Así hace Joseba Arguiñano las palomitas en casa: «a mi hija le encantan»
Trucos de cocina
El gesto casero de Arguiñano que convierte unas palomitas en el plan familiar perfecto
No hay plan de cine en casa, ¡sin unas buenas palomitas! Entre anécdotas familiares y consejos prácticos, Joseba Arguiñano nos descubre en el programa de Cocina Abierta (en la receta de crema de boniato con huevo poché y palomitas) cómo prepara él las palomitas en casa y cómo les da un toque que a su hija le encantan. Tanto, que, cuando nos las hace de dicha manera, confiesa que su hija lo nota y no duda en decírselo.
Su secreto no está en ingredientes raros ni en técnicas complicadas, sino en los pequeños detalles, tan simples, que muchas veces pasamos por alto.
Entre risas, anécdotas familiares y ese tono tan suyo, Joseba comparte con nosotras cómo prepara palomitas en casa cuando hay «peli, mal tiempo y ganas de sofá». No te pierdas detalle, porque a partir de ahora, seguro que las palomitas siempre son caseras hechas en la sartén. ;)
Cómo hacer palomitas en sartén al estilo Joseba Arguiñano
Antes de nada, lo más importante: aquí no hay máquinas, ni microondas, ni inventos raros. Aquí las palomitas se hacen en la sartén, como toda la vida.
Joseba lo explica tan claro y sencillo como es la receta misma: «Un chorrito de aceite, un poco de sal y los granos de maíz que se van a convertir en palomitas», no necesitas más que estos tres ingredientes para hacer unas palomitas perfectas. Sin más misterio.
Paso a paso para que salgan perfectas
- Calienta la sartén con un chorrito de aceite, lo justo para cubrir ligeramente el fondo.
- Añade los granos de maíz, sin amontonarlos demasiado para que todos reciban el calor de la base.
- Pon un poco de sal directamente en la sartén, sobre el aceite mismo.
- Tapa y ¡escucha! Si la tapa no es de cristal debemos guiarnos por el sonido. Cuando empiece el famoso «¡pa, pa, pa!», Joseba ya nos advierte que, en lugar de quedarnos quietas, es momento de actuar.
- Menea la sartén con cuidado para que las palomitas vayan hacia arriba, todas se abran y no se queden abajo algunas que «luego se van quemando».
- Cuando se calme «la música» de las palomitas explotando, será la señal de que están listas para servir directamente desde la sartén.
Ese pequeño gesto de mover la sartén es, en realidad, el gran truco de Arguiñano para que queden bien hechas y ninguna palomita se quede sin explotar o termine quemada.
El toque especial: mantequilla (y la opinión más importante)
Joseba relata cómo a veces las hace solo con aceite y sal, pero otras, añade mantequilla. Y ahí entra en juego la voz más exigente de la casa, la de su hija.
«A la hija le encantan con mantequilla», cuenta con una sonrisa. Tanto que, asegura, si un día no las hace así, ella lo nota enseguida y le reclama que no son con mantequilla como a ella le gustan. Porque la mantequilla «la verdad es que le a otro toque», admite el cocinero. La mantequilla se tuesta ligeramente y es esto, precisamente, lo que le da ese sabor extra que las hace más irresistibles y adictivas si cabe.
Aquí, ya ves, no se habla de técnicas complicadas ni ingredientes rebuscados, sino de un simple detalle que marca completamente la diferencia, sobre todo cuando cocinas para alguien a quien quieres conquistar y, más todavía, si se trata de los más exigentes de la casa. ;)
Ideas para hacer palomitas de sabores en casa
Una vez dominas la versión básica, puedes divertirte personalizando tus palomitas. ¡Aquí van las ideas más populares!
- Palomitas de caramelo: Derrite azúcar con un poco de mantequilla, deja que caramelice y mezcla con las palomitas recién hechas. Dulces, crujientes y adictivas para las más golosas.
- Palomitas de chocolate: Funde el chocolate negro, con leche o blanco (a tu gusto) y baña las palomitas en él. Perfectas para las que disfrutan con el contraste de dulce y salado.
- Palomitas de queso: Espolvorea queso rallado fino o en polvo mientras aún están calientes. Si eres fan del sabor intenso, ¡esta es tu opción!
- Palomitas de colores: Usa azúcar coloreado o siropes para darles un toque divertido, ideal si hay niños en casa o quieres algo más visual.
Estas versiones no sustituyen a las de Arguiñano, ni son las más saludables, pero sí que pueden ser un capricho ideal para disfrutar en alguna ocasión puntual.