Cómo desatascar el fregadero y dejarlo como nuevo sin llamar al fontanero
Métodos eficaces
Soluciones fáciles, eficaces y seguras para desatascar el fregadero en casa
Un fregadero atascado es uno de esos problemas domésticos que son de lo más comunes, pero que cuando pasa, no sabemos muy bien qué hacer. El agua no baja, empieza a oler mal y, aun pudiendo cocinar, la cocina se bloquea siendo el fregadero una de las piezas más importantes en la cadena. ¡Hay que actuar rápido!
Sin dejar que cunda el pánica, la buena noticia es que, en la mayoría de los casos, no hace falta llamar a un fontanero ni usar productos agresivos. Normalmente con métodos sencillos, ingredientes comunes y un poquito de paciencia, es posible solucionar el atasco de forma segura y eficaz tu misma.
Te explicamos los mejores métodos para desatascar el fregadero, cuándo usar cada uno y cómo evitar que el problema vuelva a aparecer con algunos trucos que te ahorrarán más de un susto. ¡Vamos al lío! ;)
Cómo desatascar el fregadero según el tipo de atasco
No todos los atascos son iguales, por lo que elegir el método adecuado ahorra tiempo y mucha frustración. Ya puede ser por grasa y aceite, restos de comidas jabón solidificado… Con el tiempo, estos residuos se adhieren a las paredes de las tuberías, van reduciendo el paso del agua al acumularse y terminan formando un tapón que impide el drenaje normal.
Ahora, si el agua baja lentamente, suele tratarse de un tapón parcial y los métodos en los que utilizamos agua caliente o bicarbonato suelen ser suficientes. Si el agua no baja nada o vuelve hacia arriba, esto significa que el atasco es más profundo y seguramente necesitemos usar ventosa o limpiar el sifón directamente (los tubos bajo el fregadero). Es más sencillo de lo que parece, no te preocupes.
Agua hirviendo
Es el método más sencillo y, en muchos casos, suficiente. De hecho, es siempre el primer paso recomendado ante un atasco leve.
Para ello, hierve entre 1 y 2 litros de agua y viértela lentamente por el desagüe. El calor ayuda a disolver la grasa y el jabón acumulados en las paredes del tubo.
Resulta especialmente eficaz si el atasco es reciente y leve, es decir, si el fregadero se vacía despacio, pero no está completamente bloqueado.
Bicarbonato y vinagre
Una combinación clásica y eficaz, además de económica y segura para las tuberías. Tan sencillo como seguir estos cuatro pasos:
- Vierte media taza de bicarbonato en el desagüe.
- Añade una taza de vinagre blanco.
- Tapa el desagüe y deja actuar entre 15 y 20 minutos.
- Aclara con agua caliente.
La reacción química ayuda a desprender residuos pegados a las tuberías.
Desatascador de ventosa
Cuando el fregadero está completamente atascado y el agua no baja nada, la presión es clave, por lo que debemos pasar a actuar con la clásica ventosa.
Llena el fregadero con un poco de agua, coloca la ventosa sobre el desagüe y bombea con fuerza varias veces seguidas. El cambio de presión puede desplazar el tapón y liberar así el paso del agua. Es importante sellar bien la ventosa para que el efecto sea efectivo.
Limpieza del sifón
Si los métodos anteriores no funcionan, es probable que el atasco esté en el sifón, justo debajo del fregadero. No te asustes, es mucho más sencillo de lo que parece desmontar esta parte.
Coloca un cubo debajo, desenrosca el sifón y límpialo. Vacía su contenido retirando los restos acumulados de su interior. Suele acumular grasa, restos de comida y suciedad que no pasan al resto de la tubería, ¡puede haber de todo! Así que limpia bien la pieza para volver a montarla y comprueba (importante) que no haya fugas.
Este método es muy eficaz porque directamente nos permite eliminar la causa y origen del atasco, sin rodeos.
Desatascador químico (con precaución y como último recurso)
Los productos comerciales pueden funcionar, pero debemos usarlos como último recurso y con mucha precaución, ya que pueden resultar demasiado agresivos.
Ante todo, es imprescindible que sigas las instrucciones del fabricante, que no los mezcles con otros productos y que no lo uses como un limpiador frecuente. Aunque efectivos, un uso excesivo puede dañar las tuberías y el medio ambiente.
Qué hacer si el atasco no se soluciona
Es cierto que, en la mayoría de los casos, desatascar un fregadero puede solucionarse con estos remedios caseros. No obstante, si tras probar todos estos métodos, el fregadero sigue sin desaguar correctamente, puede tratarse de una obstrucción más profunda en la instalación.
Si el atasco es recurrente, si hay fugas o daños visibles o si el agua rebosa o vuelve por otros desagües, es decir, ante la duda de que la obstrucción es más grave de lo que aparentaba, no lo dudes, llama a un fontanero profesional.
Qué no hacer al desatascar el fregadero (errores más comunes)
Aun pensando que hacemos lo correcto, muchas veces podemos empeorar la situación. Estos serían los errores más comunes, así que atenta para evitarlos:
- Verter productos químicos sin haber probado antes métodos naturales.
- Mezclar distintos desatascadores.
- Forzar piezas del desagüe sin saber cómo desmontarlas.
- Usar objetos metálicos largos que pueden dañar las tuberías.
¡Recuerda! La paciencia y el método son más efectivos que la fuerza bruta. Más vale maña que fuerza. ;)
Trucos útiles para desatascar el fregadero y mantenimiento preventivo
De forma general, estas son las medidas y tiempos recomendables para prevenir y evitar los atascos:
- Agua caliente por el desagüe: 1 vez por semana.
- Bicarbonato y vinagre: 1 vez al mes.
- Limpieza del sifón: Cada 2 o 3 meses, aunque no haya atasco.
- Revisión general de desagües: 1 vez al año.
Estas rutinas reducen notablemente la aparición de atascos. Así como debemos tener cuidado con algunas costumbres y empezar a evitar las malas y aplicar las buenas.
- No tirar aceite ni grasa por el fregadero; mejor guardarlos en un recipiente.
- Usar rejillas o filtros para evitar que restos de comida entren en el desagüe.
Pequeños hábitos como estos suponen una gran diferencia a largo plazo, te lo aseguramos.