Cómo descongelar marisco cocido rápido sin que quede aguado ni pierda sabor
Trucos de cocina
Langostinos, gambas o percebes, así se descongelan bien ¡incluso con prisas!
Tienes el marisco cocido congelado, poco tiempo y una receta en la cabeza. Más allá de que el marisco siempre debemos tratarlo como es, un ingrediente delicado, descongelarlo como sea, además de suponer ciertos riesgos, también puede arruinar textura, sabor… ¡y el dinero que te dejaste en él!
El gran error suele ser el mismo. Nada más ni nada menos que usar calor o agua caliente pensando que así se ahorra tiempo. Te suena, ¿verdad? Pues lejos de ser una buena opción, el resultado con este tipo de métodos es siempre un marisco blando, aguado y con menos sabor.
La buena noticia es que sí se puede descongelar marisco cocido rápido y que quede bien, siempre que sigamos un método concreto, claro, y sepamos qué técnicas evitar a toda costa. ¡Vamos al lío!
Por qué el marisco cocido es tan delicado al descongelar
El marisco cocido ya ha pasado por una cocción previa, lo que significa que sus proteínas están justo en el punto. Un mal descongelado provocará que pierdan agua, se resequen o se vuelvan gomosos.
Además, al tratarse de un producto sensible, la seguridad alimentaria también importa (y mucho). Descongelar mal el marisco no solo afecta a su sabor y textura, sino que también puede favorecer la proliferación de bacterias si se mantiene demasiado tiempo a temperatura ambiente. Por eso, rapidez sí, pero con cabeza y un poco de sentido común.
Cómo descongelar marisco
Descongelar marisco depende tanto del tipo como del tiempo que disponemos. Como con todo, hacerlo con calma siempre es la mejor opción, pero como sabemos que a veces aprietan las prisas, te dejamos también un método para ahorrarte horas y hacerlo, aún así, bien.
El mejor método para descongelar marisco cocido rápido (y bien)
Descongelar el marisco en nevera es el método más seguro y el que mejor conserva textura y sabor.
Tan sencillo como colocar el marisco cocido congelado en un recipiente con rejilla o colador dentro, cubrirlo ligeramente con film y dejarlo en la parte menos fría de la nevera.
Para acelerar el proceso, añade un bol metálico debajo. ¿Por qué funciona? El metal ayuda a transmitir el frío de forma más eficiente y ayuda a acortar tiempos.
En 6-8 horas suele estar listo en piezas pequeñas como gambas o langostinos. Piezas más grandes puede que necesiten algo más de tiempo para descongelarse por completo.
El método rápido cuando no hay tiempo (apto y seguro)
Si vas justa de tiempo, este es el plan B correcto: Agua fría y sal, nunca caliente.
Introduce el marisco cocido bien cerrado en una bolsa hermética dentro de un bol con agua fría y una pizca de sal. La sal ayudará a que el descongelado sea más uniforme y evitará que el marisco pierda sabor y jugos.
Cambia el agua cada 10 minutos. En unos 30-40 minutos estará listo para servir.
Nunca uses agua caliente, ya que a cierta temperatura el marisco se cocina de nuevo, arruinando su textura.
Métodos que NO debes usar (aunque se vean mucho)
Hay tres métodos de lo más normalizados y que no son para nada recomendables, precisamente, por no respetar la calidad final del marisco ni la seguridad alimentaria tan delicada en este tipo de alimentos.
- Microondas: Descongelar marisco cocido en microondas provoca zonas recalentadas y otras aún congeladas.
- Temperatura ambiente: Dejarlo a temperatura ambiente durante horas aumenta el riesgo sanitario.
- Agua: Pasarlo por agua directamente sin bolsa hace que pierda sabor y salinidad.
- Agua caliente: El marisco se cocina de nuevo, arruinando su textura quedando blando, aguado y con menos sabor.
Qué mariscos cocidos se descongelan mejor y cuáles sufren más
No todos los mariscos reaccionan igual, ni mantienen la misma calidad al congelarse.
Los que mejor aguantan son los langostinos, gambas cocidas y camarones. Mantienen muy bien la textura y sabor originales siempre que se se descongelen correctamente.
No obstante, los más delicados suelen ser los percebes, nécoras y los centollos. En estos casos, el descongelado lento en nevera es casi obligatorio para no perder jugosidad.
El toque final para que parezca recién cocido
Una vez descongelado, sécalo ligeramente con papel y déjalo 5 minutos a temperatura ambiente antes de servir (No hablamos de dejarlo media hora fuera. Son 5 minutos, máximo 10, en ambiente fresco). Ese pequeño reposo, aunque no lo parezca, marca totalmente la diferencia.
A temperaturas muy frías, nuestras papilas gustativas perciben menos el sabor, por lo que, dejando que repose, la temperatura se equilibra y el marisco queda más agradable al morder. Además, las fibras se relajan ligeramente, los jugos se redistribuyen y como resultado, tenemos una menor sensación seca y más jugoso.
Si, además, quieres potenciar sabor, un golpe final de sal gruesa le dará un toque increíblemente efectivo.