Galletas de mantequilla caseras ¡muy fáciles! | Cocinatis

Galletas de mantequilla, la receta tradicional ¡muy fácil de hacer!

Prepara las mejores galletas de mantequilla y personalízalas como más te gusten añadiendo chocolate, frutos secos, frutas...

Galletas de mantequilla, la receta tradicional ¡muy fácil de hacer!


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Toma nota de los ingredientes, porque hoy os enseñamos a hacer las clásicas ¡galletas de mantequilla

En esta receta en concreto, os explicamos cómo hacer la masa original para que seáis vosotros mismos los que las personalicen 100% a vuestro gusto. Con pepitas de chocolate, frutas, especias o decorándolas con mermelada, ¡siempre quedan buenísimas! No os preocupéis que en el paso a paso os indicamos cuándo añadir estos ingredientes extra. 

Hacerlas es tan sencillo como mezclar todos los ingredientes en la masa y hornearlas, pero debéis prestar especial atención a cómo preparamos dichos ingredientes y en qué orden los mezclamos. Al final de la receta podréis encontrar consejos que seguro os resultarán muy útiles para que os queden perfectas si es de las primeras veces que las hacéis. 

Un dulce que nos recuerda a nuestra infancia y siempre gusta a los más pequeños. ¡Os dejamos con las galletas de mantequilla caseras de la abuela!

Autor: Cocinatis

Vídeo receta

Ingredientes

Valor nutricional (*por ración)

Energía

241.0 kcal

12,05%

Proteína

4.0 g.

5,33%

Hidratos

38.0 g.

13,82%

Azúcares

17.0 g.

34,0%

Grasa total

8.0 g.

10,23%

Grasa saturada

5.0 g.

27,34%

Grasa polininsat.

1.0 g.

9,09%

Grasa monoinsat.

2.0 g.

4,55%

Colesterol

55.0 mg.

18,33%

Fibra

1.0 g.

3,33%

Sal

0.15 g.

3,0%

Sodio

0.061 g.

3,05%

Calcio

15.0 mg.

1,25%

Iodo

2.0 mcg.

1,33%

Hierro

1.0 mg.

10.0-5.56%

Alérgenos

Cereales

Cereales

Huevos

Huevos

Leche

Leche

Gluten

Gluten

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Elaboración

Para hacer esta receta de galletas de mantequilla comienza por mezclar en un bol la mantequilla en punto de pomada con el azúcar. También podéis utilizar azúcar glas para conseguir una masa más suave todavía. Mezcla muy bien con la batidora amasadora o, en su defecto, con una espátula hasta que la mantequilla se aclare y obtenga una textura muy cremosa.

Cuando la mantequilla esté en su punto, agrega los huevos y el extracto de vainilla. Sigue removiendo para integrar estos últimos ingredientes en la masa. Es mejor y más sencillo añadir los huevos de uno en uno y mezclar muy bien antes de añadir el siguiente.

  • En lugar del extracto de vainilla se puede utilizar ralladura de limón o de naranja.

Tamiza la harina junto con la levadura química. Añádelos al bol poco a poco (en tres partes mínimo), removiendo muy bien hasta conseguir una masa homogénea.

Cuando tengas la masa de las galletas de mantequilla lista, haz una bola (o varias) con ella, envuélvela en papel film y déjala reposar en la nevera unos 30 minutos para que se endurezca la mantequilla.

  • Podéis añadir pepitas de chocolate o el ingrediente extra que prefiráis en este punto de la receta, antes de hacer la bola y dejarla reposar en el frigorífico.

Enharina una superficie plana. Con ayuda de un rodillo extiende sobre ésta la masa de las galletas. Extiéndela hasta conseguir el grosor que prefieras (la nuestra es alrededor de medio centímetro) y córtala con moldes para galletas con las formas que más os guste. En caso de no tener un cortapastas, siempre podéis utilizar un vaso para darles forma redonda.

  • Aprovecha la masa sobrante repitiendo el proceso de extender la masa tantas veces como os permita la cantidad sobrante.

Pasa las galletas de mantequilla caseras a una bandeja con papel de horno (respetando el espacio entre ellas) e introduce en el horno precalentado a 180ºC unos 15 minutos, hasta dorarlas. Ten en cuenta que se trata de un tipo de galletas que se hacen muy rápido, así que vigila que no se quemen a partir de los 10 minutos, dependiendo el grosor de las mismas.

¡Y listo! Sirve y disfruta de estas ricas galletas de mantequilla fáciles con un café, té o chocolate caliente. ¡Nunca fallan!

Paso a paso

Ingredientes

1

Mezcla en un bol la mantequilla con el azúcar hasta obtener una textura cremosa. Agrega los huevos y el extracto de vainilla.

Paso 1

2

Tamiza la harina y la levadura química (en tres partes). Amasa hasta conseguir una masa homogénea.

Paso 2

3

Haz una bola (o varias) con la masa, envuélvela en papel film y déjala reposar en la nevera 30 minutos.

Paso 3

4

Con ayuda de un rodillo extiende la masa sobre una superficie enharinada.

Paso 4

5

Corta la masa con un cortapastas o un vaso para dar forma a las galletas.

Paso 5

6

Pasa las galletas a una bandeja con papel de horno e introduce en el horno precalentado a 180 grados centígrados unos 15 minutos, hasta dorarlas.

Paso 6

7

Sirve y disfruta de estas ricas galletas de mantequilla fáciles con un café, té o chocolate caliente. ¡Nunca fallan!

Paso 7

Consejos y trucos

Cómo hacer la masa perfecta para las galletas de mantequilla

Para hacer esta masa y conseguir la textura adecuada es tan importante añadir las cantidades exactas de los ingredientes, como el hecho de prepararlos adecuadamente.

  • Para conseguir la textura adecuada de esta masa debemos tener dos puntos principales muy presentes: el cómo añadimos la mantequilla y los ingredientes en polvo. 

    La mantequilla siempre en punto de pomada, ya que el que esté fría solo nos complicará que se deshaga. 

    Los ingredientes en polvo siempre tamizados y añadidos poco a poco. Esta técnica consiste en pasarlos por un colador para que queden más ligeros y sueltos. 

  • Si la masa queda demasiado blanca y líquida, hasta el punto de no poder moldearla, añade un poco más de harina. Hazlo poco a poco para controlar que al corregirlo no te pases y quede, por el contrario, demasiado espesa. 

  • A poder ser, utiliza siempre las varillas amasadoras en lugar de las de batir. Se trata de una masa más compacta de textura suficientemente sólida para poder moldearla a nuestro gusto. 

Cómo enfriar y guardar las galletas de mantequilla

Es normal que nada más las saquemos del horno, las galletas de mantequilla estén blandas en vez de crujientes.

Lo mejor es que las dejemos enfriar sobre una rejilla para favorecer que el calor salga también por la parte inferior y no se reblandezcan más todavía. Una vez frías, veréis que quedan irresistiblemente crujientes. 

Para guardarlas y mantener esta textura crujiente durante más tiempo, utiliza un recipiente hermético. Eso sí, aunque se ablanden un poco pasados los días, ¡siguen estando buenísimas! 

Galletas de mantequilla para decorar

Podéis personalizarlas añadiendo diferentes ingredientes a la masa como chocolate (en pepitas o fundido por encima), nueces u otros frutos secos.

Hacerlas con diferentes y originales formas, decorarlas con mermeladas caseras de vuestro sabor favorito, crema pastelera o dulce de leche.

Para Navidad o cualquier fecha especial, ¡probad con el glaseado para galletas! Tan sencillo de hacer en casa que solo necesitaremos dos ingredientes

Utensilios

Historia

El origen de las famosas galletas de mantequilla se remonta al siglo XII, en Reino Unido. Aunque popularmente se vienen relacionando con la hora del té de este País, no es hasta el siglo XIX que se unen a esta práctica. 

En los años 1840, la Duquesa de Bedfore consideró que la hora del té, que se disfrutaba entre el almuerzo y la cena, debía ir acompañado por un pequeño aperitivo. Así pues, pidió que su té se sirviera junto con las pastas de mantequilla. 

Esta costumbre pronto se extendió entre las altas esferas para posteriormente llegar al pueblo. 

Previamente, las galletas de mantequilla habían jugado un papel fundamental durante los siglos XVI y XVII al emplearse como sustituto del pan en las travesías en barcos y navíos. 

Las galletas originales apenas contenían azúcar y su resultado final era mucho más compacto de las que conocemos en la actualidad.