 y 30 minutos a fuego medio, hasta que estén tiernas.
Abre las almejas
Por otro lado, llena otro bol con agua fría y añade 1 cucharada de sal. Pon dentro 300 g de almejas y déjalas allí mientras se cuecen las alcachofas, unos 30 minutos, para que expulsen la arena e impurezas.
Transcurrido este tiempo, calienta una sartén y, cuando esté caliente, añade las almejas junto con un par de cucharadas de vino blanco de los 100 ml que se utilizan en total en la receta. Tapa la sartén, sube el fuego y cocina hasta que las almejas se abran. Después, retíralas del fuego y reserva.
Prepara la salsa
Calienta 2 cucharadas de aceite de oliva en una sartén y sofríe 2 dientes de ajo laminados. Cuando empiecen a dorarse, añade 1 cucharada de harina y cocínala durante unos segundos para eliminar el sabor a crudo.
Incorpora las alcachofas
Ve incorporando poco a poco caldo de cocción de las alcachofas hasta conseguir una salsa sedosa, ligera, pero con cuerpo. Añade entonces las alcachofas cocidas para que se impregnen bien de la salsa.
Termina el plato y sírvelo caliente
Incorpora las almejas cocidas, mezcla suavemente y termina el plato con un poco de perejil fresco picado. ¡Y listo! Sirve las alcachofas con almejas.
Consejos y trucos
Si quieres ahorrar tiempo, puedes utilizar alcachofas ya cocidas o en conserva de buena calidad. Reducirás mucho la preparación y el plato seguirá quedando muy rico.
Antes de cocinarlas, deja las almejas en un bol con agua fría y sal durante al menos 30 minutos para que expulsen la arena y las impurezas. Merece la pena hacerlo para conseguir una salsa limpia y agradable.
El vino blanco marca bastante el sabor final de la receta, así que intenta usar uno bueno. No hace falta que sea caro, pero sí que tenga buen sabor.
Si utilizas alcachofas frescas, aprovecha el caldo de cocción para preparar la salsa porque le aporta muchísimo sabor. Si usas alcachofas cocidas, puedes sustituirlo por un buen caldo de verduras.
Unos taquitos de jamón serrano o unas gambas salteadas le dan un toque extra muy sabroso y combinan perfectamente con las alcachofas y las almejas.
Esta receta queda mucho mejor con bastante salsa, ligera pero llena de sabor, ideal para mojar pan y disfrutar todavía más del plato.
Puedes abrir las almejas aparte en una sartén para controlar mejor el punto de cocción y evitar que se pasen. Después, añádelas al final sobre las alcachofas y la salsa para que queden más jugosas y tiernas.
Terminar el plato con un poco de perejil fresco picado le aporta frescura, aroma y un toque de color muy apetecible.