El olor a pizza, ¿el nuevo aliado contra el estrés?

El aroma a pizza reduce el estrés según la ciencia

Pizzas de diferentes tipos y sabores
Pizzas de diferentes tipos y sabores

Nunca nos imaginamos que confirmaríamos esto, pero: Según un estudio reciente de la Universidad de East Anglia en Inglaterra, el aroma a pizza recién horneada (e incluso la pizza bien recalentada), ¡puede reducir el estrés y la ansiedad! ¿Cómo te quedas?

Pues resulta que los investigadores midieron indicadores biométricos, como fueron la frecuencia cardíaca y la respuesta galvánica de la piel, en participantes a los que se les exponía al olor de una pizza recién horneada.

Una vez recogidos los resultados, las observaciones concretaban que se daba una disminución en los niveles de ansiedad y nerviosismo en los participantes. Este hecho refuerza la creciente evidencia de que ciertos aromas y olores tienen un impacto directo en nuestro bienestar emocional.

De hecho, el sentido del olfato está profundamente conectado con las áreas del cerebro que procesan las emociones, así como el sistema límbico a cargo de dirigir las emociones y el comportamiento.

¿Por qué el olor a pizza nos calma?

Este hallazgo tiene que ver con cómo los aromas impactan directamente en nuestras emociones. El sentido del olfato está estrechamente relacionado con el cerebro, lo que hace que ciertos olores, como el de la pizza en este caso concreto, puedan alterar nuestro estado de ánimo.

La magia de la serotonina y el triptófano

La pizza no sólo huele bien, sino que también contiene ingredientes que pueden mejorar nuestro estado de ánimo. Aunque no podemos ignorar su cuadro nutricional, ya que también afecta a otros ámbitos de nuestra salud.

Alimentos como el queso y la carne son ricos en triptófano, un aminoácido que el cuerpo utiliza para producir serotonina. ¿Te suena? La serotonina también se conocer como la hormona de la felicidad. Ésta regula el estado de ánimo, el sueño y el apetito, por lo que contribuye a generar una sensación general de bienestar.

Sumado a esto, el consumo de pizza también puede estimular la liberación de dopamina, un neurotransmisor asociado con el placer y la recompensa (un poco peligroso en cuanto a la comida y el caer en hábitos poco saludables).

Este doble efecto de la serotonina y la dopamina puede explicar el por qué disfrutar de una pizza no sólo nos quita el hambre, sino que también llega a mejora nuestro estado de ánimo.

El poder del aroma

El estudio de la Universidad de East Anglia también sugiere que el simple hecho de oler una pizza recién horneada, sin necesidad de probarla, puede tener efectos positivos en nuestro bienestar. La exposición al propio olor de la pizza recién hecha consiguió reducir los niveles de ansiedad y nerviosismo en los participantes en el estudio. Lo más curioso es que no llegaron a comerla.

Este fenómeno, a pesar de no esta confirmado, sí que se plantea la posibilidad de estar relacionado con la liberación de serotonina en el cerebro, la cual se activa al percibir olores agradables.

Pizza con champiñones y mucho queso
Pizza con champiñones y mucho queso

Es, precisamente, la conexión directa entre el sistema olfativo y las áreas cerebrales las que permiten que ciertos olores tengan este efecto sobre nosotras, llegando a crear una sensación de calma y relajación, simplemente, al oler una pizza.

Obviamente, la relación entre el bienestar, los olores y el cerebro se enriquece muchísimo al adentrarnos en el ámbito psicológico sobre el impacto de los recuerdos, vivencias e influencia cultural, entre otros.

¿Una solución deliciosa al estrés?

Cabe destacar (por si acaso, nunca se sabe) que no se puede considerar el olor a pizza como un tratamiento médico para el estrés o la ansiedad.

Estos nuevos datos, más bien, aportan una perspectiva interesante que enriquece el propio estudio sobre cómo los aromas cotidianos pueden influir en nuestro bienestar emocional.

Pararnos y disfrutar de momentos simples como el de valorar algunos olores agradables, como el de una pizza recién horneada, podría ser una forma sencilla y placentera de reducir el estrés en nuestra vida diaria. ¡Un dato curioso nuevo para que contéis a vuestros amigos!

Así que la próxima vez que sientas que el estrés te supera, recuerda parar, prestarte atención, intentar dar con la fuente de ansiedad y procurar ver las cosas con perspectiva (hablamos de forma general y de casos más livianos, no nos malinterpretes, por favor).

Que a veces, lo que necesitamos es parar dentro de la rutina que parece ir siempre a contrarreloj, darnos un respiro y disfrutar de las cosas simples ¡como oler un buen trozo de pizza!

stats