El té que sabe a natillas y sorprende a quien lo prueba
Cremoso, dulce y especiado, así es el té que recuerda al postre tradicional
¿Alguna vez has probado alguna bebida y te ha recordado a algo sin saber muy bien a qué? En el caso de este té no hay opción a duda. Dulce, cremoso y con un toque especiado de lo más característico, nos recuerda directamente al clásico postre de natillas.
En redes sociales y tiendas especializadas cada vez aparecen más mezclas inspiradas en sabores de repostería como el té de canela, vainilla, caramelo o incluso galleta. Pero hay una combinación concreta a base de un té negro, leche y vainilla que consigue ese toque tan especial de unas natillas tradicionales.
Una combinación muy curiosa y agradable que merece la pena probar. Te explicamos cómo hacerla en casa. ;)
El té que más recuerda al sabor de unas natillas
Aunque no existe una variedad oficial llamada así, sí que hay ciertas preparaciones que consiguen este efecto en su sabor gracias a ciertas combinaciones de ingredientes.
La explicación tiene mucho que ver con el olfato y la memoria gustativa. Aromas como la vainilla, la canela o la leche caliente están muy presentes en postres tradicionales como las natillas, el arroz con leche o las torrijas. Por eso, cuando aparecen juntos en una bebida caliente, el cerebro los identifica rápidamente con esos sabores familiares.
De hecho, gran parte de lo que percibimos como sabor depende realmente del aroma. Por eso algunos tés especiados generan sensaciones tan parecidas a ciertos postres, aunque no lleven ni huevo ni crema. El efecto aumenta todavía más si se sirven muy calientes y con espuma de leche, porque la textura también influye en la percepción dulce y cremosa de la bebida.
El té pakistaní con leche y especias
El llamado té pakistaní o doodh pati chai se prepara con:
- té negro
- leche
- azúcar
- cardamomo
- canela
- a veces vainilla
El resultado es una bebida cremosa, dulce y muy aromática. Y precisamente por esa mezcla de leche caliente, especias y notas avainilladas, mucha gente lo asocia al sabor de unas natillas líquidas.
La clave está en jugar con los aromas que tradicionalmente son asociados a este tipo de postres caseros. Partiendo del hecho de que las natillas tradicionales suelen llevar leche, azúcar, canela, vainilla y piel de limón.
Cuando esas mismas notas aparecen en una bebida caliente, el cerebro las relaciona automáticamente con postres conocidos. Por eso algunos tés negros aromatizados con vainilla o canela generan esa sensación tan parecida.
¿Y el pu-erh realmente sabe a natillas?
Otro de los tipos de té más relacionados con este sabor es el té fermentado chino, pu-erh. Cuenta con un perfil más terroso que dulce y su sabor es intenso y profundo. Algunas de sus variedades suaves pueden llegar a recordar ligeramente al cacao o la madera dulce, pero por sí solo no suele saber a natillas.
Lo que ocurre es que algunas mezclas comerciales combinan pu-erh con vainilla, canela y caramelo, y es ahí cuando sí aparece ese efecto más goloso que nos recuerda al postre.
Cómo preparar un té con sabor a natillas en casa
Bebidas calientes de sabor dulce como estas nos despiertan una sensación de confort y saciedad de lo más agradable. Por eso, un té especiado con leche puede funcionar como un sustituto de algo dulce o un capricho nocturno más ligero y saludable sin necesidad de preparar un postre completo.
No hace falta comprar mezclas especiales. Con estos ingredientes puedes conseguir el sabor dulce y especiado del que te hablamos:
- té negro
- leche o bebida vegetal
- canela
- vainilla
- Un poco de azúcar o miel (al gusto)
Tan sencillo como calentar todo junto unos minutos para que la leche absorba bien los aromas. Y si se quiere un resultado todavía más parecido a unas natillas, siempre cabe la posibilidad de agregar a la mezcla un poco de piel de limón, nuez moscada y cardamomo.
Pruébalo y juzga por ti misma. ¿Dirías que sabe a natillas como se dice? ¿Merece realmente la pena? ;)