Patatas a la importancia, un guiso de patata típico de Castilla ¡jugoso y sorprendente!

Prepara uno de los platos originarios durante la época de posguerra con la patata como ingrediente estrella y un majado especial ¡insuperable!



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¿Te gustan los guisos? Te enseñamos a preparar uno totalmente diferente a los que sueles comer habitualmente en casa (como el guiso de patatas con verduras o la famosa carne guisada con patatas). En esta ocasión te proponemos un delicioso plato en el que primero se rebozan y fríen las patatas y luego se cocinan poco a poco con el caldo del guiso. ¡La textura final de la patata es exquisita!

Pero aunque parezca un plato innovador, en realidad tiene su origen durante la época de posguerra, cuando escaseaban los alimentos en muchos hogares, excepto los que tenían un huerto para plantar. Y dado que la patata es uno de los alimentos que más sacia, se convirtió en el ingrediente estrella de muchas comidas. Incluyendo esta receta que se preparaba en ocasiones especiales por su elaboración y presentación, de ahí su nombre de patatas a la importancia.

¿Te apetece probarlo? Toma nota de los ingredientes y lo tendrás ¡listo en menos de una hora!

Tiempo de elaboración: 25 minutos.

Tiempo total: 40 minutos, teniendo en cuenta que deberá cocinarse el guiso con el caldo durante 15 minutos aproximadamente. 

Y si eres amante de las patatas, te enseñamos cómo hacer unos ñoquis de patata para tus platos de pasta, unas patatas duquesa o un cremoso puré de patata para acompañar tus carnes y pescados, o para picotear, unas patatas en adobo al estilo andaluz, unas papas arrugadas o las irresistibles patatas deluxe. ¿Con cuál vas a empezar?

Autor: Cocinatis

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Ingredientes

  • 5 patatas
  • 3 huevos
  • 1 cebolleta
  • 3 dientes de ajo
  • 100 mililitros de vino blanco
  • 1 cucharada de harina
  • hebras de azafrán
  • harina para rebozar
  • perejil
  • aceite de oliva virgen extra
  • sal

Energía

522.0 kcal

26,1%

Proteína

12.0 g.

16,0%

Hidratos

47.0 g.

17,09%

Azúcares

6.0 g.

12,0%

Grasa total

30.0 g.

38,38%

Grasa saturada

5.0 g.

27,34%

Grasa polininsat.

4.0 g.

36,36%

Grasa monoinsat.

20.0 g.

45,45%

Colesterol

162.0 mg.

54,0%

Fibra

5.0 g.

16,67%

Sal

1.18 g.

23,6%

Sodio

0.471 g.

23,55%

Calcio

50.0 mg.

4,17%

Iodo

16.0 mcg.

10,67%

Hierro

3.0 mg.

30.0-16.67%

Alérgenos

Huevos

Huevos

Dióxido de azufre y sulfitos

Dióxido de azufre y sulfitos

Cereales

Cereales

Gluten

Gluten

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Elaboración

Pela y corta las patatas en rodajas de 1 centímetro de grosor y añádeles sal.

Para rebozar las patatas, pásalas primero por la harina y después por huevo batido de manera que queden bien cubiertas. Fríelas en una sartén y al retirarlas colócalas sobre un plato con papel absorbente para retirar el exceso de grasa.

NOTA: no hace falta freírlas completamente ya que luego al cocerlas se acabarán de hacer por dentro, simplemente dora el rebozado.

Maja los ajos pelados y troceados en un mortero con un poco de sal y agrega las hebras de azafrán. Mezcla muy bien e incorpora el vino blanco al majado.

Pica la cebolleta finamente y póchala en una sartén con un poco de aceite. Añade 1 cucharada de harina y rehógala unos segundos. Agrega también el majado y mezcla todo muy bien. Incorpora el caldo de pollo y las patatas de modo que queden bien cubiertas y cocina a fuego suave unos 15 minutos desde que rompa a hervir. Remueve de vez en cuando para evitar que se quemen.

Sirve las tradicionales patatas a la importancia y espolvorea un poco de perejil picado por encima. ¡Triunfarán!

Paso a paso

Ingredientes

1

Corta las patatas en rodajas y añádeles una pizca de sal. Luego rebózalas en harina y huevo batido.

Paso 1

2

Cuando estén bien cubiertas, fríelas en una sartén hasta que estén doradas por ambas partes. Colócalas sobre un plato con papel para que absorba el exceso de aceite.

Paso 2

3

En un mortero maja los ajos pelados con un poco de sal. Luego agrega las hebras de azafrán y el vino blanco. Mezcla muy bien.

Paso 3

4

Pocha la cebolla picada en una sartén y añade la cucharada de harina. Rehóga bien.

Paso 4

5

Añade el majado elaborado previamente y mezcla bien. Luego agrega el caldo de pollo.

Paso 5

6

Incorpora las patatas de manera que queden cubiertas por el caldo y cocina a fuego suave unos 15 minutos desde que rompa a hervir.

Paso 6

7

Sirve las patatas a la importancia con un poco de perejil picado espolvoreado por encima.

Paso 7

Consejos y trucos

Cómo saber si las patatas están bien hechas

Aunque el primer paso de la receta es dorar cada rodaja de patata, debes saber que no estarán cocinadas del todo y seguirán crudas por dentro. Es por ello que luego se acaban de preparar dentro del guiso junto al caldo de pollo. No obstante, te puede surgir una duda: ¿cómo sé si la patata sigue cruda o está hecha?

¡Muy fácil! Sólo tienes que pinchar una con el tenedor y si notas que está dura, la dejas cocer un poco más. Si de lo contrario, está blandita, ¡ya tendrás lista la receta!

Evita el exceso de aceite de las patatas

Para evitar que el resultado final del plato quede muy grasiento o aceitoso, coloca las patatas fritas sobre un plato con papel y espera que éste absorba todo el aceite sobrante.

Patatas a la importancia sin huevo (para veganos)

Si quieres preparar esta receta en una versión vegana, ¡no hay ningún problema! Simplemente tienes que sustituir el caldo de pollo por un rico caldo de verduras y rebozar las patatas con otra alternativa al huevo:

  • Por un lado puedes mezclar la harina con un poco de agua y rebozar las patatas directamente sobre esta capa antes de freír,
  • o bien, usar una bebida vegetal para humidificar las rodajas de patata antes de empanarlas en harina.
(Ver más)

Otros guisos con patatas

Si te ha gustado la receta de patatas a la importancia y quieres probar otras recetas populares o tradicionales elaboradas a base de este ingrediente estrella, te recomendamos que prepares:

¡Todas son riquísimas!

Utensilios

Historia

Las patatas a la importancia tienen su origen en Castilla León y Castilla La Mancha durante la época de posguerra. Tanto éstas como las patatas a lo pobre o las patatas viudas eran las recetas que más se preparaban en las casas debido a la escasez de comida. Como bien es sabido, en los hogares sólo se podían encontrar patatas u otras hortalizas que se sembraban. De ahí provienen los nombres tan comunes de las recetas que carecían de carne o pescado.

No obstante, a diferencia de las patatas a lo pobre y las viudas, el nombre de esta receta destaca por la importancia de la presentación del plato y no por sus ingredientes (teniendo en cuenta que las patatas se fríen con un rebozado de harina y huevo antes de su guiso). Es por ello que sólo se servía en grandes ocasiones.