Bonito a la plancha
Una receta ligera y nutritiva ideal para disfrutar del pescado con todo su sabor
Ingredientes
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1 filete de bonito
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1 manojo de perejil
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1 limón
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30 mililitros de aceite de oliva virgen extra
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sal
Raciones
1
Coste
Medio
Dificultad
Fácil
Preparación
10 m
Cocinado
2 m
Tiempo total
12 m
Alérgenos
Pescado
Paso a paso
Comienza preparando el aliño que acompañará al bonito. Coloca en el vaso de un robot de cocina las hojas lavadas de 1 manojo de perejil, el zumo de medio limón, 30 ml de aceite de oliva y una pizca de sal. Tritura hasta obtener una salsa homogénea y reserva.
Calienta una sartén o una plancha a fuego alto. Añade unas gotas de aceite de oliva y cocina el filete de bonito durante aproximadamente 1 minuto por un lado, sin moverlo, para que se dore correctamente.
Da la vuelta al bonito y cocínalo 1 minuto más por la otra cara. El objetivo es conseguir un exterior dorado y un interior jugoso, ligeramente rosado. Cuando esté listo, pincélalo con el aliño de perejil y limón para que absorba todo su aroma y frescura.
Sirve el bonito recién hecho acompañado de una ensalada verde. Termina con un poco más de aliño por encima si lo deseas y disfruta de un plato sencillo, fresco y lleno de sabor.
Consejos y trucos
El bonito es un pescado que se seca con facilidad si se cocina demasiado. Lo ideal es dejarlo ligeramente rosado en el centro para conservar toda su jugosidad y disfrutar mejor de su textura.
Antes de cocinarlo, saca el bonito de la nevera unos 15 minutos para que se atempere. De esta forma se cocinará de manera más uniforme y evitarás que quede frío en el interior.
Utiliza una sartén o plancha bien caliente. Así conseguirás que el pescado se dore rápidamente por fuera mientras permanece jugoso por dentro.
No muevas el bonito mientras se está cocinando. Déjalo quieto durante el tiempo indicado para que se forme una ligera costra dorada y no se rompa al darle la vuelta.
En esta receta, el aliño de perejil y limón es clave para aportar frescura y potenciar el sabor del bonito. Lo mejor es pincelarlo sobre el pescado justo al final de la cocción, cuando aún está caliente, para que absorba todos sus aromas sin perder su jugosidad.
Acompáñalo con una ensalada verde, tomate, cebolla o unas verduras a la plancha. Son guarniciones sencillas que combinan perfectamente con el sabor del bonito y con el toque cítrico del aliño.