Calabaza al horno
La guarnición perfecta para disfrutar de los productos de otoño.
La calabaza al horno es una receta sencilla, saludable y llena de sabor que transforma este ingrediente en un plato cálido y reconfortante. Al hornearla, la calabaza adquiere una textura tierna y un delicioso toque dulce, que se potencia con un buen aliño y especias aromáticas. Una preparación versátil y fácil de hacer, perfecta como guarnición, entrante o incluso como protagonista de una comida ligera.
Su gran ventaja es que admite todo tipo de especias y aliños, por lo que puedes adaptarla fácilmente a tus gustos: desde un toque más especiado con curry y comino, hasta versiones más suaves con romero o tomillo. Además, al requerir muy pocos ingredientes y una elaboración mínima, es una receta ideal para principiantes.
Ingredientes
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1 calabaza
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sal
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pimienta
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aceite
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mezcla de especias
Raciones
4
Coste
Bajo
Dificultad
Fácil
Preparación
20 m
Cocinado
40 m
Tiempo total
60 m
Paso a paso
Para esta preparación, puedes partir la calabaza en rodajas de 2cm, en medias lunas o cortarla a la mitad. Nosotras hemos optado por partirla a la mitad.
Retira las pipas de la calabaza sea cual sea la forma de corte que hayas usado
Salpimienta la calabaza, espolvorea las especias a tu gusto, a mi me gusta añadirle curry y comino y echa un chorrito de aceite.
Con el horno precalentado a 200º, hornea la calabaza por 40 minutos. Puedes pincharla con un cuchillo para comprobar que esté blanda por dentro.
Consejos y trucos
Elige bien el corte según el uso que le quieras dar. Las rodajas finas se cocinan más rápido y quedan ideales como guarnición, mientras que las medias lunas o la calabaza cortada a la mitad son perfectas si buscas un resultado más jugoso en el interior.
Un buen chorrito de aceite antes de asar no solo aporta sabor, sino que ayuda a que la calabaza se caramelice ligeramente en el horno, potenciando su toque dulce natural.
Además del curry y el comino, puedes probar con pimentón, canela o incluso un toque de miel, dependiendo de si buscas un resultado más especiado o más dulce.
Pincha la parte más gruesa de la calabaza; si entra con facilidad, está lista. Si notas resistencia, dale unos minutos más de horno hasta que quede bien tierna.