El truco de Karlos Arguiñano para que el huevo frito quede perfecto (y bonito)

Trucos curiosos

Un gesto sencillo cambia por completo la forma, la textura y el resultado del huevo frito

Truco de karlos Arguiñano para hacer el huevo frito perfecto
Truco de karlos Arguiñano para hacer el huevo frito perfecto

Freír un huevo parece lo más básico en la cocina… hasta que la clara se desparrama, la yema se cuece de más o se rompe, salpica a más no poder y el resultado queda más bien, poco apetecible. Y ahí es cuando nos replanteamos, cómo es posible que algo tan simple salga tan distinto según quién lo haga.

Karlos Arguiñano lleva décadas demostrando que la cocina no va de complicarse, sino de entender los pequeños detalles. En uno de sus vídeos ha compartido un truco tan simple como efectivo para lograr un huevo frito con la clara recogida, la yema intacta y una forma perfecta.

No hace falta cambiar ingredientes, ni añadir cosas raras. Solo usar una espumadera y entender por qué la clara a veces se abre más de la cuenta. Spoiler: no es culpa del aceite. ¡Vamos al lío! ;)

 

El truco de Karlos Arguiñano para un huevo frito perfecto

El motivo principal de que un huevo quede expandido y poco parecido a los que vemos en esas fotos tan bonitas en redes sociales, realmente no tiene que ver con el calor, sino que está relacionado con el exceso de agua natural que trae el huevo, sobre todo en la clara, como bien nos explica el famoso cocinero.

Al entrar en contacto con el aceite caliente, ese líquido hace que la clara se expanda de forma descontrolada. Aquí es donde entra en juego el truco clave de Arguiñano.

El chef lo explica de forma muy clara: antes de llevar el huevo a la sartén, ¡hay que romperlo sobre una espumadera!

Cascar el huevo sobre una espumadera
Cascar el huevo sobre una espumadera | Cocina Abierta

¿Por qué funciona la espumadera?

Al cascar el huevo sobre la espumadera, el pequeño resto de agua que acompaña a la clara se escurre por los agujeros. No se elimina clara, solo ese líquido que provoca que el huevo se «desparrame» al freírlo.

Una vez hecho esto, el huevo pasa directamente al aceite caliente. El resultado es inmediato: la clara queda recogida, compacta y con una forma mucho más bonita, sin perder jugosidad.

«¡Mirad cómo quedan de bonitos!», anima Arguiñano, «De la otra manera también están buenos, pero la clara os puede quedar muy abierta. Y de esta manera quedan recogiditos recogiditos».

Cómo freír el huevo paso a paso según Arguiñano

El truco funciona mejor si se acompaña de una fritura bien hecha, sin prisas y con mimo.

Aceite bien caliente, pero sin humo

El aceite debe estar caliente para poder sellar la clara rápidamente, pero no humeante. Y es que, si el aceite quema, la clara se endurece demasiado y es cuando aparecen los bordes amargos.

En cuanto el tipo de aceite, un aceite de oliva suave o virgen extra funciona perfectamente, aunque podéis utilizar otro a vuestro gusto. Existe incluso el método de freír un huevo con agua (sin aceite).

Huevo sobre la espumadera

Se casca el huevo directamente sobre la espumadera, que esta a su vez, conviene tenerla ya lista sobre un plato para no manchar nada. Dejándolo unos segundos ya basta para que escurra el agua natural: «ponéis así el huevo encima de la espumadera y ahí abajo ha quedado un poco de agua que tiene el huevo», tal y como describe Arguiñano.

Este paso es clave y no conviene saltárselo si quieres un huevo perfecto, ¡de foto!

Directo a la sartén, sin miedo

Desliza el huevo con cuidado al aceite caliente, directo con la espumadera. Al no llevar ese exceso de agua, la clara no se expande y se mantiene recogida desde el primer momento. Aquí ya notarás la diferencia visual.

Saltitos de aceite sobre la yema

«Le doy así unos saltitos», prosigue el cocinero, mientras se ayuda de la espumadera para hacer que el aceite cubra el huevo sin necesidad de añadir más cantidad o darle la vuelta. Así se consigue una clara bien hecha y una yema melosa.

¿Queda mejor de sabor o solo más bonito?

La respuesta corta es que queda mejor en todo.

Huevo frito con patatas
Huevo frito con patatas

Al no dispersarse, la clara se fríe de forma más uniforme y queda más tierna y jugosa por dentro. Además, el huevo absorbe menos aceite, porque no se extiende innecesariamente por la sartén.

Es el típico detalle que no cambia el ingrediente, pero que sí se nota en el resultado final.

Errores comunes al freír huevos en casa

Aunque el truco de la espumadera está bien y llega a marcar la diferencia, nos da pie a recordar algunos de los fallos más habituales que muchas veces hacemos mal y convienen evitar.

Freímos el huevo
Freímos el huevo | Cocinatis
  • Usar aceite frío y no esperar a que se caliente lo suficiente provoca que la clara se pegue y se abra.
  • Freír con prisa y sin respetar los tiempos necesarios hace que la clara quede cruda y babosa.
  • Tapar la sartén da como resultado una yema cocida y no líquida.
  • Dar la vuelta al huevo sin necesidad consigue que pierda textura.

Con buen aceite, la espumadera y un poco de atención (y mimo), el huevo frito pasa de normalito a uno tan bonito como sabroso.

stats