Huevos pericos
Un desayuno tradicional colombiano lleno de color y sabor para empezar bien el día
Los huevos pericos son una preparación tradicional de la cocina colombiana, aunque también se encuentran en otros países de Latinoamérica.
Consisten en huevos revueltos con tomate y cebolla picados, que se cocinan juntos para conseguir una mezcla jugosa y llena de sabor. Son muy habituales en desayunos y se suelen servir recién hechos, acompañados de arepas, pan, arroz u otros alimentos típicos de cada zona. Una receta sencilla y rápida que convierte unos ingredientes básicos en un plato muy sabroso.
Ingredientes
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2 tomates
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1 cebolla tierna
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15 gramos de mantequilla
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sal
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4 huevos XL
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pimienta
Raciones
2
Coste
Bajo
Dificultad
Fácil
Preparación
10 m
Cocinado
15 m
Tiempo total
25 m
Alérgenos
Leche
Huevos
Paso a paso
Para empezar, lava y pela 2 tomates. Retira las pepitas para evitar que aporten un exceso de agua y córtalos en trozos pequeños. Por otro lado, pica del mismo tamaño 1 cebolla tierna y reserva la parte verde del tallo para el acabado final.
Calienta 15 g de mantequilla en una sartén y, cuando comience a fundirse, incorpora la cebolla tierna y una pizca de sal. Cocina a fuego medio hasta que esté blanda y transparente. Añade entonces el tomate troceado, rectifica de sal y cocina durante 5 minutos a fuego medio, removiendo de vez en cuando, hasta que el tomate esté bien cocinado.
Mientras se cocinan la cebolla y el tomate, bate 4 huevos XL con una pizca de sal y pimienta negra recién molida hasta integrar bien las claras y las yemas.
Incorpora los huevos a la sartén y baja el fuego. Déjalos sin remover durante los primeros 20 segundos y, después, comienza a remover suavemente durante unos 2 minutos. Retira del fuego cuando estén cuajados, pero todavía cremosos y jugosos, ya que continuarán cocinándose ligeramente con el calor residual.
Para terminar, incorpora los tallos verdes de la cebolla tierna finamente picados para aportar un toque de color y frescura.
Sirve los huevos pericos recién hechos, acompañados de arepas, pan tostado o arroz cocido.
Consejos y trucos
Cuaja los huevos en su punto justo: el secreto de unos buenos huevos pericos está en retirarlos del fuego cuando todavía estén ligeramente cremosos. El calor residual terminará de cuajarlos y quedarán mucho más jugosos.
Elige buenos tomates: utiliza tomates maduros, pero firmes y con sabor. Al cocinarlos, aportarán jugosidad y ese punto ligeramente ácido que contrasta con el huevo.
Apuesta por cebolla tierna: se cocina rápidamente y tiene un sabor más suave y dulce que otras variedades de cebolla. Además, puedes reservar la parte verde, picarla finamente y utilizarla al final para aportar un toque fresco y de color.
Úsalos como relleno de arepas: los huevos pericos son una opción estupenda para rellenar arepas. Puedes servirlos directamente dentro de una arepa recién hecha y convertirlos en un desayuno o una cena muy completa.
Añade otros ingredientes: puedes enriquecer los huevos pericos incorporando ingredientes como queso, aguacate, jamón o incluso unas tiras de pimiento. Así tendrás distintas versiones de esta receta según la ocasión o tus gustos.
Elige bien el tomate y elimina las pepitas: lo ideal es utilizar un tomate maduro, carnoso y con buen sabor. En esta receta hemos retirado las pepitas antes de picarlo para evitar que los huevos queden demasiado acuosos y conseguir una mezcla jugosa, pero bien ligada.