Errores comunes al conservar embutidos, palabra de un experto
Consejos de expertos
Cuando suben las temperaturas, conservar algunos alimentos se convierte en un reto. Un maestro cortador de jamón nos cuenta los fallos más habituales a la hora de conservar los embutidos y cómo evitarlos.
Con los cambios de temperatura, adaptamos nuestros hábitos y rutina y, tal y como influye es éstos, también afecta a nuestra dieta y el orden en nuestra cocina.
La nevera se convierte en el nuevo refugio de alimentos que solemos tener fuera durante el resto del año y es que, el calor puede acelerar en muchos casos que se eche a perder antes de tiempo. Así que no, no vale con dejarlos donde siempre y olvidarse con los cambios de estación.
En este artículo nos vamos a centrar en el caso de los embutidos, basándonos en un vídeo que ya se ha hecho viral en TikTok, a manos de un experto de Jamón Joselito, considerada una de las casas de jamón más prestigiosas del mundo.
En éste desvela errores que muchos cometemos sin saberlo. Desde guardar ciertos embutidos en la nevera sin más, hasta reutilizar los envases originales en los que adquirimos las piezas de embutidos enteras. Lo cierto es que los embutidos de secos son resistentes, pero debemos guardarlos bien para evitar que se sequen o alteren su sabor.
Errores que cometemos al guardar embutidos
Con el calor, los embutidos se comportan de forma diferente. Aquí te traemos los consejos de un experto, los errores que solemos cometer sin darnos cuenta y ¡cómo corregirlos! Desde Jamón Joselito dicen esto:
Tratar todos los embutidos por igual
Con las frutas y verduras, por ejemplo, tenemos claro que, a pesar de considerarlas como un grupo de alimentos, no todas necesitan la misma conservación. Con los embutidos pasa igual. Cada uno tiene unas necesidades y es cuestión de conocerlas para conservarlos correctamente y que durante más tiempo.
Diferenciamos en un primer lugar los embutidos secos o semisecos (salchichón, lomo…) de los cocidos (mortadela, jamón cocido…). El segundo grupo debemos meterlos en la nevera cuanto antes y, además, sobre todo una vez abierto si venían envasados, guardarlos correctamente en un recipiente hermético para evitar el contacto con el aire.
En el video de Jamón Joselito nos hablan de los embutidos secos y para este consejo en concreto, se refieren al salchichón, chorizo y el lomo.
El chorizo y el salchichón, tal y como indica el protagonista el vídeo, se guardan en la nevera. En caso de tener una fresquera, mejor ahí. «Pero el lomo no. El lomo debes conservarlo siempre fuera de la nevera», puntualiza.
El lomo, por lo tanto, lo guardamos fuera de ese frío, pero siempre en un sitio fresco y seco. En caso de guardarlo en la nevera, el lomo tiende a soltar ese característico salitre, el cual seguramente ya conozcas y sabrás cómo estropea su textura, sabor y hasta olor, «lo cambia todo».
Una vez abierto volverlo a meter en su propio envase
Uno de los fallos más comunes y nosotras nos confesamos cómo fieles practicantes de ello, es una vez abierto el envase en el que venia el embutido, el volverlo a guardar en él en la nevera.
¡Error! Si lo guardamos sin cubrirlo bien, podemos estropear la textura y el sabor del embutido. ¿Qué hacer entonces? Si ya has empezado la pieza de embutido y quieres conservarlo en su mejor versión, lo ideal es envolverlo en papel film, ya que se va a adherir mejor a la superficie, haciendo que se reseque menos al darle menos aire.
En caso del embutido en lonchas, más de lo mismo. Guárdalo tapado con papel film o en un recipiente debidamente hermético para evitar que quede expuesto al aire que no hará más que secarlo.
Corta todos los días un platito
El mejor y más sabio consejo del experto: «Cortar todos los días un platito, así tendrás siempre el corte superfresco». Con clave de humor, nos recomienda cortar todos los días un poco de la pieza (en caso de tenerla entera en lugar de en lonchas) para que siempre se mantenga fresco el primer corte y no tengamos que desechar nada. Realmente, es de lo más práctico esta última recomendación que nos ofrece.
Cómo conservar los embutidos loncheados en verano
Como consejo extra déjanos recomendarte lo siguiente.
Aquí es donde más errores se cometen, porque los sobres de embutidos ya cortados en lonchas dan una falsa sensación de seguridad.
Si compras embutidos ya cortados y envasados, no los abras hasta el momento de consumirlos. Una vez abiertos, guárdalos en la nevera bien cerrados (en tápers herméticos mejor) y consúmelos en un plazo de 3 a 5 días.
A la hora de comer los embutidos, lo mejor es sacarlos unos minutos antes de la nevera para que recuperen la temperatura ambiente y así también todo su sabor.
Los sobres al vacío no son eternos
Que un sobre esté envasado al vacío no significa que aguante sin problema. Fíjate siempre en la fecha de consumo preferente y en el aspecto del producto. Si ves burbujas de aire, manchas raras o detectas un olor fuerte o desagradable al abrirlo… ¡mejor no arriesgarse!