Cómo limpiar la nevera por dentro: el método más eficaz para dejarla impecable
Paso a paso para limpiar el frigorífico y eliminar suciedad y olores
La nevera es uno de los electrodomésticos imprescindibles más utilizados de la cocina y, en consecuencia, también uno de los que más fácilmente acumula restos de alimentos, manchas y olores. Aunque a simple vista pueda parecer limpia, los derrames de líquidos, las migas o los envases abiertos terminan generando más suciedad de la que parece en estantes, cajones y juntas.
Mantener el frigorífico limpio no es solo una cuestión estética, sino que se trata de seguridad alimentaria. Una limpieza periódica ayuda a conservar mejor los alimentos, evita la aparición de malos olores y nos facilita mucho el tener controlados los alimentos que puedan estar caducados o en mal estado antes de que causen problemas.
No hace falta recurrir a productos agresivos ni dedicar una mañana entera a esta tarea. Con unos pocos ingredientes y siguiendo un orden adecuado, es posible limpiar la nevera por dentro de forma sencilla, eficaz y segura para nosotros y los alimentos. ¡Vamos a ver cómo! ;)
¿Cada cuánto tiempo conviene limpiar la nevera?
No existe una frecuencia concreta adecuada, sino que lo recomendable es mantener cierto mantenimiento diario y realizar una limpieza profunda aproximadamente una vez al mes.
Entre una limpieza profunda y otra, lo que conviene en realidad es revisar regularmente los estantes para retirar alimentos en mal estado o pequeños derrames antes de que se sequen y resulten más difíciles de eliminar después.
Este tipo de mantenimiento rápido y regular, aunque parezca insignificante, siempre ahorra esfuerzo y tiempo cuando nos dispongamos a hacer una limpieza más profunda, ya que no permitimos que se acumule la suciedad.
Qué hacer antes de empezar
Antes de utilizar cualquier producto de limpieza ante una limpieza profunda, ¡toca vaciar completamente la nevera! De esta forma será más fácil acceder a todas las superficies y, ya de paso, podremos revisar el estado de los alimentos almacenados, no se nos haya despistado alguno del fondo. ;)
- Retira y clasifica los alimentos: Aprovecha el momento para comprobar fechas de caducidad y descartar productos que ya no deban consumirse. También es una buena ocasión para reorganizar el contenido y agrupar alimentos similares.
- Desmonta estantes y cajones: La mayoría de frigoríficos permite retirar fácilmente baldas, bandejas y cajones, así que aprovéchalo para limpiarlos por separado, ya que suele ser mucho más cómodo y dará mejores resultados.
Para un limpieza más superficial o puntual, obviamente, no hace falta desmontar todo el interior del frigorífico. Con despejar la zona que se haya manchado listo para poder pasar el trapito con el producto que te indicamos a continuación.
El mejor producto para limpiar la nevera por dentro
Una de las opciones más eficaces y seguras es utilizar agua templada con unas gotas de jabón neutro.
Esta combinación nos permite eliminar grasa, restos de alimentos y suciedad del día a día sin dejar residuos problemáticos en una superficie que estará en contacto con la comida.
Además, resulta adecuada para prácticamente todos los materiales presentes en el interior del frigorífico, por lo que no tendría que haber problema en este aspecto tampoco.
¿Cuándo utilizar vinagre blanco?
El vinagre blanco puede ser un aliado útil para eliminar ciertos olores y ayudar en la limpieza de manchas ligeras. No obstante, no conviene abusar de él ni utilizarlo sin diluir sobre materiales sensibles o juntas delicadas.
Lo mejor es diluirlo en agua antes de aplicarlo con un paño suave.
Cómo limpiar la nevera paso a paso
Seguir un orden lógico ayuda a ahorrar tiempo y conseguir un mejor resultado sin tener que repasar zonas.
Limpia primero las partes desmontables
Los cajones, estantes y bandejas pueden lavarse con agua tibia y jabón neutro. Una vez limpios, procura secarlos completamente antes de volver a colocarlos. Así evitaremos acumulaciones innecesarias de humedad.
Continúa con las paredes interiores
Con ayuda de una bayeta suave o una esponja no abrasiva (importante), limpia las paredes, el fondo y el techo del frigorífico, parte que muchas veces se nos olvida. Es importante prestar atención a las esquinas, ya que son zonas en las que suelen acumularse restos y pequeñas manchas que pasan desapercibidas.
No olvides las juntas de la puerta
Las juntas de goma son uno de los puntos que más suciedad acumulan y muchas veces no se ve hasta que las separamos o la suciedad es tanta ¡que asoma!
Con un cepillo suave o un paño húmedo podrás retirar restos de polvo, migas y humedad sin dañar la goma. Mantenerlas limpias ayuda, además, a conservar un buen cierre de la puerta.
Cómo eliminar los malos olores de la nevera
Uno de los problemas más habituales no es la suciedad visible, sino los olores persistentes.
La primera medida consiste en localizar el origen del problema, ya que normalmente está relacionado con algún alimento deteriorado o un derrame olvidado. Una vez eliminada la causa, puede ser suficiente con la ventilación de la nevera durante los minutos que tardamos en hacer la limpieza (no más) y sino, pasamos al plan B, ¡toca recurrir a trucos caseros para eliminar el mal olor de la nevera!
Bicarbonato de sodio, limón y otros trucos útiles para el mal olor
Basta con colocar un pequeño recipiente abierto en el interior de la nevera y renovarlo periódicamente. No perfuma el frigorífico, pero puede ayudar a neutralizar algunos olores persistentes.
El limón también se usa mucho, aunque conviene ser realistas: su función principal es aportar sensación de frescor, no elimina el problema de fondo. Puede colocarse medio limón en un plato, pero si el olor viene de un alimento en mal estado, el efecto será solo temporal.
Otros trucos que pueden ayudar son:
- Un recipiente con café molido, que puede enmascarar olores intensos.
- Carbón activado, que sí resulta bastante eficaz para absorber olores.
- Un vaso con vinagre blanco, útil para olores muy concretos, aunque su aroma también puede resultar fuerte al principio.
Si el olor es demasiado fuerte, no confíes en estos remedios como solución única, son más bien un apoyo después de limpiar bien la nevera y retirar el origen del mal olor.
Trucos para mantener la nevera limpia durante más tiempo
Una buena limpieza resulta mucho más efectiva si se acompaña de pequeños hábitos diarios como guardar los alimentos en recipientes cerrados para evitar derrames y reducir olores.
También es recomendable como comentábamos antes el limpiar inmediatamente cualquier líquido que se derrame, ya que las manchas recientes son mucho más fáciles de eliminar.
Y no te olvides de revisar semanalmente frutas, verduras y alimentos frescos para poder retirar los que empiecen a deteriorarse. No querrás que terminen afectando al resto del contenido del frigorífico o su olor impregne todo el espacio.
Errores frecuentes al limpiar la nevera
Entre truco y truco, también hay algunas prácticas que, a pesar de ser populares, no siempre son las más recomendables.
Uno de los errores más habituales, por ejemplo, consiste en utilizar lejía o productos de limpieza muy perfumados directamente sobre las superficies interiores. Aunque puedan parecer eficaces, pueden dejar residuos o aromas intensos poco recomendables para una zona donde se almacenan alimentos.
También conviene evitar estropajos metálicos o materiales abrasivos que puedan rayar plásticos y superficies internas.
Y, el más común de todos, no coloques de vuelta los alimentos en la nevera antes de que todas las piezas estén completamente secas, esa humedad innecesaria puede afectar de muchas formas, desde acelerar el deterioro de los alimentos hasta crear un olor desagradable.
¿Es necesario desenchufar la nevera para limpiarla?
En una limpieza rápida no suele ser imprescindible. No obstante, cuando se trata de una limpieza profunda en la que se va a trabajar durante bastante tiempo con la puerta abierta, puede resultar recomendable apagar el aparato siguiendo las indicaciones del fabricante.
Además de ahorrar energía durante el proceso, también resulta más cómodo el trabajar sin que el motor tenga que compensar continuamente la pérdida de frío provocada por la puerta abierta.