El error al ordenar el lavavajillas que hace que gastes más luz y agua
Trucos para ahorrar
Cómo colocarlo bien para que limpie mejor y consuma menos
Ordenar mal el lavavajillas no sólo supone que salgan los vasos, platos o cubiertos con restos pegados, que ya es bastante frustrante de por sí, sino que también afecta a tu factura de la luz y agua sin que te des cuenta. De la manera más discreta y silenciosa, organizar mal el lavavajillas está haciendo que pagues más.
Y es que, en muchas casas se comete el mismo error al colocar la vajilla. Con lo que ya te adelantamos que no se trata del detergente ni de tener un electrodoméstico antiguo. Es, simplemente, una mala distribución que obliga al aparato a trabajar más de lo necesario.
La buena noticia es que ordenar bien el lavavajillas no es complicado. Con pequeños cambios en tu rutina, puedes conseguir que limpie mejor, consuma menos energía y alargue la vida útil del electrodoméstico. Toma buena nota, ¡que esto te interesa! ;)
El error más común al poner el lavavajillas
El error más común y que todas hemos cometido sin darnos cuenta siquiera es el de bloquear el paso del agua. Bien puede darse por colocar mal alguna pieza o por otro error de lo más frecuente: sobrecargarlo. Y es que cuántas veces nos ha pasado el colocar piezas grandes mal sin darnos cuenta con tal de que entren y terminamos por impedir el giro libre del brazo inferior.
El lavavajillas funciona gracias a brazos rociadores que giran y lanzan agua a presión. Si algo impide su movimiento o bloquea el flujo, el lavado pierde eficacia. De ahí también la importancia de lavar el lavavajillas con cierta asiduidad y no olvidarnos de revisar los agujeros de los brazos, para asegurar que no estén taponados.
Para evitar este error, tan sencillo como, antes de cerrar la puerta, hacer una comprobación rápida y hacer girar con la mano el brazo rociador para asegurarse de que nada lo bloquea. Si no puede moverse con libertad, el lavado será menos eficiente y posiblemente necesitarás repetirlo. Más tiempo se traduce en más consumo.
Otros errores que encarecen el lavado
Además de la colocación, hay detalles que influyen directamente en el consumo.
- No limpiar el filtro regularmente.
- Usar programas largos para cargas poco sucias.
- No ajustar la sal si el agua es dura.
El error que pensamos que ahorra y nos hace gastar más
Cargar el lavavajillas al máximo parece eficiente, ya que en un solo ciclo estamos limpiando más vajilla, no obstante, si impide que el agua circule, se convierte en un gasto innecesario.
Es preferible una carga completa, pero bien distribuida, que una saturada donde las piezas se bloquean entre sí. Cuando el agua no fluye bien, el electrodoméstico necesita más tiempo y más energía para compensarlo.
Por lo tanto, es igual de importante asegurar que haya cierto espacio por donde fluya el agua, como el que una pieza en concreto (aunque este a media carga) no bloquee el agua como una pared evitando que llegue bien a otra vajilla.
Cómo colocar los platos para que limpien mejor
La bandeja inferior está diseñada para platos, fuentes y ollas. Pero no vale colocarlos de cualquier forma. La regla básica sería que deben ir inclinados y mirando hacia el centro.
Es decir, los platos deben ir inclinados, nunca planos, con la parte sucia orientada hacia el centro y sin tocarse en exceso. Ten en cuenta que, cuando se amontonan, el agua no circula correctamente entre ellos, de modo que no alcanza a quitar bien los restos de comida.
Depende el grado, incluso nos puede llevar a poner un segundo ciclo, lo que implica más electricidad y más litros de agua.
El problema de las ollas y sartenes grandes
Las piezas voluminosas deben colocarse siempre en la parte inferior, pero con cuidado. Una sartén mal colocada, por ejemplo, puede actuar como pared y bloquear el agua hacia el resto de la carga.
Colócalas inclinadas y evita que cubran otras piezas. El agua debe poder alcanzar todos los ángulos para que limpie bien toda la vajilla por igual.
La bandeja superior también influye en el consumo
Muchos creen que arriba todo vale y no pueden estar más equivocados. Vasos y tazas mal colocados se traducen en un mal secado.
En la parte superior se tienen que poner las piezas siempre boca abajo, ligeramente inclinados y sin que se toquen entre sí.
Si los colocas rectos, el agua se acumula y el secado no será efectivo. Eso significa más humedad, más marcas en el cristal que den sensación de sucio y, en muchos casos, repetir el lavado o activar programas más largos.
Cubiertos
Parece insignificante en comparación con la vajilla y utensilios más grandes, pero el cesto de cubiertos también tiene impacto en la eficiencia.
Si pones todas las cucharas juntas o todos los tenedores apilados en la misma cubeta, se encajan y el agua no limpia correctamente al no poder pasar entre ellos. Por lo tanto, la mejor forma de colocarlos es mezclados, y no solo el tipo, sino también la posición con algunos hacia arriba y otros hacia abajo. La clave está en no compactarlos demasiado, queremos que el agua pase bien entre ellos.
La forma correcta de ordenar el lavavajillas para ahorrar de verdad
Si quieres asegurarte una buena limpieza y, además, ahorrarte unos euritos, recuerda:
- Distribuye la carga sin sobrecargar el lavavajillas.
- Asegura el movimiento libre de los brazos.
- Orienta siempre la parte sucia hacia el centro.
- Coloca piezas grandes asegurándote de no bloquear el flujo.
- Mezcla los cubiertos y colócalos en diferentes posiciones (unos hacia arriba y otros hacia abajo).
- Usa el programa adecuado para cada carga.
No se trata de meter más vajilla para ahorrar, sino de colocarla estratégicamente. Pequeños cambios como estos pueden suponer un considerable menor gasto mensual.