Panna cotta de café, el postre tradicional italiano cremoso e irresistible

El famoso postre de Italia de panna cotta o panacota que siempre triunfa en su versión más clásica y cremosa a base de nata, azúcar y gelatina



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En esta receta, descubrimos cómo hacer una irresistible panna cotta de café. El postre perfecto para los amantes del café, fácil y fresco para disfrutar en cualquier ocasión. 

La panna cotta o panacota es un postre de origen italiano de ingredientes simples. Viene triunfando desde principios del Siglo XIX con su cremosa base de nata, azúcar y gelificante. Muy parecido a un flan, se diferencia por una textura algo más cremosa, pero tersa a la vez, al elaborarse con gelatina. 

Hoy en día existen una gran variedad de panna cottas tan originales como esta que os traemos de café. Se añaden ingredientes extra a los tres de base para dar sabor a la nata y poder disfrutarla de una manera diferente cada vez. 

La panna cotta original suele ir acompañada por mermeladas de frutos rojos, pero a esta versión de café también le va ideal decorarlo con chocolate, caramelo o frutos secos. Con nueces, avellana o pistachos ¡está buenísimo! Incluso podéis añadir un chorrito de Baileys a la mezcla para darle un toque más especial. 

Podéis preparar la panna cotta en el formato que más cómodo os resulte. Nosotros lo hacemos en un molde ancho para compartir entre varios comensales, pero en formato de flan para servir individualmente también resulta perfecto para este tipo de postres.

  • Tiempo de elaboración: Hacer este postre es realmente fácil y muy rapido. Solo tendremos que mezclar los ingredientes y calentarlos hasta punto de ebullición, ¡el resto solo es cuentión de muy pocos minutos!

    Con unos 15-20 minutos, suficiente para tener la base de la panna cotta lista y dejarla cuajar. 

  • Tiempo total (con reposo): El dejar que cuaje nos llevará horas, entre 3 y 5 horas dependiendo el tamaño del molde que utilicemos y su grosor. Por eso, os recomendamos que lo preparéis el día anterior para dejarlo reposar de un día para otro en el frigorífico. 

¡No lo dudéis! La panna cotta de café es un acierto seguro que encantará a todos. Perfecto para servir en Navidad. ¡Insuperable! 

 

Más postres de Navidad en el siguiente enlace | Mejores postres Navidad

Autor: Cocinatis

Ingredientes

  • 1/2 litro de nata líquida (18% mg.)
  • 6 hojas de gelatina neutra
  • 150 mililitros de café
  • 2 cucharadas de azúcar (al gusto)

Energía

183.0 kcal

9,15%

Proteína

2.0 g.

2,67%

Hidratos

6.0 g.

2,18%

Azúcares

6.0 g.

12,0%

Grasa total

16.0 g.

20,47%

Grasa saturada

11.0 g.

60,16%

Grasa polininsat.

0.0 g.

0,0%

Grasa monoinsat.

5.0 g.

11,36%

Colesterol

58.0 mg.

19,33%

Fibra

0.0 g.

0,0%

Sal

0.1 g.

2,0%

Sodio

0.038 g.

1,9%

Calcio

80.0 mg.

6,67%

Iodo

2.0 mcg.

1,33%

Hierro

0.0 mg.

0.0-0.0%

Alérgenos

Leche

Leche

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Elaboración

Para hacer esta cremosa panna cotta de café, comienza por hidratar las hojas de gelatina. Para ello, introdúcelas en agua fría durante 5 minutos. Os recomendamos introducir las hojas de una en una para evitar que se haga una pasta.

Mientras se hidratan las hojas de gelatina, mezcla en un bol la nata, el azúcar y el café.

Añade la mezcla a un cazo al fuego y calienta hasta punto de ebullición. Retira del fuego y remueve con las varillas durante dos minutos. Agrega las hojas de gelatina escurridas de una en una, disolviendo cada una con las varillas antes de añadir la siguiente.

Rellena el molde (que sea rígido) con la mezcla y deja que se temple a temperatura ambiente. Para cuajarla introduce en el frigorífico entre 3-5 horas mínimo. Dependiendo del tamaño del molde y su grosor necesitará más o menos tiempo.

Un truco muy sencillo para desmoldarlo es llenar un recipiente más ancho con agua caliente e introducir la base de nuestro molde con la panacotta dentro. De esta manera favorecemos que la mezcla se ablande ligeramente y sea mucho más sencillo desmoldar. Eso sí, ¡mucho cuidado de no romperla!

También podéis mojar ligeramente el plato donde vayáis a desmoldar la panna cotta, para asegurar que si cae mal, podáis moverla un poco y centrarla en el plato sin romperla. 

Sirve la panna cotta de café fría y disfruta de este gran clásico que preparamos ¡con sabor a café!

 

Postres de café fáciles ¡sin horno! 

Si sois amantes de los postres con sabor a café, no os podéis perder nuestras otras propuestas. Desde el más clásico tiramisú italiano, al helado de café y un digestivo granizado sin azúcar

Para ocasiones más elegantes os recomendamos probar un elegante batido de café y caramelo ¡con helado de vainilla! Un postre perfecto para la sobremesa de Navidad a la altura de los mejores combinados, pero sin alcohol. ;) 

Batido de café y caramelo con helado de vainillaEnlace | Batido de café

Paso a paso

Ingredientes

1

Introduce las hojas de gelatina neutra en agua fría durante 5 minutos.

Paso 1

2

Mezcla en un bol la nata, el azúcar y el café.

Paso 2

3

Calienta la mezcla en un cazo hasta punto de ebullición. Retira del fuego y remueve con las varillas 2 minutos.

Paso 3

4

Agregala las hojas de gelatina escurridas de una en una, disolviendo con las varillas antes de añadir la siguiente.

Paso 4

5

Rellena el molde y deja templar. Para cuajarla introduce en el frigorífico entre 3-5 horas.

Paso 5

6

Desmolda con cuidado de no romperlo. Puedes introducir el molde en agua templada para separar la panacotta de las paredes del molde.

Paso 6

7

Sirve la panna cotta de café fría y disfruta de este gran clásico que preparamos ¡con sabor a café!

Paso 7

Consejos y trucos

¿Qué es la panna cotta?

La panna cotta, traducido del italiano literalmente como "nata cocida", en un postre que encuentra origen en Italia, en la región de Piamonte, concretamente. 

Su elaboración es muy sencilla basándose en muy pocos ingredientes. La receta tradicional se prepara tan solo con nata o crema de leche, azúcar y gelificante

Es muy cómun verlo decorado con mermeladas de frutos rojos y aunque en un principio nos pueda recordar a un flan, su sabor es más lácteo y su textura más cremosa, pero firme a la vez. 

¿Qué características debe tener una panna cotta?

La panna cotta es un postre muy parecido a un flan por su suave textura, pero a su vez se diferencia por un resultado más compacto al incluir la gelatina entre sus ingredientes.  

Panna cotta italiana ¡versión light

Si prefieres aligerar un poco la receta, sustituye la mitad de la nata por leche. No quedará tan cremosa como la receta original, pero la diferencia es mínima. 

En las versiones veganas, por ejemplo, se sustituye toda la nata por bebidas vegetales y la gelatina por agar agar. La bebida vegetal hará que no quede tan cremosa y el agar agar puede alargar el tiempo de reposo al necesitar más tiempo para cuajar, ¡pero el resultado tambiés es buenísimo

¿Con qué acompañar la panna cotta? 

La panna cotta más tradicional siempre suele ir acompañada por frutos rojos. Ya sea en formato de salsa, mermelada o coulis, es uno de los sabores más populares para combinar con este postre. 

Sin embargo, las opciones son muchas. El sirope de chocolate o la nata montada son otros dos grandes acompañantes del postre italiano. También se pueden ver acompañados de caramelo u otros dulces. 

Dentro de las diferentes variaciones de la receta, podemos comprobar que unos sabores encajan mejor con otros. En nuestra receta de panna cotta de café, os recomendamos sustituir los frutos rojos por caramelo o chocolate.

Y si queréis hacer que el postre luzca en su mejor versión, probad en añadir frutos secos picaditos por encima (o crujiente crocanti) y un chorrito de Baileys a la mezcla. ¡Os aseguramos que no habrá quién se resista! 

Utensilios

Historia

¿Dónde nació el Panna Cotta?

La receta de la panna cotta se remonta a principios del siglo XIX.

Aún sin conocer su origen con total seguridad, las teorías más populares apuntan a la región de Langhe, al sureste de Turín, durante un excedente de leche en la que una mujer de origen húngaro tomó la acertada decisión de aprovechar este alimento para crear la panna cotta que hoy conocemos. 

Su creación se basa a su vez en una tercera receta que se realizaba a lo largo de la Edad Media. Época durante la cual el acceso a ciertos ingredientes era difícil o imposible y debían ingeniarselas con lo que tenían a su alcance.

Así pues, a falta de gelatina, utilizaban clara de huevo o el colágeno de las espinas del pescado. En cuanto al azúcar, un producto de importación demasiado caro durante mucho tiempo, directamente no se incluía en la elaboración del postre. 

Con los años y una mayor accesibilidad a los ingredientes, la receta se concretó en tres ingredientes básicos: nata, azúcar y gelatina. Hoy en día da la vuelta al mundo como uno de los postres más característicos de Italia