La bebida que cada vez más gente toma después de comer para mejorar la digestión
Descubre la bebida que vuelve a estar de moda por hacer más ligera la digestión
Hay muchas bebidas que las amas o las odias, pero esta se podría decir que es todo un clásico en este tema. Como en una adivinanza, te podemos decir también que es un básico en otros muchos países y un despiste para los españoles cuando visitamos dichos países y se nos olvida puntualizar el tipo de bebida en concreto. ¿Te puede ir sonando de qué bebida estamos hablando? ;)
Resulta que distintos estudios han analizado cómo la bebida que a continuación rebelaremos puede favorecer ciertos procesos digestivos, mejorando incluso la sensación de pesadez tras comidas copiosas o el estreñimiento.
Y aunque no hace milagros ni sustituye hábitos saludables, sí puede convertirse en una aliada sencilla ante lo que avecinamos como una digestión demasiado pesada o lenta.
¿Por qué el agua con gas puede ayudar a la digestión?
Efectivamente. La bebida a la que nos referíamos con las pistas del principio es, nada más ni nada menos que, ¡el agua con gas o agua carbonatada! ¿Lo habías acertado?
La clave está en el efecto que produce el gas en el sistema digestivo. Según se explica en la revista de Consumer de Eroski, el agua con gas «estimula la producción de jugos gástricos» y favorece que el estómago procese mejor los alimentos al crear más «movimiento del intestino» y facilitar «la liberación de bilis hacia el aparato digestivo».
Algo de lo más interesante, especialmente después de comidas grasas o abundantes.
Qué dice realmente la ciencia sobre el agua con gas y la digestión
El agua con gas puede ayudar a algunas personas a sentirse menos pesadas después de comer, aunque sus efectos digestivos no son iguales en todo el mundo y todavía se siguen estudiando.
Algunas investigaciones como el estudio publicado en la base científica PubMed han observado que el agua carbonatada puede estimular ciertos movimientos del aparato digestivo, favoreciendo el vaciado gástrico.
Además, revisiones médicas y divulgativas respaldadas por especialistas señalan que el agua con gas puede aumentar temporalmente la sensación de saciedad y ayudar a algunas personas con digestiones pesadas o estreñimiento leve.
Eso sí, también hay que tener en cuenta la otra cara y es que, el gas puede provocar hinchazón, eructos o molestias abdominales en personas sensibles, especialmente si padecen reflujo gastroesofágico, síndrome del intestino irritable o tendencia a la distensión abdominal. El servicio público de salud británico NHS incluye las bebidas con gas entre los factores que pueden favorecer la sensación de hinchazón abdominal.
También es importante diferenciar el agua con gas natural de los refrescos azucarados. El beneficio potencial se asocia al agua carbonatada sin azúcar añadido, no a bebidas refrescantes con edulcorantes o azúcares.
Cuándo puede sentar mal el agua con gas
Quienes tienen los siguientes síntomas pueden notar más molestias, hinchazón o gases tras consumirla:
- Reflujo gastroesofágico
- Hinchazón frecuente
- Síndrome del intestino irritable
- Sensibilidad digestiva al gas
Por esto mismo, cabe recalcar que no se trata de una bebida mágica, sino de una opción que puede funcionar mejor o peor según cada persona.
Cómo tomarla para aprovechar mejor sus efectos
No hace falta convertirla en algo complicado. Simplemente, tomarla preferiblemente durante o después de las comidas, ya que suele ser el momento en el que más suele ayudar a nivel digestivo. De hecho, muchas personas la utilizan especialmente tras comidas copiosas o cenas más pesadas.
Evita versiones azucaradas
Cuando hablamos de beneficios digestivos, obviamente, son los relacionados al agua con gas natural, no a refrescos carbonatados con azúcar. Aunque ambas tengan burbujas, su efecto nutricional no tiene nada que ver.
El agua carbonatada natural, de hecho, es una alternativa ideal a los clásicos refrescos azucarados, a las bebidas alcohólicas o, en general, a las bebidas demasiado dulces.
Además, dentro de todas las opciones, cabe destacar que no todas las aguas con gas tienen la misma intensidad, por lo que también puedes jugar con esto para encontrar alguna que se encaje más con tu gusto.
Algunas son muy suaves y fáciles de beber, mientras que otras tienen una carbonatación mucho más potente. Por eso, si alguien cree que no le gusta, muchas veces simplemente no ha encontrado una que le resulte cómoda o agradable. Y sí, ¡también influye mucho servirla muy fría! ;)